lunes, 17 de diciembre de 2018

Mi 2018 en la revista Canino

Éstos son los textos dedicados al cómic que he escrito para Canino este año:


[Entrevista] Francisco Pérez Navarro: “En la peli de Superlópez iban a colocar una secuencia post-créditos presentando al Supergrupo”

No estoy contento con este texto. Parece que quiero ser más listo que Efepé y tampoco le di un buen acabado. Lo bueno de esta entrevista le corresponde al entrevistado.



Si no eres Mortadelo, queremos que te reediten

Con este artículo se podía tratar el tema de la compra de Ediciones B y su catálogo de una forma que llamase la atención. Al final, el gran problema es que no hay muchas noticias que dar al respecto. Sólo lo que pone en unas notas de prensa rimbombantes que en la práctica no están convenciendo a los lectores.

Me temo que lo único que nos queda es proponer, pedir y colaborar con la editorial...



[Entrevista] Nuria Rodríguez, de @tebeolettering: “Con ojos de diseñadora, los tebeos de Bruguera son aún más maravillosos”

Ahora me arrepiento de este detalle: la foto de Nuria Rodríguez debería haber sido la portada de esta entrevista. Fue un error, pero espero que con esta composición de rótulos llamase más la atención del lector casual, y de alguna manera le beneficiase a ella. Nuria fue muy generosa y ayudó a hacer un artículo muy interesante.

Una cosa que me llamó la atención: en Menéame echaron abajo este artículo porque Nuria dice «lettering» en vez de «rotulación». ¡Menuda afrenta léxica! Es una pega de lo más tonta porque ella misma explica en uno de los primeros párrafos por qué usa esta palabra.



30 años de Sandman, el superhéroe de los sueños

Hace diez años un amigo me dijo: «Sandman es un superhéroe, aunque a algunos les moleste». ¿Cómo? «Tiene poderes, un apodo, supermascotas, su Fortaleza de la Soledad... incluso una versión femenina de él mismo». ¿Quién es esa versión? «Su hermana Muerte». Hace poco me acordé de esto y decidí que quería escribir sobre aquello. De lo que me dijo, lo único que quité fue lo de la versión femenina.

Se ha hablado mucho sobre Sandman, pero nunca se le ha dado mucha importancia a su lugar dentro del universo de DC. Creo que este punto de partida ha servido para poder hablar sobre el personaje de una forma más o menos novedosa. Al final, de este tipo de cómics tan conocidos se ha dicho ya tanto que es difícil encontrar un punto de vista que pueda ser interesante.

Me arrepiento de no haberme dado cuenta de que otra característica que diferencia a Sandman del resto de superhéroes es que no tiene peleas físicas. Éste no es un cómic de acción, de tortas y puñetazos.



[Entrevista] Rubén Larrea, colorista de Mortadelo: “En Bruguera había veces que coloreaban bien y otras que no tan bien”

Me choca cómo han manejado la sección de créditos en Bruguera y en Ediciones B. No entiendo qué daño puede hacer ponerle nombre y apellidos a la gente que es responsable de que un cómic se publique de una manera determinada, igual que se hace en otras editoriales.

La entrevista creo que quedó bien, Rubén me transmitió mucha simpatía. Mi obsesión era haberle dado muchísima más cancha a su faceta de DJ. Creo que habría sido un contraste interesante, pero también me parece que con sólo esa pequeña mención es más que suficiente.



Antes de Dani Rovira: ‘La gran superproducción’ de Superlópez que nunca existió

Aquella película que se estuvo produciendo a principios de los 2000 era una de mis obsesiones. Llevaba mucho tiempo queriendo saber más sobre ella. Ya que se iba a estrenar finalmente una adaptación de Superlópez, me pareció que podía ser una oportunidad para ponerme a investigar. Las ilustraciones de XCar son un encargo que hice yo porque me dio ese capricho.

Pensaba que iba a tener mucha más repercusión en redes, pero me consuela que salió en la portada de eldiario.es. En la misma semana del estreno, un periodista de El país aprovechó la idea del artículo para sacar él otro sobre el mismo tema, sin hacer ninguna referencia a lo que había escrito yo. ¿Su artículo existe porque leyó el mío, o fueron independientes?



Raúl Suay, coleccionista de Bruguera: “Podemos convertir al fan medio en un lector más exigente”

Conocí a Raúl de pura casualidad en Sagunt, o más bien le «desvirtualicé», como dicen los chavales. Allí me comentó que estaba en medio de este proyecto de catalogar las páginas de Rompetechos, Pepe Gotera y Otilio, la familia Trapisonda... En aquel momento, viéndole en persona, me di cuenta de la importancia de que alguien como él hiciese ese trabajo.

Ahora mismo Bruguera ya no puede vivir de los contenidos de los años 60, 70 y 80 porque se han reeditado cientos de veces. Lo único que va a atraer a los lectores es la forma de editarlos. Y la más inteligente son ediciones en las que haya un verdadero criterio de selección, no un rótulo que diga «Lo mejor de».

miércoles, 12 de diciembre de 2018

¡Atrévete a dibujar! Diseño de la viñeta

Una vez hecho el boceto de la historieta en cualquier papel, cosa que, como decía en la anterior lección, es muy útil para repartir el tema entre todos los cuadros, se empieza dibujando con lápiz cada cuadro, dando mayor importancia al movimiento de los muñecos, por lo que es conveniente borrar una y otra vez para lograr el efecto deseado.

Se debe estudiar muy bien el tamaño de los muñecos en cada viñeta creando —igual que en el cine, amigos— primer plano, medio plano y panorámica. Esto rompe la monotonía que ofrecería una historieta en la que los muñecos apareciesen al mismo tamaño en todos los cuadros.


La parte superior de la viñeta debe reservarse para el diálogo de los personajes, calculando a ojo el espacio necesario según lo que han de decir. Tened presente que el texto en las historietas es secundario, pues el dibujo ha de «hablar» también por sí solo. O sea, que la línea a seguir —a mi juicio— es no relatar una cosa cuando puede expresarse con el dibujo; en resumen, ahorrar palabras y prodigarse en las expresiones de la cara y del cuerpo del muñeco.

