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lunes, 21 de octubre de 2019

El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (y parte 6)

Viene de El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 5 de 6)

¿Queremos cambiar las cosas o sólo estamos aquí sentados y hablando? [Pausa.] Nadie responde. ¿Se me oye? ¿Queremos cambiar las cosas? [El público responde que sí.] ¡Sí! Claro. Por eso estamos aquí, tío. ¡Por eso estamos aquí!

¿Así que qué vamos a hacer? Si queréis cambiar las cosas, lo primero que tenéis que cambiar es a vosotros mismos porque, si no os cambiáis a vosotros mismos, vais a encargaros del mundo como si fuese vosotros... y joderlo. Lo joderéis de verdad porque no entendéis vuestro lado oscuro. Si no entendéis vuestro lado raro y asqueroso... Si no entendéis que hay alguien dentro que mataría a vuestra madre si fuese necesario, si no podéis controlarlo, si no podéis subirlo a bordo y daros cuenta de que Charles Manson, yo y tú no somos muy diferentes, de que John Wayne Gacy, yo y tú no somos muy diferentes... excepto en que él lo hizo. Ya sabéis, están esos días en los que «Voy a matar a ese hijo de puta»... pero no lo hacemos.

La kriptonita negra saca la versión malvada de Superman a la luz en All Star Superman #4 (2006).

Pero está en nosotros, está ahí. Hay mucho rechazo, que no tenemos lado oscuro... Ya sabéis, los hippies y toda esa gente adorable de la rave que estaba en éxtasis intentaron fingir que no hay lado oscuro. Lo que sucedió es que acabaron jodidos por su propio lado oscuro [Risas del público]. Como siempre ocurre. Así que besemos a nuestros lados oscuros, jodamos a nuestros lados oscuros, bajémosles a donde pertenecen. [Risas del púbico.] Puede decirnos cosas. Ya sabes, eso es útil. [Echa un trago.]

Pero sobre todo convirtámonos en criaturas plejas. Complejas, superplejas... Seamos capaces de adoptar nuevos rasgos de personalidad, capaces de adoptar nuevas ideas, capaces de adaptarnos, capaces de extender nuestros límites en lo que anteriormente era el «territorio enemigo», hasta el punto en el que nos convirtamos en lo que una vez llamamos «nuestro enemigo»; que ellos sean nosotros y no haya distinción.

La Enfermedad de las Vacas Locas, o EEB [encefalopatía espongiforme bovina], o ECJ, Enfermedad de Creutzfeld-Jacob, es muy interesante. Está en los titulares, la gente está interesada en estas putas enfermedades del siglo XXI que nos van a borrar a todos, aparentemente. Es una enfermedad... Lo he estado estudiando porque parece una metáfora realmente buena. La ECJ es una enfermedad que ataca el cerebro y el sistema nervioso central y lo destruye totalmente. Completamente. Estás jodido. Vas a patinar por una rampa como una estúpida vaca. Te caerás al hormigón. No serás capaz de andar. Tu cerebro se volverá una esponja. Te comerán a bocados. ¿Sabéis que la ECJ actúa sin que el sistema inmune se dé cuenta? El sistema inmune no puede detectar la ECJ. Para cuando patinas por la rampa como una vaca, se acabó. De repente el sistema inmune dice: «Oh, mierda; tenemos un problema». Demasiado tarde, colega. [Risas del público.]

En Skull Kill Krew (1995) una pandilla de macarras se infecta con carne de skrulls que se habían transformado en vacas. La carne de hamburguesa les transmite una enfermedad terminal y unos superpoderes con los que intentarán matar a tantos skrulls como puedan antes de morir ellos mismos.

¿Así que qué ocurre si nos comportamos como el la EEB y la ECJ? ¿Y si colonizamos la cultura? ¿Y si damos algo que no se puede tragar? Es un poco como lo que Doug [Rushkoff] decía antes: entramos, nos quieren. Están desesperados por nosotros porque creen que conocemos esta mierda, que sabemos algo que ellos no saben. Estamos unidos, estamos conectados de alguna manera que ellos no. «Ellos», sea lo que sea «ellos». Estos pobres cabrones. [Risas del público.] Nos miran como: «Llevas una chaqueta de cuero, sabes algo», ¿sabes? [Risas del público.]

Pero es lo que piensan. Lo que yo pienso que realmente ha ocurrido aquí es que la cultura se ha vuelto más y más rara. En Gran Bretaña, Tony Blair está poniendo cámaras en cada esquina. Está hablando de poner cámaras en las casas de la gente. Se ha deshecho de los juicios con jurado. Es como una Gran Bretaña fascista, ¿sabes? Pero cuanto más hace esto, las cosas se vuelven más raras. Cuando más cámaras pongas, más gente empezará a comportarse como estrellas de cine. [Risas del público.] Cuanta más gente se comporte como estrellas de cine, más raras se volverán las cosas. [Risas del público.] ¡Y entonces, cuantas más cámaras pongan para ponernos a prueba... más raro se volverá! [Risas del público.]

En Marvel Boy #3 (2000) Grant Morrison señala el paralelismo entre el desarrollo de los virus y de las corporaciones capitalistas.

Así que dejemos que traigan las cámaras. ¡Sacaré toda la mierda para esos cabrones! [Risas del público.] Tengamos cámaras. Tengamos cámaras en todas partes y enseñémosles lo que podemos hacer. [Risas del público.] Estarán mirando como: «Tío, se están tirando a ese tío. Ojalá fuera yo». [Risas del público.]