Tampoco conviene dejarse llevar por la confección de la viñeta en perspectivas raras o confusas, en primer lugar porque al reducirse para su impresión, las líneas tienen tendencia a agolparse y, en segundo lugar, porque no conviene distraer al lector en exceso, pendiente como está de lo que ha de «ocurrir» en la continuación de los cuadros.

Repasad atentamente las historietas de Pulgarcito y veréis cómo todos los dibujantes, aleccionados por la experiencia, siguen una línea común sobre estos consejos que os acabo de dar. Practicad esta semana en la confección de bocetos de historietas y hasta la próxima, queridos lectores.

(Pulgarcito nº 1121, 31/10/1952, José Peñarroya)

lunes, 10 de diciembre de 2018

Lo que realmente significan mis cómics favoritos


Me hice hace unos años una lista con los cómics que más me gustaban. Mi intención era escribir un artículo sobre cada uno de ellos. El problema es que a veces no quieres racionalizar un gusto, no tienes la necesidad de justificarte, ni tampoco sentía entonces que yo fuese a aportar algo especial. Así que perdí las ganas de escribir todo aquello.

La lista era la siguiente (ordenada por fecha de publicación):

  • 13, rúe del Percebe
  • El lobo solitario y su cachorro
  • Maus
  • Watchmen
  • Animal Man
  • Jimmy Corrigan, el chico más listo del mundo
  • Balas perdidas
  • Y: el último hombre
  • Yo maté a Adolf Hitler
  • All star Superman

Estaba revisando la lista y planteándome si tengo que corregir a mi yo del pasado para poder publicarla ahora en el blog. Si le tengo que añadir más variedad en todos los sentidos: géneros de ficción, género de los autores, países de procedencia, editoriales americanas (no hay nada de Marvel, me ha extrañado), editoriales españolas... pero no le veo mucho sentido. Una lista como esta no define la calidad de los cómics que aparecen en ella, sino la «calidad» de la persona que la ha escrito.

Puedes haber leído cien o mil cómics en un año, da igual. Aquello que vayas a destacar de todo lo que has leído sólo va a describirte a ti. Dejando a un lado el matiz de tus gustos, esos cómics van a decirle a los demás tu rango de edad, tu género, tu situación económica, tu nivel de estudios, tu ideologia política, si tienes hijos, cómo te influye la publicidad, tu relación con el autor o la editorial... No destacas un cómic porque sea lo mejor que has leído, sino porque es lo que conecta mejor con la persona que eres. Escribir es, también en la crítica, exponerte

Le he dado vueltas a la lista y no sé cómo la cambiaría ahora, cuatro años después. Echo en falta cosas que no conocía en su momento, o que sí conocía pero a las que no les debí de dar tanta importancia. Si la escribiese ahora incluiría algún cómic de Tezuka (posiblemente Ayako, Adolf o El árbol que da sombra),  también algún álbum de Superlópez (La semana más larga, Los cabecicubos...) o de Astérix (La cizaña, Obélix y compañía...) Me extraña que no haya algo de Frank Miller, pero hace mucho que no releo nada suyo. Seguramente ahora querría meter a Sarah Andersen y a Carlos Giménez, o las colecciones La Tumba de Drácula y Planetary. Todavía es pronto para formarme una opinión, pero cuando lleve más leído es posible que destaque también Giant days y Juez Dredd.

Y así, reflexionando sobre qué debería aparecer o no en esta lista, me he dado cuenta de por qué la escribí. No la escribí para recomendarle lecturas a nadie, porque en ningún momento estaba teniendo en cuenta los gustos de otras personas. Escribí la lista para mí, para recordar las sensaciones que me produjeron cuando descubrí estos cómics. Para recomendarme lo que tenía que releer en el futuro.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

¡Atrévete a dibujar! Distribución de la página

Tal como anunciábamos en la última lección, a partir de ésta, el gran dibujante Peñarroya dará principio a sus consejos sobre la manera de «fabricar» historietas:

Queridos lectores: a mí me gustaría mucho hablar extensamente con vosotros sobre dibujo humorístico, pero el limitado espacio de esta sección me obligará a ser lacónico a pesar mío.

El proceso de la historieta —por lo menos tal como lo practico yo— es el siguiente: en primer lugar se ha de buscar un tema cómico, que puede ser una serie de circunstancia graciosas o bien un buen chiste desarrollado de manera que abarque todos los cuadros que ha de tener la historieta, para ello lo mejor es hacer un boceto en un papel cualquiera que sirva para señalar lo que ha de suceder en cada cuadro de la historieta.


Estas se dibujan a tamaño mucho mayor de como aparecen reproducidas en Pulgarcito, siempre que al hacerlas las medidas estén bien proporcionadas; esto se consigue trazando una diagonal tal como aparece en la ilustración y, de esta manera se puede aumentar hasta el tamaño que más acomode a cada dibujante. Por regla general casi todos los dibujante dibujan sus muñecos en cuadros que miden de seis a siete centímetros de altura.

Luego viene la labor de ir dibujando en cada cuadro y con lápiz los muñecos que requiere la escena. La parte más difícil de las historietas es saber mantener el parecido en cada escena y en cada movimiento. Esto sólo se consigue a base de práctica y de conocer muy bien el muñeco que se dibuja.

Practicad durante algunos días con estas indicaciones y hasta la próxima semana, amigos.

(Pulgarcito nº 1120, 24/10/1952, José Peñarroya)

lunes, 3 de diciembre de 2018

'Superlópez': clavo que sobresale, martillazo


Hace unos años se estrenaron dos adaptaciones de Bruguera que creo que se merecieron un mejor recibimiento: Anacleto, agente secreto (2015) y Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo (2014). Las dos eran visiones arriesgadas de esos personajes, les pedían al espectador que pusiese de su parte. A mí me gustó especialmente la de Anacleto, dirigida por Ruiz Caldera. Más que una adaptación, era una secuela que se atrevía a mostrar lo que no se había visto en los tebeos, lo que venía después, algo impensable en cualquier película de Marvel y DC. Aún más, descolocaba al espectador trasladando la inofensiva violencia de las revistas infantiles a un contexto más verosímil. Anacleto ya no era un simpático monigote, sino un «genocida» (se lo llama su hijo) que al mismo tiempo podía sobrevivir a una caída de 20 metros sin hacerse un rasguño.