Quieren entrar. Quieren entrar en esto. Así que, como dijo Doug [Rushkoff], invitémosles. Traigámoslos. Seamos como el prión enfermo y destruyamos al portador, y la ECJ. Entremos y démosles algo que no puedan digerir. Algo que no puedan procesar. Algo tan tóxico, tan peligroso, tan poderoso que se reproduzca y les destruya totalmente. Destruirles no, convertirles en nosotros, porque es lo que queremos. Queremos que todos molemos. No queremos entrar y pensar: «Ese tío de ahí me va a matar, ese tío me odia, ese tío tiene algún plan secreto jodido».

La Patrulla Condenada descubre un libro que se escribió para cambiar drásticamente el pensamiento de la humanidad, con ideas parásitas que se introducirían en la consciencia humana, en Doom Patrol #21 (1989).

¿No queremos simplemente hablar y olvidar todos los refunfuños? «Ey, estoy interesado en ti; ¿qué tienes que quieras contarme?». De eso va todo, ¿no? Nos comunicamos, nos conectamos, establecemos redes, hacemos que las cosas ocurran... Hay algunas personas en el mundo que no quieren hacerlo. Así que infectémosles. Infectémosles hasta el punto en que se conviertan en nosotros. Donde no haya nada más en el mundo que nosotros.

Y entonces algún niño llegará y lo joderá también. Eso será lo que necesitaremos en ese momento. [Aplausos del público.]

Con esto acabo, muchas gracias. [Aplausos del público.]

lunes, 14 de octubre de 2019

El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 5 de 6)

Viene de El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 4 de 6)

Creo que lo que debemos hacer es alejarnos de la basura del siglo XXI y empezar a pensar en lo que estamos experimentando. Mi opinión sobre el siglo XX, sobre la Segunda Guerra Mundial, sobre Auschwitz y todo ese asunto es que tuvimos que pasar por ello. Tuvimos que hacerlo. Fue la noche oscura del alma de la humanidad y nunca jamás volverá a pasar. Pero tuvo que pasar. Cada imagen de pesadilla, cada imagen del infierno que tenemos en nuestras mentes sucedió. Todo en lo que puedas pensar sucedió. La gente fue desollada, maltratada, gaseada, torturada, cortada en pedazos, transformada en cerdos... Todo lo que puedas imaginar, sucedió. El mundo fue un erial. Hubo ciudades completamente aniquiladas. Pasamos por ello.

A Wallace Sage, el creador de Flex Mentallo, le afectó ver de niño las portadas de las revistas que hablaban sobre la bomba nuclear en Hiroshima, en Flex Mentallo #3 (1996).

¿Por qué lo hicimos? Stanislav Grof14 tiene una idea sobre las matrices perinatales, que fue una de las mayores influencias de la película Matrix. Las reconoceréis. Dice que las cosas que nos ocurren alrededor del nacimiento son realmente profundas y tienen todo tipo de efectos extraños. Afectan a la sociedad y al «yo», afectan a todo. Tienen eco. Asegura que hay varios estados a los que llama matrices perinatales básicas.

El primer estado es la dicha oceánica, con la que todos estamos familiarizados, estoy seguro. La puta dicha oceánica, colega. [Risas del público.] Es el estado del bebé en el útero. Intacto. Todo le es dado, todo está allí, todo lo que necesitas aparece de la nada.

La matriz perinatal 2 es una cosa diferente. Es cuando el útero empieza a volverse un poco tóxico y empieza a sugerir que vamos a ser expulsados. Ya sabéis, no necesitamos recordar esto. ¿Qué pasó? ¿Cuál fue el sentimiento del feto ahí dentro que de pronto piensa «Todo mi universo se ha dado la vuelta y voy a ser cagado»? ¿Sabe a dónde va? «¿Qué cojones es esto? Ya sabes, era feliz ahí, molaba, tenía todo lo que quería». Y así hasta la MPB 4, que es como una liberación de la tensión, es el proceso del parto.

Durante la gestación, Cassandra Nova y Charles Xavier lucharon a muerte por primera vez, en New X-Men #121 (2002).

Así que empiezo a pensar que todos nosotros, como sociedad, y volviendo a la idea de la ontogenia como historia... Filogenia, o la puta palabra que sea. Lo que estamos viendo ahora es el proceso de la humanidad a través de las matrices de Grof. Por lo que hemos pasado es realmente una experiencia de matriz perinatal 3 de Stanislav Grof. Cada imagen de la que habla... Campos de exterminio, control, ya sabéis, la idea de gente... Bebés atrapados en cañerías... Las reconoceréis de Matrix, como digo. Petróleo, mecanismos, máquinas que nos odian, tecnología destructiva... Todo eso pasó.

¿Y si este pequeño bebé que es el universo, esta pequeña larva que se aproxima a la culminación, tuviese que pasar por estas etapas? Porque todo lo hace. Si quieres librarte de la guerra, ¿cómo te libras de la guerra? Te vacunas a ti mismo contra la guerra teniendo la puta peor guerra que has tenido en tu vida. Todo lo que viene después es solo es una réplica. No hemos hecho nada peor que lo que hicimos en esos pocos años. La humanidad nunca se acercará a hacer algo como aquello. Lo intentamos, ha habido unos pocos locos que lo intentaron, pero nada a esa escala.

¿Así que y si elegimos imaginarnos que la humanidad ha pasado por ese estado? Hemos alcanzado el siglo XXI y ahora estamos alcanzando la matriz perinatal básica 4, que es «Victoria después de la guerra», que es «La lucha ha acabado», que es «Aquí estamos». ¿Qué hacemos ahora? No hubo apocalipsis, no hubo Cristo, no hubo Rapto, no hay nada. Todo eso es basura. Sólo estamos nosotros, y todavía tenemos otros miles de años, y quizás otros miles de años después, y quizás otros veinte mil años después.

¿Qué vamos a hacer? ¿Quiénes somos? ¿Vamos a quedarnos pegados a estas personalidades, estas cosas limitadas y territoriales? ¿Vamos a expandirnos, a crecer? Si resulta que te gusta la música global y a mí no, puedo acceder a tu amor por la música global y experimentarla... y significa algo.

Toda la humanidad consigue superpoderes en JLA #41 (2000) para enfrentarse al fin del mundo.

Así que todo lo que propongo es que todos aceptemos la magia, básicamente porque funciona. Podemos cambiar el mundo. Es muy sencillo, la tecnología existe. Los budistas nos lo han estado diciendo. Como digo, la gente nos lo ha estado diciendo durante mucho tiempo y en los últimos dos mil años se ha llevado de forma clandestina y lo hemos olvidado.

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14 El psicólogo checo Stanislav Grof (1931) se ha especializado en estudiar los estados alterados de la consciencia y fue uno de los fundadores de la psicología transpersonal, una rama de la psicología dedicada a la espiritualidad. También ha escrito sobre encuentros con extraterrestres, dioses y demonios, la vida después de la muerte y otros aspectos más cercanos al esoterismo que a la ciencia. Su teoría sobre las matrices perinatales es una muestra de la gran influencia que ha recibido de las ideas más equivocadas de Sigmund Freud.

lunes, 7 de octubre de 2019

El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 4 de 6)

Viene de El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 3 de 6)

Después de hacer este cómic [Los Invisibles] durante seis años, después de pensar en este asunto durante seis años, después de probar que funciona durante seis años, me quedé con esta idea: nos han engañado, nos hemos engañado a nosotros mismos y continuamos engañándonos. Como dijo Doug [Rushkoff], no existe un «nosotros» ni un «ellos», sólo estamos nosotros. De algún modo estamos intentando que esta cosa funcione. Y funciona.

Digamos, por ejemplo... La mayoría de nosotros somos más que nada gente de contracultura. Ya sabéis, nos gustan nuestras drogas, nos gusta esto y aquello, nos gusta romper unas pocas normas, pero no nos gusta la policía, por lo general. ¿A quién de aquí le gusta la policía? Que levante la mano. ¡Bien, uno! Porque os voy a enseñar a que os guste la policía.

Batman habla con el comisario Gordon en Batman #665 (2007).

¿Por qué odiamos a la policía? Si queremos cambiar las cosas... Todos los de aquí, vamos al local precintado a unirnos. ¿Vamos a hacerlo? ¿Quien va a venir conmigo? Porque yo no voy a hacerlo. [Risas del público.] ¿Y por qué? ¿Por qué no vamos a hacerlo? [Alguien del público grita: «¡Porque son estúpidos!»]

Eso es. Odiamos a los tíos que se han metido en esto. ¡Hemos elegido a los mayores zoquetes de la sociedad para protegernos de los cabrones de la isla Rikers! ¡Porque tenemos miedo de ellos! Ya sabéis, tenemos miedo de ellos. Somos liberales libertarios de clase media a los que les acojona ser violados en la cárcel. [Risas del público.] Por eso creamos a la policía. Tenemos a estos zoquetes que obedecen lo que les digamos que hagan. Nos obedecen de verdad, estos cabrones harán lo que les digamos. Les decimos: «Protégenos de los cabrones de verdad, de los moteros y de los negros y de todos esos tíos horribles que van a jodernos, a matarnos y a robar nuestras cosas».

Ponemos a la policía ahí, ¿de acuerdo? Nosotros les ponemos ahí. No queremos ir ahí porque somos gente lista, somos gente guay. No queremos ir y pegar a nadie. No queremos ir y hacer cumplir la ley porque no creemos realmente en ella, pero sabemos que algún pobre desgraciado tiene que hacerla cumplir. ¿Por qué odiamos a estos tíos cuando les ponemos ahí? ¿Qué pasa ahí? ¿Por qué nos odiamos a nosotros mismos por crear esta sociedad?

¿Por qué hay mucha gente en Estados Unidos obsesionada con Marilyn Manson, cadáveres, gente muerta, tristeza, John Wayne Gacy13... John Wayne Gacy es un puto capullo. [Aplausos del público] Ya sabéis, mató a unas personas y dibujó unos cuadros de mierda. ¿Qué es eso? ¿Por qué deberíamos sentirnos implicados con eso? ¿Y se ha convertido en qué, cultura apocalíptica? ¿A dónde vamos desde ahí que no sea eso? ¿A dónde vamos que no sea jugar con nuestra propia porquería? [Echa un trago.]

La Nobleza en Multiversity #1 (2014) representa las ideas destructivas que puede transmitir la ficción.

La respuesta... volver a lo individual.