A esas dos películas les pasó lo que dice el padre de Superlópez: «Clavo que sobresale, martillazo». Hay una lectura política en esta frase que no comparto, pero por desgracia se ajusta a estas adaptaciones de Ruiz Caldera. Lo que dice la taquilla es que el público español prefiere películas que arriesguen menos, que sean más cómodas y familiares. Además, para poder cubrir el presupuesto, no se trata sólo de atraer a la máxima cantidad de espectadores españoles, sino que la cinta tiene que despertar interés en el mercado internacional. Esto obliga a tener que tirar por el camino más convencional, a una historia esquemática de orígenes, con un humor familiar que no sea comprometido, y que tenga muchas escenas de acción. Tiene que ser una película que dé importancia a la parodia de Superman, y que busque ese público amplio (desde niños a ancianos) de un producto de Telecinco.

Hay que valorar Superlópez dentro de estos límites. Aceptando estos peajes, la película cumple. El guión es esquemático y no pretende ser innovador, pero también es funcional y los chistes, simpáticos. Es un tipo de humor para el gran público que a mí no me hace especial tilín, pero en mi sala la gente estallaba en carcajadas y comentaban las ocurrencias en susurros. Los efectos especiales y decorados son baratos comparados con según qué películas, pero se han sabido utilizar para que en buena parte del metraje queden mejor que resultones.

Los efectos especiales se miden en euros, pero el talento de los actores, no (o no tanto). Para mí, Alexandra Jiménez (Luisa Lanas), Pedro Casablanc y Gracia Olayo (padres adoptivos de Superlópez) brillan cada vez que salen en pantalla, también porque el guión les da mucho juego. Dani Rovira construye su López/Superlópez en la línea de sus papeles habituales, un tipo entre pusilánime y tierno. Está alejado del personaje de los tebeos, pero me parece que funciona bien comparado con lo seguro y resolutivo que es el resto del reparto, es lo que le diferencia. Lo único en lo que Rovira no consigue dar el pego es en el Superlópez del final, cuando el guión le pide una presencia más imponente.

No me interesa hablar de cómo funciona una película como adaptación, porque la mayoría de las veces me sobra esa valoración. Una película debería funcionar de manera independiente al original y expresarse a su manera. A nadie le molesta que Jungla de cristal (1988) o El planeta de los simios (1968) sean malas adaptaciones, el público solo les pedía que fuesen buenas películas. Si acaso, lo único que echo en falta son algunos gestos (como los bolsazos) y frases («medianía», «mecachis»...) que deberían definir a los personajes, pero que aquí se han quedado reducidos a guiños sutiles para los lectores. Aún así, la película tiene muchos detalles curiosos: petisos, cómics de Bruguera y Superlópez en pantalla, una nave extraterrestre de La caja de pandora (1983), un planeta diseñado como Hipotecarión (2007), Superlópez enfrentado a gente disfrazada que pide dinero en la calle como en En busca del templo perdido (2008)... Y especialmente, el nombre del padre chitoniano de Superlópez.

Como película, sigue el consejo de la madre del protagonista: hay que ser mediocre. Superlópez no entusiasma, pero tampoco hay motivos para destrozarla. Me parece que por eso el público va a asistir en masa a las salas de cine. Si esto significa una posible secuela y mejores ventas de los tebeos (con un contenido mucho menos mainstream), bienvenida sea esta «medianía».

miércoles, 28 de noviembre de 2018

¡Atrévete a dibujar! El estilo y errores habituales

En esta lección de hoy, hablaremos de una cosa muy delicada para los dibujantes principiantes: el estilo propio. Lograr un estilo es difícil y requiere años de práctica. Hay tantos y tan buenos dibujantes, que es casi imposible no caer en la escuela de alguno, bien por ser el que más gusta o porque sus creaciones se adaptan más a vuestras posibilidades.


Es bueno copiar porque al principio facilita mucho la labor del futuro dibujante, pero sólo hasta cierto punto. Si estáis demasiado influenciados por determinado dibujante, nunca dejaréis de ser un imitador de él. El mejor sistema es escoger siete u ocho dibujantes que os gusten y copiar los detalles mejores a vuestro juicio de cada uno, lo que unido al fruto de vuestra personalidad, puede dar con el tiempo un estilo propio sin parecidos ni influencias perniciosas.

Tened bien presente que los principales defectos del que intenta convertirse en dibujante humorista son:

  1. Al intentar que los muñecos tengan excesiva gracia, quedan exagerados y confusos.
  2. Recargar las figuras con detalles superfluos.
  3. Movimientos mal calculados, con lo que los monigotes quedan como "pegados" en el papel.
  4. Dibujar los objetos del fondo, de manera que sus líneas liguen con las de los personajes, quedando el dibujo sin relieve.
  5. Estar influenciado por algún dibujante conocido, imitándole en todo.
  6. Llenar con cosas todos los claros del dibujo, sin pensar que el blanco también "juega" su papel, dando sensación de espacio y amplitud.

A partir de la próxima semana, el formidable dibujante Peñarroya dará comienzo a una serie de lecciones sobre la manera de confeccionar historietas largas que serán interesantísimas. Seguidlas con mucha atención.

(Pulgarcito nº 1119, 17/10/1952, Carlos Conti)

martes, 27 de noviembre de 2018

El gran libro de Superlópez


Un comentario muy, muy breve sobre este libro. Lo primero, creo que hay que tener en cuenta que es un tipo de producto que una editorial necesita. Aprovechando las navidades y el estreno de la película de Superlópez, Bruguera tenía que tener, sí o sí, un libro ameno, cómodo, con muchas imágenes... sobre el personaje de Jan. Lo digo porque hay casos en los que este tipo de libros parecen un trámite o un sacacuartos, pero mi impresión es que aquí no estamos ni en un caso ni en el otro.

Antoni Guiral tiene varios libros sobre cómic a sus espaldas, así que sabe cómo desenvolverse. Ha dividido el libro en capítulos que hablan del origen del personaje, de sus cómics más representativos (con ejemplos de todas las épocas del personaje), de los personajes secundarios y villanos, el merchandising y el resto de cómics de Jan. Para mi gusto, son muy interesantes tanto las imágenes menos conocidas (cromos, marcapáginas, dedicatorias...) como los comentarios que Jan ha ido haciéndole a Guiral sobre su propio trabajo. Yo tengo por ahí mi otro blog, Lectura cronológica de Superlópez (quiero continuarlo, pero la vida no me da para más), y aún así hay cosillas en este libro que me han sorprendido o que no había visto de la misma manera.

Con este libro os hago una recomendación sincera. Podría ser, como digo, sólo un producto editorial, pero Guiral le ha dado un plus de calidad que va a dejar satisfechos al lector casual y al que conozca más al personaje.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Aparte de la Gorda de las Galaxias: los libros de Nicolás


La figura de Nicolás se reivindicó hace unos pocos años con entrevistas y varios proyectos. El que más recuerdo ahora es el del año pasado, sus ilustraciones para La casa de Bernarda Alba zombi. Antes de aquel redescubrimiento el gran público no sabía nada sobre la situación actual de Nicolás, ni cómo se encontraba ni qué hacía. Si no me equivoco, fue gracias a Gerardo Vilches y a Mireia Pérez que se volvió a hablar de él y se le volvió a publicar.

Matraca Ediciones ha empezado a recuperar este año, entre otras cosas, el trabajo literario de Nicolás en bolsilibros. Es un formato pequeño, cabe en una mano, de unas 150 páginas en blanco y negro. Bruguera por ejemplo lo usaba para sus novelitas de Corín TelladoMarcial Lafuente Estefanía, pero aquí Matraca lo ha reinventado un poco. Además del libro en sí mismo se incluyen un prólogo y una extensa conversación al final entre el editor y el autor.

De momento le han publicado tres libros a Nicolás. El primero es una novela, El fantasma José Enrique, escrita en 1981 como homenaje a Álvaro de Laiglesia y al humor de La codorniz. Está protagonizado por un fantasma bajito que debe pasar varias pruebas para demostrar su amor por otra fantasma, Carmenchu: salvarle la vida en un accidente de coche, soportar la contaminación de la ciudad, trabajar en el mundo del cine o rodar un anuncio de televisión. El humor se basa en las situaciones alocadas por las que pasa el personaje, pero sobre todo en el manejo de la palabra.

El siguiente, Sabor a serie negra y otros sabores, es una antología de unos 50 cuentos entre los que destacan los de género negro. O más bien, son los más rápidos de clasificar, porque en realidad el libro es una macedonia de personajes, géneros y temas en la que también sobresalen los animales. El personaje que más se repite en estos cuentos es el detective Sawa, un investigador privado duro y seductor con el que Nicolás hace burla y homenaje de este tipo de historias.


Mi favorito de los que se han publicado hasta ahora (y por lo que me contó Nicolás, también es el de muchos lectores) es Una tontería para cada día. Recopila 365 frases agrupadas por meses, algunas ya publicadas en revistas y otras no. Todas tienen una misma estructura de dos líneas, como de pregunta y respuesta, planteamiento y desenlace... Es decir, la estructura de un chiste: premisa y remate. Eso es básicamente lo que son, ocurrencias ingeniosas, juegos de palabras, metáforas poéticas... que buscan la sonrisa del lector.

Quiero subrayar lo que también destaca el editor Pepe Cueto: la variedad de tipos de frases. Ojeándolo me dio la impresión de que este libro podría funcionar mejor en pequeñas dosis, leyendo una al día como recomienda el título. Después de terminarlo, creo que se puede disfrutar también si se lee del tirón. La variedad de estilos y de formas le da una vidilla muy interesante. Cada frase anima a leer la siguiente y la siguiente, excepto aquellas en las que, cada una por un motivo, te piden un momento extra de atención.

Nicolás se nos había quedado olvidado, pero gracias a mucha gente se le está recuperando en proyectos muy variados. Nos faltaban estos textos de Nicolás, y esperemos que sigan publicándose.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

¡Atrévete a dibujar! Dibujo con tinta

Muchas veces os pasará que al terminar un dibujo a lápiz queráis orgullosos de él y decidís pasarlo a tinta pero... entonces sobreviene la catástrofe; el dibujo pasado a tinta se transforma en una birria, no queda más remedio que tirarlo a la papelera y volver a empezar. ¡Lástima de dibujo! ¿Verdad?


Y es que el trazo a tinta no debéis mirarlo como un sistema para que el dibujo quede negro e indeleble. La plumilla ha de tener alma, o sea, que con ella sobre el dibujo se han de corregir incluso las imperfecciones del lápiz, añadir detalles, en una palabra, dibujar también con la plumilla.

La ilustración da idea de estas advertencias: las figuras a lápiz eran exactamente iguales. En la número 1, se han repasado las líneas descuidadamente, sin dibujarse de nuevo y prescindiendo de añadir detalles; no se ha puesto afán de perfeccionar el dibujo con el trazo de la pluma.

En la figura 2 se ha cuidado el repaso con tinta convenientemente, han aparecido sombras muy ligeras bajo la corbata, bajo la oreja y, para conseguir un efecto completo, sobre la pared se ha proyectado parte de la sombra del muñeco entero, también se ha dado vida a los ojos por medio de un circulito, se han añadido los cabellos, el dibujo ha sido completado en lo posible y, como podéis apreciar, la diferencia entre uno y otro es muy grande.

En resumen, hay que dibujar los muñecos a lápiz, pero también hay que aprender a perfeccionarlos con la tinta china. Un buen sistema para perderle miedo a la plumilla es dibujar directamente muñecos con ella. Aunque en principio os queden mucho peor que con el lápiz, no importa.