Si lo individual no funciona, si Patrick McGoohan se equivocaba, si Número 6 se equivocaba gritando en la playa «¡No soy un número, soy un hombre libre!», ¿qué nos queda? Porque últimamente el tío que no es un número y no es un hombre libre experimenta neurosis, es lo más lejos que se va por ese camino. Estoy seguro de que aquí hay un puñado de personas como yo que con el tiempo... Has encontrado tu camino a través de estas cosas, has leído los libros, has hecho esa mierda, has tomado las drogas, has estado ahí, lo has visto... Hemos experimentado la iluminación en pequeñas dosis. Sabéis que está ahí, sabéis que es verdad. El consenso no explica nuestras vidas. ¿Pero qué lo hace? [Echa un trago.] Imaginad libraros de lo individual. Imaginad libraros de ese andamio. ¿Qué nos queda? Aquí está lo que estoy a punto de ofrecer.

Bestia descubre que hay un interruptor genético en la raza homo sapiens que hará que sea sustituida por la raza mutante de manera natural, en New X-Men #116 (2001).

Cuanto más lo investigaba, más empezaba a ver que tenemos a estos mutantes viviendo entre nosotros, ahora mismo. La gente del siglo XXI, de finales del siglo XXI, está aquí, pero no hay contexto para ellos. Del mismo modo que, ya sabéis, si vivieses en Tunguska hace dos siglos, y fueses epiléptico, serías un chamán. Había un contexto para ti. Es esta sociedad, eres un epiléptico. Es bastante sencillo. Es una enfermedad y nada de lo que digas tiene algún valor porque se considera una patología. Si, por el otro lado, miráis a estas personas, que son mutantes, ¿cómo los llamáis? Desorden de personalidad múltiple.

Esto es lo que reside más allá de la personalidad. Esto es lo que reside más allá del «yo», gilipolleces. Porque si llevas el «yo» hasta el límite (como he dicho, estoy seguro de que muchos de nosotros lo hemos hecho) se convierte en... Todo lo que ocurre es que el «yo» pregunta al «yo».  Interminablemente, repetitivamente. «¿Lo estoy haciendo bien? ¿Esta es la manera correcta? ¿Debería pensar sobre estas personas así? ¿Debería acercarme a ellos de esta manera? ¿Debería involucrarles así?». El «yo» pregunta al «yo», interminablemente, y llega a un pico. No va a ninguna parte. A una escala nacional, lo mismo. El «yo» pregunta al «yo», el «yo» se encuentra con el «otro», fronteras iguales, guerra, destrucción... Se dirige hacia allí, allí acaba. Esa cosa acaba en desastre. Acaba en neurosis a nivel personal y acaba en guerra a nivel nacional.

Crazy Jane de la Patrulla Condenada tiene múltiples personalidades, cada una con un superpoder diferente. Doom Patrol Vol. 2 #63 (1993).

Así que empecé a pensar: «¿Con qué lo podemos reemplazar?». Y estaba mirando a estos pobres cabrones del DPM y me di cuenta de que simplemente no tienen contexto. ¿Qué pasaría si decidiésemos abandonar la personalidad y reemplazarla con un complejo de personalidad múltiple? Porque como todos sabemos... Todos los que estamos aquí, estoy seguro... Quiero decir, siento como si pudiese decir esto a ciertos seres humanos: a veces haces cosas que no quieres hacer. A veces haces cosas que son contradictorias con lo que piensas. A veces te jodes a ti mismo. ¿Por qué? Porque no hay una sola persona dentro, hay cientos. Y si empiezas a darles nombres y empiezas a barajarlas, si empiezas a jugar con ellas, te vuelves un ser humano mayor porque no te permitirás terminar en tus límites.

Imaginad la personalidad como... Vamos a elegir Windows, incluso aunque sea polémico. Imaginad la personalidad como Windows. En lugar de la personalidad... Hay mucha gente, estoy seguro de que los habéis conocido. Hablas con ellos, y ellos dicen: «No, esta es mi forma de ser. He trabajado mucho en esto. Este soy yo. Esto es importante. Esto es en lo que me he convertido y esta es la forma en la que me he hecho a mí mismo». Qué gilipollez. Es una trampa. No se van a ningún sitio, están atrapados ahí. ¿Qué pasaría si a la misma gente le diesen después Personalidad 2000? [Risas del público.] ¿Qué es una actualización y qué un accesorio? Aquí hay una parte de tu personalidad a la que le gusta el hip hop. Aquí hay una parte de tu personalidad a la que le gusta el ballet. Porque las tenemos. Y tenemos al amante, tenemos al asesino en serie dentro, tenemos al maravilloso cabrón new age... Tenemos lo que queramos. Tenemos a James Bond ahí, tenemos a Pussy Gallore ahí, todos están ahí.

Las actualizaciones de la personalidad del Joker es una propuesta que hizo Grant Morrison en Batman #663 (2007)

Así que lo que sugiero es que empecemos a trabajar desde ahí. Abandonar la personalidad, abandonar el individuo, abandonar el «yo» porque es una mentira y nos retiene. Ha sido un peso alrededor de nuestros cuellos. Fue útil los últimos dos mil años de historia porque creó esto del caos que era. Esto es más coherente, más útil, tiene más significado. Tiene sus problemas. Todo lo tiene, cada sistema los tiene, pero estamos mejorando.

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13 John Wayne Gacy (1942-1994) fue un asesino en serie estadounidense que trabajaba como payaso en fiestas infantiles. Se dedicó a la pintura durante los catorce años que estuvo en la cárcel antes de ser condenado a muerte. El director de cine John Waters y varios músicos de punk y metal compraron algunos de sus cuadros.

lunes, 30 de septiembre de 2019

El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 3 de 6)

Viene de El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 2 de 6)

Y por otro lad... Odio hablar en público, así que si alguien quiere unirse que levante la mano, porque odio hablar en público.

Así que... Después de comprender estas cosas raras, de pensar sobre esto y pasar por esa experiecia, que fue exactamente la experiencia que me prometieron Wilson, McKenna, Philip K. Dick7... todo el mundo. Me prometieron eso y funcionó. Podéis experimentarlo. Haced lo que os dijeron que hicieseis y ocurrirá. Lo prometo. Conoceréis a los aliens, os hablarán... La Golden Dawn8 lo llamó «Conocimiento y conversación del Sagrado Ángel Custodio».

Así hemos estado un tiempo. Es accesible para cualquiera. La magia es accesible para cualquiera. Los medios para alterar la realidad son accesibles para cualquiera. Cuando todo el mundo empiece a hacerlo nos empezaremos a acostumbrar a ver el deseo manifiesto a una escala gigantesca. El deseo de todo el mundo. ¿Qué ocurre cuando los deseos de todo el mundo se manifiestan? ¿El universo tiene que dividirse en mil millones para acomodarse? ¿Tenemos todos de pronto que entender que estamos todos en el mismo sitio y que todos podemos compartir los deseos de los demás? No lo sé. Sólo estoy aquí para hablar de esto. [Echa un trago.]

El «bien» contra el «mal» en JLA: Earth-2 (2000).

Así que más allá de... Más allá de la experiencia de la abducción extraterrestre... Estaba trabajando en el cómic y empecé a pensar en... En serio, planteé el cómic para probar y explorar algunos de los problemas a los que nos enfrentamos, que son (como Doug [Rushkoff] ha apuntado antes) problemas de dualidad: «nosotros» contra «ellos», el «bien» contra el «mal», esto contra aquello.

A medida que encontraba mi camino a través del cómic empecé a darme cuenta de algunas cosas interesantes, así que las voy a compartir con vosotros. Esto puede que no sea cierto. Son sólo pequeños pensamientos que pueden ser... Podríais ser capaces de tejerlos, hacer algo con ellos, pero en realidad solo estoy aquí como alguien que ha leído la misma mierda que todos habéis leído, lo ha puesto en práctica y ha descubierto que funciona. Así que esta es mi versión de lo que ocurre.

Haciendo el cómic planteé estos personajes. La cosa se planteó como una historia de aventuras en la que hay unos malos que viven en otra dimensión, que quieren esclavizarnos a todos, y hay unos buenos que viven en otra dimensión que quieren que todos lo pasemos bien, ¿sabéis? Hitler se lo quería pasar bien. Y, eh... Todos queremos pasarlo bien. Así que tenemos que entender eso, como aperitivo.

Grant Morrison utilizó a Hitler como personaje en The New Adventures of Hitler, que fue reeditado en Crisis #46 (1990).

Cuando más establecía estas dualidades, cuanto más establecía esta gente contra sus oponentes, me empezó a parecer más un disparate lo que nos han vendido de este sinsentido de la oposición. Empecé a descubrir a medida que me acercaba al final de la serie que todo el elemento de «oposición» era el menos significativo, la parte menos importante y que en realidad nos hemos estado engañando a nosotros mismos de muchas maneras.


El Capitán Atom se da cuenta de que las oposiciones son un engaño en Final Crisis: Superman Beyond #2 (2009).

Más que eso, descubrí que en realidad nos hemos estado engañando de la peor manera de todas creyendo en el individuo. Prestadme atención. Kafka, Orwell, Patrick McGoohan en El prisionero9... Todos nos dijeron que El Individuo era lo más importante que podíamos ser. Todo el mundo es jodidamente extravagante estos días. Toda la mierda en la pantalla de MTV es extravagante, todo el mundo mola, todo el mundo es inteligente... No es verdad. [Echa un trago.] ¿Y si el individuo fuese falso? ¿Y si el individuo fuese una estupidez y realmente nos lo han vendido «ellos»? La humanidad, el sistema... Lo que prefiráis.

Porque lo que me ocurrió es que cuando hablas sobre el individuo y tratas con el individuo te das cuenta de que el final del individuo es la neurosis. Ser individual significa que existe un «yo» y un «otro», ¿de acuerdo? Así que donde yo termino... Los límites del «yo», de acuerdo, este cuerpo físico. Los límites del «yo» que se estiran... Las cosas en las que yo creo... Estoy seguro de que todos seríamos amigos si hablásemos, ¿pero seríamos amigos de Newt Gingrich10? No. Pero esa es la idea: yo termino donde Newt Gingrich empieza. ¿Por qué es así? ¿Por qué termino ahí? ¿Por qué él define mi auto-consciencia y no puedo absorberle?

James Highwater explica a los personajes de DC que existen porque han sido creados por autores de cómics en Animal Man Vol. 1 #24 (1990).

¿Por qué estos cabrones...? ¿Por qué la sociedad Skull and Bones11, o la CIA...? ¿Por qué los masones de grado 33 son tan diferentes a nosotros? No lo son. Quieren explicar cosas. Quieren una respuesta. Encontraron una respuesta que parece que les encajó, la cual me parece un poco desagradable, porque implica explotar a otras personas, pero están buscando una respuesta. Todos buscamos la misma cosa: ¿Por... qué... estamos... aquí? ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué hacéis aquí hoy? ¿Qué esperáis? ¿Qué esperáis llevaros a casa? ¿Alguien me puede responder? ¿Alguien puede decirme qué espera llevarse a casa de todo esto? Vamos, levantad la mano. ¿Sí?