(Pulgarcito nº 1118, 10/10/1952)

lunes, 19 de noviembre de 2018

No hay Daredevil sin Miller


En su tercer año, la serie de Daredevil producida por Netflix sigue atada a la versión del personaje a la que dio forma Frank Miller a principios de los 80. Esta insistencia en tomarle como referente ya me llega a molestar. Por supuesto que Miller fue clave para que el personaje haya conseguido la relevancia que tiene todavía, pero me parece ridículo reducirlo de esta manera. ¿Qué opinión parece que se está dando sobre el resto de autores e historias que hubo antes y después? ¿Va a ser verdad que Marvel tendría que haber cancelado la colección después de publicar Born again?

Esta insistencia en los elementos más característicos de aquellos cómics junto con otros elementos que vuelven de anteriores temporadas (de nuevo el traje negro, de nuevo Wilson Fisk, de nuevo... otras cosas que son destripes...) los veo como una consecuencia del cambio de showrunners en cada temporada. Sin un autor estable que marque una dirección general en este proyecto, la serie salta a cada temporada de una dirección a otra, sin un objetivo a largo plazo al que llegar (como en una colección de cómics, también es cierto). Ni siquiera el creador de la serie, Steven S. Knight, aguantó más de dos capítulos. Esto obliga de alguna manera a estos showrunner a encontrar esos recursos que dan continuidad a la serie, y de todos ellos el que ha ganado relevancia es el plano secuencia de 10 minutos de cada temporada. Esta "marca de la casa" es, para una serie económica como esta, un riesgo técnico que habría que felicitar.

Lo que para mí diferencia esta temporada de las anteriores es que los personajes han ganado significado como símbolos. Frente a un villano que representa la corrupción y el abuso de poder, tenemos tres personajes protagonistas que se identifican con las tres maneras de combatirlo: el Estado (el abogado idealista Foggy Nelson), la prensa libre (la periodista Karen Page) y la cooperación y el trabajo en equipo (Matt Murdock). El propio Wilson Fisk (ahora ya sí, Kingpin) me parece mucho más creíble. Es un villano como los del mundo real, personajes que buscan lo mejor para ellos sin importar el daño que pueda significar para otros. Fisk precisamente es el protagonista de la trama romántica de esta temporada, su historia de amor es la causa de tanto miedo y muertes.

Poindexter (Bullseye, para los que vamos prevenidos de los cómics) por un lado cumple el papel del reverso oscuro de Matt Murdock. Los dos han pasado por experiencias traumáticas en su infancia, y estas les han llevado a entrenar sus habilidades hasta límites sobre humanos. Lo que les diferencia, parece decir la serie, es que Poindexter no sabe controlar sus miedos, y Daredevil sí. No me termina de funcionar, porque aquí Bullseye es, simplemente, un enfermo. Por otro lado, Bullseye representa los excesos de Kingpin, y por tanto es clave más por lo que significa para Fisk que para Murdock.

Estas novedades se suman a lo que ya funcionaba de serie. Daredevil es, más que un superhéroe, un justiciero callejero que investiga casos de corrupción; un personaje de género negro antes que de género fantástico. Las peleas son otro de los atractivos. Por un lado, las coreografías son espectaculares gracias a que los personajes utilizan máscaras que dan libertad a los especialistas de escenas de acción. Por otro, el equipo de maquillaje puede sacar heridas y moratones tremendos sin mucho gasto económico.

Hay otros aciertos, claro, en los que la responsabilidad viene de Netflix, que con la información de la actividad de visionado de los subscriptores puede darle al espectador exactamente la serie que quiere ver. De ahí vienen también sus debilidades. Es una serie de fácil consumo que no le exige nada al espectador ni tampoco le pretende incomodar en ningún aspecto. Al público se le da algo cómodo, una historia que ya ha visto muchas veces: la épica del hombre que se salta las normas para hacer lo que considera correcto, incluso si eso significa aplicar la violencia. Y sobre todo, es una serie barata, en la línea de Netflix, y por eso dividida en capítulos alargados y llena de diálogos en los que el número de personajes que aparecen en escena suele ser el mínimo.

Con sus tales y cuáles, aún así creo que estaremos de acuerdo en que Daredevil es la mejor serie del universo de los Defensores, y que esta tercera temporada puede ser la mejor de las que se han visto hasta ahora. Sin embargo, me temo que como producto va a ser altamente adictivo y potente sólo para esta generación de espectadores. Creo que la falta de riesgo y la repetición van a hacer que estas historias caigan en el olvido en cuanto pasen unos años después de su cancelación. De los cómics de Daredevil de Miller, por su parte, se seguirá hablando.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

¡Atrévete a dibujar! Tipos de caras

En la lección de hoy trataremos sobre la variedad de tipos humanos que pueden necesitarse según la situación planteada en cada dibujo. En la ilustración aparecen los de características más acentuadas. Por ejemplo, el hombre brutal, fijaos bien en lo saliente de la barbilla inferior, lo reducido del cráneo y las cejas pobladas; contrariamente, en el joven tímido la barbilla es huidiza y el labio superior sobresale, lo que le da ese aspecto medroso.


La característica principal del avaro es su nariz ganchuda. En el sabio tenemos las inseparables gafas, cráneo desarrollado y abundancia de pelo. Los rasgos para el tonto han de ser ligeros, y el individuo algo obeso, a la inversa que en el listo en el que toda la gracia está en la mirada penetrante. Los ojos resaltan mucho cuando están rodeados por un circulito y da la sensación de que están desmesuradamente abiertos.

El gruñón también resulta mejor en el tipo obeso, recargando las cejas y el bigote, lo que le da una expresión de mal humor y, por último, el infeliz, que sin ser tonto llega el último a todas partes, encaja bien en una cabeza completamente redonda, para que caso desaparezca la parte inferior del rostro y queda mejor representándolo como un individuo de corta talla.

Practicad en vuestros monigotes aplicando estas características y veréis que resultados más sorprendentes obtenéis.

(Pulgarcito nº 1117, 3/10/1952, Carlos Conti)

miércoles, 7 de noviembre de 2018

¡Atrévete a dibujar! Tipos de personajes

Continuando nuestras interesantes lecciones, hoy vamos a hablar de los tipos humanos que aparecen en la ilustración. Fijaos bien que son el hombre delgado, el hombre grueso y el niño, luego la mujer delgada (dibujar mujeres bonitas es difícil, porque no se puede caricaturizar; más adelante ya trataremos de ello), la mujer gorda y la niña.


Sabiendo dibujar todos estos tipos en diferentes posiciones se obtiene la base para ser un dibujante humorístico completo. Y observad también que el estudio de tipos lo podéis resumir a sólo tres figuras, pues los hombres y las mujeres están conseguidos de la misma estructura de líneas; por ejemplo, el hombre delgado y la mujer delgada son iguales, aparte de los detalles como el vestido, el peinado, el busto, etc. Y lo mismo ocurre con el hombre y la mujer gruesos, el niño y la niña.

Observad los tipos de Pulgarcito y podréis copiar de ellos muchas posiciones para vuestros muñecos. El prototipo de hombre gordo es Gordito Relleno de Peñarroya; alto y delgado, Carioco; bajito y también delgado, el repórter Tribulete de Cifré, y modelos de mujer gruesa y delgada los tenéis en las hermanas Gilda de Vázquez.

Y nada más por hoy.

(Pulgarcito nº 1116, 26/09/1952, Carlos Conti)

lunes, 5 de noviembre de 2018

'Indeh', un western con guión de Ethan Hawke


El cine western popularizó la imagen del nativo americano como una bestia a la que el hombre blanco tenía que dominar para hacer habitable los Estados Unidos. Eran la barbarie enfrentada al progreso. En realidad las primeras películas de cine mudo habían mostrado una imagen compleja y con más matices de los indios, pero con el tiempo en los despachos de Hollywood se dieron cuenta de que se vendían más entradas de las películas en las que los indios salían como enemigos. La diligencia (1939) de John Ford fue una de aquellas primeras películas que marcaron ese rumbo.

Esto no quiere decir que no se estrenasen películas con otros puntos de vista, pero no fue hasta la llegada de los movimientos de derechos civiles de los 60 cuando en el cine comercial se empezó a generalizar un tratamiento más complejo e inteligente de los indios. Aunque fue muy posterior, uno de los mayores exponentes de este cambio de mentalidad fue Bailando con lobos (1990), en la que, de todos modos, el protagonista seguía siendo un hombre blanco. Ahora el western está muerto como género comercial, y tal vez uno de los motivos haya sido este, el haber dejado atrás los estereotipos sobre los pueblos indios.

Todo esto es un ejemplo de cómo los sistemas de valores cambian a medida que las sociedades evolucionan. Lo que en una época está normalizado, en otra posterior produce rechazo. Como comenta él mismo en el epílogo, esto es lo que empujó al actor Ethan Hawke a investigar la historia de los pueblos de nativos americanos para intentar sacar adelante una película que les hiciese justicia. Sin embargo, ningún estudio ha confiado hasta ahora en este proyecto, por lo que en cierto momento decidió darle forma de cómic con la ayuda del dibujante Greg Ruth. Personalmente, imagino que también lo ha hecho como otra forma de vender a las productoras esta película, igual que Aronofsky hizo con Noé (2014)

Indeh, por tanto, no es del todo una excepción dentro del género western. Con este cómic Ethan Hawke quiere profundizar en las características de la cultura apache, pero lo hace con una punto de partida complicado: la justificación de las crueles matanzas de Gerónimo como una reacción al exterminio y el odio que sufría su pueblo. El guión y las ilustraciones se regodean en la violencia y la crueldad de los dos bandos para comprometer al lector, para impedirle posicionarse. Unos y otros se diferencian sólo en un detalle: los blancos empezaron. Los hombres de Gerónimo simplemente se estaban defendiendo (brutalmente) de un invasor innoble, racista y despiadado.

Con estos aspectos interesantes, ¿por qué este cómic no ha llegado a llamar la atención entre los lectores españoles? Lo digo porque, por ejemplo, a mí me ha costado encontrarlo en las librerías. La explicación que le doy está relacionada con que no sé cómo se ha trabajado en este cómic. ¿Ethan Hawke y Greg Ruth han colaborado para trasladar el relato original a este medio? ¿O, como me temo, Greg Ruth ha adaptado un guión cinematográfico? Eso podría explicar algunos de los errores de este cómic. La falta de un contexto y desarrollo de los personajes crea en el lector la sensación de estar perdido casi todo el tiempo, a lo cual se unen unos diálogos tan inconexos que he llegado a pensar que la culpa era de la traducción. Es difícil seguir las conversaciones también porque las caras de los personajes apenas se distinguen, o peor aún, porque hay casos de conversaciones en las que algunas viñetas no nos muestran a los personajes. En el cine y la televisión no es necesario enfocar continuamente a los personajes cuando hablan porque distinguimos el timbre de sus voces, pero en el cómic necesitamos más información.

No puedo decir que este «bestseller» (eso dice la portada) sea al menos un producto interesante entre los trabajos de Ethan Hawke. Tanto dentro del género del western como en su carrera profesional hay obras mucho más recomendables.

miércoles, 31 de octubre de 2018

¡Atrévete a dibujar! Pies y profundidad

Continuando nuestras amenas lecciones, hoy ilustramos la paginita con un estudio de pies desnudos y calzados. Tened presente, al añadirlos a vuestros muñecos, que los pies desnudos han de resultar algo mayores que los calzados. Esto es un absurdo, pero resulta que un muñeco con los pies desnudos y pequeños no hace gracia. Sin embargo, para moverlo normalmente calzado, los pies grandes dificultan bastante las diferentes posiciones, así que no queda más remedio que saltarse a la torera la lógica y hacerlos como decimos.