[Alguien del público grita: «¡Experiencia!».] Exactamente, correcto. Porque es todo lo que tenemos y es todo lo que puedo ofreceros. Es la experiencia de haber hecho esta mierda, haberla probado, haberla puesto en un crisol para ver qué pasaba... y funciona.

Así que empecé a pensar más y más sobre el individuo y vi lo que significaba realmente. Consistía n una estructura que más bien fue creada. La estructura del ego fue creada a partir de lo que Julian Jaynes12 llama «la mente bicamenteal convirtiéndose en una mente». Aparentemente, según él, consiste en que en la época de los griegos y en los primeros escritos del mundo la gente no tenía auto consciencia de la misma manera que nosotros la tenemos. Ellos no tenían egos. No se entendían a sí mismos como «yo» de la misma manera en la que nosotros lo hacemos porque el cuerpo calloso que une los dos hemisferios del cerebro no estaba conectado, así que si habías oído una voz, esa voz era Dios. Homero y todos esos tíos, tenéis muchos ejemplos de gente oyendo la voz de Dios y actuando en consecuencia. Alejandro Magno actuaba constantemente siguiendo la voz de Dios. Julian Jaynes propone que no era la voz de Dios, era la voz del hemisferio izquierdo del cerebro comunicándose con el hemisferio derecho del cerebro interpretado como un dios.

Alí vive una experiencia extrasensorial de Vimanarama #3 (2005)

Así que de acuerdo, ahora tenemos dos cosas unidas. Tenemos este maravilloso puente en el medio que las une a los dos. Pero todavía tenemos la estructura del ego que fue creada cuando las dos cosas se unieron. De repente dijimos: «Oh, joder. Yo soy yo. Yo soy el que soy. Este es mi... Mi Dios es esto. Estoy separado, soy uno».

Hemos fabricado esa idea de que de algún modo estamos separados de la naturaleza. No lo estamos. ¡Qué gilipollez! De nuevo, leí la revista New Scientist el mes pasado, de acuerdo, y hablaban sobre la naturaleza: «Debemos controlar la naturaleza; debemos hacer esto. ¿Cómo nos enfrentamos a nuestra relación con la naturaleza?». ¡Somos la puta naturaleza! No hay nada en este planeta que no sea «naturaleza»! Las centrales eléctricas son naturaleza, las bombas atómicas son naturaleza, porque la naturaleza nos ha hecho a nosotros para hacer esas cosas, tanto si confías en la naturaleza como si no confías en la naturaleza... y yo confío en la naturaleza. [Aplausos del público.]

Así que tenemos que preguntar: ¿Cómo está llegando la naturaleza a esto? Si ignoramos toda esta basura de que estamos de algún modo aislados de la naturaleza, de que de algún modo tenemos que domesticar la naturaleza... La naturaleza sabe exactamente qué está haciendo. El planeta no está en peligro. Nosotros lo estamos. El planeta sobrevivirá. El planeta ha atravesado, digamos, atmósferas de amoniaco en las que es imposible vivir, todo muerto... y encuentra el camino de vuelta. Nosotros estamos en peligro. O eso pensamos, porque nuestra arrogancia nos dice que estamos en peligro. Nuestra arrogancia nos dice que estamos a punto de destruir el mundo. Vamos a destruir el planeta. Joderemos la atmósfera. No. Joderemos «nuestra» atmósfera, pero algunos trilobites volverán y vivirán en algo que hayamos creado.

El gobierno de EEUU intenta «controlar» la naturaleza, utilizar animales como armas en We3 (2004).

Así que ese no es el problema. El problema es que estamos aquí, en el siglo XXI, atascados en la individualidad. Porque hemos creído mucho en ella. Parecía muy importante que todos fuésemos distintos. ¿Qué pasa si dejamos de ser distintos? ¿Y qué pasa si pensamos en la individualidad como algo que en realidad sólo fue nuestro andamio para donde nos encontramos ahora? Si creáis un rascacielos, le pondréis vuestro andamio. Lo que ha pasado aquí es que hemos pasado por alto el edificio y nos hemos concentrado en el andamio. Ya sabéis, ¿por qué no estamos quitando el andamio? Hagámoslo hoy, quitemos el andamio. Porque lo individual fue una manera de traernos hasta este punto. Y lo que realmente pienso, y básicamente por lo que estoy aquí, es para intentar e impulsar esta idea.

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7 Philip K. Dick (1928-1982) fue un novelista de ciencia ficción, conocido especialmente por novelas como El hombre en el castillo (1962), Ubik (1969) o Los tres estigmas de Palmer Eldritch (1965). Su trabajo empezó a ser popular con la adaptación de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968) en la película Blade Runner (1982). En sus últimos años de vida se cree que el consumo de drogas y las crisis psicóticas le causaron alucinaciones que le hicieron creer que el FBI y la KGB le espiaban o que su consciencia realmente vivía en el siglo I d. C.

8 La Hermetic Order of the Golden Dawn (la Orden Hermética de la Aurora Dorada) es una asociación secreta fundada en 1888 y dedicada al esoterismo y el hermetismo. A ella han pertenecido magos como Aleister Crowley y Austin Osman Spare, pero también otras figuras conocidas, como el poeta William Butler Yeats o los novelistas H. G. Wells (La máquina del tiempo, La guerra de los mundos...) o Bram Stoker (Drácula).

9 Patrick McGoohan fue el creador de la serie de televisión El prisionero (1967). En ella, un ex espía es secuestrado por un motivo desconocido y es llevado a una isla de la que intenta escapar. Una de sus frases más conocidas es «No soy un número... ¡Soy un hombre libre!», que es a lo que Morrison se refiere aquí.