La última ilustración está lograda construyendo los monigotes en la forma que habéis aprendido, o sea, primero el esqueleto de palitos y la cabeza, y luego se les ha «vestido» a la última moda masculina. Lo importante de este dibujo, si os fijáis bien en él, son los planos. Existen cuatro planos para darle profundidad: en primer término las figuras; a continuación  el cubo; más allá, una línea que representa el bordillo de la acera y, al fondo, las casas de una ciudad. El efecto no puede estar mejor conseguido.


Y nada más por hoy, amigos. Hasta la próxima.

 (Pulgarcito nº 1115, 19/09/1952, Carlos Conti)

lunes, 29 de octubre de 2018

'Masculinidad tóxica en el cómic' en KBOOM! 2018



El youtuber Bamf! ha subido a su canal Comic Freaks! una charla que dio en KBOOM! 2018 (8-9 de octubre) sobre masculinidad tóxica. Por la susceptibilidad que hay actualmente con el feminismo, el vídeo ha sido bastante atacado con comentarios desafortunados, y el más desafortunado es querer compararlo con el programa de Tramas maestras. No sé hasta qué punto mi artículo ha podido ayudar a crear una imagen equivocada de los fallos de aquel programa. He visto que fue un texto muy compartido en grupos privados de Facebook, pero por esa privacidad no he podido ver si se entendió lo que escribí.

Creo que hay varios aspectos que diferencian esta charla de aquel programa. Por ejemplo, Bamf! hace un desarrollo histórico a partir del cual da argumentos y pone ejemplos. No está creando una lista negra, sino que insiste mucho en que hay que entender aquellos cómics en su contexto histórico. Se diferencia de Tramas maestras precisamente en los ejemplos de masculinidad tóxica que da, porque no va a lo obvio (la obra maestra, el bestseller...), sino al cómic medio. Con lo fácil que habría sido poner viñetas de Stan Lee...

También se nota que le gusta el cómic como medio y que no quiere perjudicarlo, sino mostrar una actitud positiva. Pone ejemplos de masculinidad tóxica, pero he tenido la sensación de que para él era más importante poner ejemplos positivos e inspiradores que ridiculizar a autores u obras. Insisto: eso habría sido lo fácil. Coger cuatro o cinco cómics, sacarlos de contexto y soltar cuatro chascarrillos para ganarte al público sin esfuerzo.

El tema de la charla precisamente me interesa, pero yo nunca lo había asociado al cómic. La «masculinidad tóxica» es el nombre que han recibido un conjunto de actitudes que se consideran propias de un «hombre de verdad», y que por su naturaleza dañina se consideran tóxicas. Hay un debate sobre si toda masculinidad es tóxica o si se trata sólo de ciertas actitudes, pero esta charla no se va tan lejos. A la hora de hablar de modelos de ficción, algunas de las actitudes tóxicas que muestran los héroes masculinos podrían ser tener autoridad y siempre la última palabra, mostrarse independientes y no aceptar la ayuda de otros, no expresar sus sentimientos abiertamente, y resolver los problemas con violencia o una actitud agresiva. ¿Son actitudes que han mostrado las heroínas femeninas de ficción alguna vez? Por supuesto. Al fin y al cabo, vivimos en una sociedad en la que la mayoría de la gente considera que estas actitudes son positivas.

Se ha escrito que este, digamos, «ideal» de masculinidad ejerce presión sobre algunos hombres que se ven incapaces de alcanzarlo. Desde pequeños, a los hombres se nos dice que no podemos «llorar como niñas» y que debemos defendernos si nos pegan en el patio del colegio. Con la edad, se considera que un hombre de verdad es el que puede mantener a una familia, el que aguanta mejor la bebida, el que tiene mayor actividad sexual...

En el lado contrario, ¿existe una «feminidad tóxica»? Siguiendo la definición anterior, en este caso serían aquellas actitudes que se consideran propias una mujer de verdad, pero que en realidad le perjudican: ciertos ideales de belleza, creer que el lugar de una mujer es la cocina, etcétera.

Es legítimo estar en desacuerdo con Bamf! y responderle, pero como digo he visto algunos comentarios que no me han gustado. Hay insultos y ataques personales, que me parecen propios de gente inmadura. También hay quien desvía la atención señalando otros problemas que le parecen peores.

Digo que se puede estar en desacuerdo porque yo no comparto su comentario sobre Matt Fraction. Lo puse por aquí en su momento: no puedo con su primer número de Ojo de Halcón. El personaje no se comporta como lo que yo creo que es un héroe. Imagino que en otros cómics habrá escrito otro tipo de personajes mejor desarrollados, pero no he seguido tanto su trabajo como para poder opinar.

La charla de Bamf!, en fin, es un ejemplo más de que se puede usar el cómic para reflexionar sobre aspectos sociales. Se puede hablar sólo de cómics o sólo del mundo en el que vivimos, pero lo interesante es darse cuenta de que los dos están relacionados.

miércoles, 24 de octubre de 2018

¡Atrévete a dibujar! Giros y la plumilla

Continuando nuestras interesantes lecciones de dibujo humorístico, estudiaremos hoy cómo gira una cabeza. Fijaos bien en la posición de la nariz y las orejas de cada aspecto del movimiento, pues es necesario cuidar bien el detalle para lograr el aspecto apetecido. Por ejemplo, la distancia recorrida por la oreja desde el medio perfil al perfil completo.


Tened siempre presente al dibujar vuestros monigotes que estos no son planos más que en la práctica, pero teóricamente han de tener volumen, lo que se consigue únicamente observando bien que cada trazo coincida con lo que se desea representar.


Los monigotes que mejor os salgan, podéis repasarlos con tinta. Comprad un tintero de tinta china y una plumilla de dibujo con su correspondiente mango. El papel que mejor va para la pluma es el llamado Mayor. Una vez en posesión de todo este material, que habrá pagado papá, trazad las líneas con tinta siempre a favor de la plumilla (ved la ilustración aclaratoria), pues así obtienen los dibujantes esos hermosos rasgos que parecen hechos «a máquina».

Procurad también no castigar demasiado el papel con el lápiz o la goma y... nada más por hoy.