10 Newt Gingrich (1943) es un político republicano estadounidense que era en aquellos años el presidente de la Cámara de Representantes. Se hizo conocido por su gran oposición a Bill Clinton.

11 La sociedad Skull and Bones es una sociedad secreta estadounidense fundada en 1832. Debido a su influencia y elitismo (hasta la fecha, tres de sus miembros han sido presidentes de EEUU), ha sido el origen de bastantes teorías de la conspiración.

12 Julian Jaynes (1920-1997) fue un psicólogo estadounidense que se hizo especialmente famoso por la teoría de los dos hemisferios separados y la evolución de la consciencia de la humanidad que aquí explica Grant Morrison. Evidentemente, no es una teoría científica de ningún modo, sólo es palabrería.

lunes, 23 de septiembre de 2019

El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 2 de 6)

Viene de El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 1 de 6)

Y me explicaron: «Si tienes un campo de dos dimensiones...» Mira, un plano, y atraviesas tu mano... Hay una mano ahí, pero si atraviesas tu mano por un plano de dos dimensiones, las entidades de dos dimensiones que viven ahí verán cuatro círculos, ¿de acuerdo? [Hace un gesto con la mano, como si atravesase con cuatro dedos un papel.] Cuatro círculos distintos, completamente diferentes. Pero no, es una mano.

Dos dimensiones frente a tres dimensiones en The Filth #3 (2002).

Cada uno de nosotros aquí es el mismo cabrón. Somos la misma cosa, según esos bichos raros. Y lo que somos es... [Una persona del público aplaude.] Gracias... Me alegro de que alguien esté de acuerdo. [Risas del público.] Y lo que somos es intersecciones a través del espacio tiempo de cuatro dimensiones. Así que sí, me veo así. Me paro aquí. No, no me paro aquí. He estado ahí durante, ¿cuánto, cinco minutos? ¿Dónde está? Te vi hace cinco minutos. ¿Dónde está ese tío?

Así que obviamente esto me llevó a callejones muy extraños. Estas cosas me explicaron que, como digo, el universo es algún tipo de entidad larval. Lo que hace es atravesar etapas de desarrollo. Ahora, si piensas en un feto en el útero... Hay una frase famosa que dice... ¿Qué dice? La filogenia reproduce...6 Ya sabéis, la evolución o la mierda que sea. Ya sabéis, he olvidado las partes buenas, pero la idea es que un feto empieza como cada ser vivo, empieza como una entidad unicelular, se divide, se convierte en lagarto, se convierte en mamífero, finalmente se convierte en humano.

Jack Frost tiene una experiencia trascendental en The Invisibles vol. 1 #2 (1994).

Y me dijeron: «La cultura en la que vives es...» Entendedlo de esta manera: la filogenia reproduce la historia. Así que lo que realmente estamos viendo es esa cosa que se acerca hacia la autoconsciencia y la coherencia de la misma manera que lo hace un feto. Ni siquiera hemos nacido aún. No hay adultos en este planeta. No hay un adulto en este planeta. Lo cual explica muchas cosas. [Risas del público.] Explica por qué dejamos que cabrones como Bill Clinton bombardeen a los kosovares, explica por qué dejamos que Tony Blair ponga cámaras en las calles...

[Echa un trago y se le cae cerveza en el traje.] Punk rock, tío. Es un traje de Donna Karan. Que le den. [Risas del público.]

Así que guiados por estos ridículos... ¿A dónde vas a ir con ese punto de partida?

Me contaron todo esto cuando salí, yo era solo ese niño de Govan en Glasgow, que es una zona realmente sórdida. No fui a la universidad. Dejé el colegio a los dieciocho años. Pero, de pronto, descubrí que si haces estas cosas que dijeron Aleister Crowley, Wilson, toda esa gente que hemos leído y toda esa gente que hemos estado consumiendo... pero que no hemos hecho. Si de verdad hacéis lo que ellos dicen, pasan cosas. Ocurren cosas, exactamente como las describieron. Todos podemos hacerlo.

La protagonista de Kill Your Boyfriend (1995) duda de la utilidad del colegio.

Así que decidí usarlo en el cómic que estaba haciendo, esa cosa llamada Los Invisibles, y la idea era cómo dejar todo esto sobre el papel y de algún modo mirarlo. No aceptarlo como realidad, sino aceptarlo puramente. Esto es parte de la experiencia humana. Es parte de la experiencia humana que nos han descrito durante miles y miles de años, pero durante los últimos dos mil años se ha escondido y ocultado. Por alguna razón que no entendemos, pero parece que tiene algo que ver con la revolución industrial y la cultura corporativa.

Así que pasan estas cosas. Palabras mágicas. Cuando empecé a hacer el cómic descubrí que puedes hacer magia de verdad escribiendo cosas y cambiar el sistema operativo del universo. Funciona, y aquí estoy para deciros que lo probéis esta noche cuando estéis en casa. Porque funciona cojonudamente.

El fundador del Manicomio Arkham, Amadeus Arkham, muere escribiendo un hechizo con el que intenta encerrar en el Manicomio al espíritu del Murciélago que persigue a su familia (es decir, a Batman), en Arkham Asylum (1989).

¿Y qué pasa si todos lo hacemos? ¿Si todos en esta sala decidimos tomar el control de la realidad? Estoy hablando sobre la realidad, estoy hablando sobre física cuántica. Estoy hablando de tomar el control de las cosas desde un nivel cuántico, desde un nivel molecular... y funciona. Esta magia funciona.