(Pulgarcito nº 1114, 12/09/1952, Carlos Conti)

lunes, 22 de octubre de 2018

El Jabato, la edición del 60 aniversario


Hace tan solo dos días, el 20 de noviembre, se han cumplido 60 años de la publicación del primer cuadernillo de El Jabato. En aquellos pliegos apaisados, bajo el potente título ¡Esclavos de Roma!, se presentó al héroe íbero que Víctor Mora y el dibujante Darnís empujaron a recorrer el mundo durante el s. I d.C. a luchar contra las injusticias.

Con motivo de este aniversario, Planeta de Agostini ha lanzado al mercado una colección oficial en una edición de lujo que recopilará todas sus aventuras. Para poder hablar con propiedad de ella, la editorial me ha hecho llegar las primeras entregas. El contenido de estos tomos de 80 páginas encuadernados en tapa dura y lomo de tela se corresponde con el de la antigua colección Jabato color (1969-1974), junto con todas las impresionantes portadas que pintó Antonio Bernal para ella, muchas de ellas inéditas desde hace bastantes años. Pero no son exactamente las páginas de Jabato color sin más: a partir del tercer tomo, parece que la rotulación será nueva, con lo que estos cómics recuperarán aquellas tildes que no deberían haber perdido.

A todo esto se añade un interesante contenido exclusivo: unos dosieres de unas 12 páginas a cargo de Antoni Guiral, que ayudan a contextualizar estas aventuras, señalan la inspiración de las portadas de Bernal, recuperan anuncios de la época, repasan la biografía de sus autores, etcétera. Podéis suscribiros a esta colección en este enlace con este código promocional: PROMOJABATO.


Es una oportunidad muy interesante para conocer al grupo de aventureros formado por el Jabato, Taurus, la romana Claudia y el terrible poeta Fideo de Mileto, un grupo que recuerda, por supuesto, al del Capitán Trueno y compañía. Esto se debe a que esta colección fue una consecuencia del éxito de ventas tan rotundo como inesperado del Capitán Trueno, que incluso llegó a desbordar la capacidad de las rotativas de la Editorial Bruguera. De manera inmediata, la propia editorial lanzó al mercado otras colecciones similares para hacerse a sí misma la competencia. De ese modo evitaban que otras editoriales pudiesen aprovecharse de esta popularidad para lanzar sus imitaciones. Al mismo tiempo, así se premiaba a Víctor Mora dándole más trabajo. Bruguera funcionaba de aquella manera: te podían subir el sueldo si producías más.

Así que, tal como yo lo veo, el Jabato podría haber empezado con mal pie. Los lectores podrían haberse puesto suspicaces, especialmente porque la colección tiene algunos parecidos con la del Capitán Trueno. Quitando el contexto histórico, se trata de dos aventureros con melena oscura que viajan por el mundo acompañados cada uno de un gigantón forzudo que les protege. Sin embargo, no fue así. Los lectores aceptaron al recién llegado como una creación igual de legítima. Para muchos lectores, incluso superior.

Lo que diferenciaba al Jabato era lo que le hacía más interesante. Mientras que el Capitán Trueno era un noble que había abandonado una vida resuelta para recorrer el mundo ayudando a los necesitados, el Jabato era un sencillo campesino al que arrastraban hasta Roma para convertirlo en gladiador contra su voluntad. Hay una transformación que hay que leer entre líneas: después de liderar al resto de sus compañeros gladiadores en la lucha contra el emperador Sulla, el Jabato olvidaba la tranquilidad de las labores del campo y se lanzaba a vivir aventuras utilizando todo lo que había aprendido. Había probado el riesgo y quería más.

miércoles, 17 de octubre de 2018

¡Atrévete a dibujar! Cabezas y sombras

Hasta esta lección habéis dibujado la cabeza de vuestros monigotes por medio de un circulito; pero no solo de una circunferencia sale una cara graciosa. Para dar diversidad a los tipos, trazad las facciones dentro de elipses o de peras. Por ejemplo, cuando quiere representarse un hombre alto, no le va bien la cabeza redonda, porque acostumbran a tener su cara alargada; entonces se dibuja dentro de una elipse, tal como aparecen representadas en la presente ilustración.


Por el contrario, a los hombres pequeñitos les va mejor la cabeza redonda y, si es un verdadero enano, cuanto más aplastada mejor, pero no conviene abusar de esta hechura, porque es muy forzada y tiene poco movimiento. La forma de cebolla invertida o pera también es muy graciosa y con todas estas modificaciones pueden representarse gran variedad de tipos.

Otra cosa muy importante en los dibujos, es la sombra. Ha de ser una sombra sencilla, que se obtiene engruesando las líneas que han de representarse en el dibujo como más oscuras. Ved la figura aquí reproducida: la flecha señala la dirección de la luz. Observad la sombra del muñeco en el suelo, la sombra de la planta y la de la casa.


A dibujar... y nada más por hoy.

(Pulgarcito nº 1113, 5/09/1952, Carlos Conti)

miércoles, 10 de octubre de 2018

¡Atrévete a dibujar! Perspectiva

Los muñecos que estáis aprendiendo a dibujar por medio de estas lecciones han de saber hacerse en diversos tamaños, o sea, que el mismo muñeco debe dibujarse unas veces grandes y otras pequeño. Esto es debido a los distintos planos que puede tener un dibujo, pues existe un fenómeno visual que se llama «perspectiva» y él nos hace ver más pequeñas las cosas que están lejos, aunque ello no sea cierto; por ejemplo: un caballo puede estar representado en un dibujo junto a un hombre, pero si la distancia entre ellos es grande, el caballo puede tener la mitad del tamaño de un hombre.


Observad la ilustración; la figura número 2 es más pequeña que la número 3, y la número 1 aún más pequeña que la 2. Entre las dos líneas de puntitos, que son las que indican la perspectiva, podrían dibujarse un número infinito de figuras que se van alejando hasta transformarse en un puntito.


Podéis situar vuestros monigotes en un lugar determinado, copiando tras ellos las líneas del fondo que aparecen al final según estén en la ciudad, en el campo o junto al mar. Y nada más por hoy.

(Pulgarcito nº 1112, 29/08/1952, Carlos Conti)