Así que os diré algo que podéis hacer mientras estoy aquí. Una de las mejores técnicas, y una de las técnicas más sencillas para probar que esta cosa funciona, es practicar la magia de los sigilos. La técnica es simple: tened un deseo, esta noche. ¡Id a casa y hacedlo! ¡No escucheis esta mierda! ¡No escuchéis mis gilipolleces, vayáis a casa y penséis: «Sí, somos la puta contracultura»! [Risas del público.] ¡Hacedlo! Hacedlo... y cambiaremos el mundo. [Aplausos del público.] Porque lo hice. No confié en esos tíos, no confié en Wilson, no confié en todas esas personas que me dijeron que podía hacer esto. Y aquí estoy para decíroslo: funciona y podéis hacerlo, todos podemos hacerlo.

Número uno: lo primero que hacéis es escribir un deseo. Pedid algo sencillo que seguramente ocurra. Algo posible antes que decir: «Voy a ser rey de la Luna». Que es algo que podéis querer ser, como todos, pero... [Risas del público.] Es algo difícil ser rey de la Luna. Vas a tener que coger un cohete y subir. Algo sencillo. Si quieres hacer un sigilo para un premio de lotería, asegúrate de que compras el número o, si no, probablemente no funcionará. Esas son las condiciones en el universo material en el que vivimos. Con lo que en realidad estamos lidiando aquí es, como digo, con algún tipo de sistema operativo que se puede hackear usando palabras, y las palabras parecen ser el agente espesante de esta... cosa. La que sea.

El Gideon Stargrave de The Invisibles Vol. 1 #18 (1996) es un alter ego de King Mob, y los dos son alter egos del propio Grant Morrison. En su juventud, era la estética que adoptó.

Así que escribí este cómic y a medida que lo escribía se volvió verdad. Las cosas que hacía hacer a los personajes se volvieron verdad. El protagonista era... Le di una cabeza afeitada y una chaqueta de cuero porque pensé que yo le gustaría a la gente cuando leyesen el cómic. [Risas del público.] Las cabezas afeitadas no molaban nada en 1992. [Echa un trago.]

Y funcionó. Descubrí que si ponía al personaje en una situación en la que hubiese sido torturado, en la que sus pulmones hubiesen colapsado y estuviese atrapado en cautividad, sometido a todas estas cosas malas... Dos meses después estoy en el hospital, dos pulmones colapsados, muriendo de septicemia y enfrentándome exactamente con el mismo ritual chamánico en el que puse a mi personaje. Así que en cuanto me di cuenta pensé: «Lo mejor que puedo hacer es ponérselo fácil a este tío en el futuro». [Risas del público.]

King Mob es torturado en The Invisibles vol 1. #19 (1996).

Así que como resultado de todo esto, corté con mi novia y me dije: «De acuerdo, quiero una nueva y quiero que sea exactamente como esta tía en el cómic, porque ella mola». Así que hice un sigilo. Un mes después, la chica apareció. Luego otra, luego otra, luego, luego otra... Todos los aspectos de este personaje. Y me dije: «Joder, esto es una locura. Porque funciona y he hecho algo ridículo, porque ahora estoy con todas estas mujeres que se parecen a mi personaje, pero que no me caen bien, o a las que no puedo hablar, o de las que no puedo ocuparme». Empecé a darme cuenta un poco de cómo funciona esto. Así que más allá de eso, decidí que no iba a usar esto sólo para acostarme, porque parece una forma bastante baja de tratar con la magia. [Risas del público.] ¡Pero tío, funciona! Creedme.

Así que pensé: «¿Cuánto podrías afectar a la realidad escribiendo un cómic que imite a la realidad, pero la empujase en direcciones extrañas?». Así que alrededor de 1997 decidí que de verdad convertiría esta cosa en un super-sigilo. Se basaba en la idea de que... Si miras al arte rupestre, el primer arte que se hizo, la primera escritura que se hizo, básicamente como arte... Si alguien quiso que algo ocurriese, digamos, si estuvieses en la... Si fueses un puto hombre de las cavernas en alguna cueva preocupado por tu cena, ¿qué harías? Dibujarías un bisonte sobre la pared, clavarías lanzas en él. Sales y el bisonte muere atravesado por lanzas. «¡Eh, tío! ¡Podemos hacer que ocurra esto!».

¿Anthro escribe un sigilo mágico en Final Crisis #1 (2008)?

Lentamente, aquellas cosas se convirtieron en palabras, estas se redujeron a abstracciones, complejos de significado. Y podéis coger la idea básica y, como hemos visto, gente como Austin Osmond Spare5, el mago de principios de siglo, o Crowley, o los magos del caos de los ochenta, que fueron una gran inspiración para mí... Ellos usaban esto.

Lo que podemos hacer es esto: id a casa, escribid un deseo, muy simple, que diga: «Mi deseo es que mi gato gane las olimpiadas». Quita todas las vocales. ¡Escríbelo, hostias! No basta con escucharme, ¿de acuerdo? Quita las vocales y te quedará una cadena de consonantes. Quita las consonantes repetidas y te quedará una cadena de consonantes que no se repiten. X, Y, A, D, lo que sea. Convierte esto en una pequeña imagen. Coge la D, dibuja una gran D. Luego coge la T, dibuja una gran T en ella. Deja que reduzca hasta que parezca mágico. No hay normas para esto. Hazlo hasta que parezca mágico. En este momento tienes un sigilo. El sigilo funcionará. Puedes proyectar tu deseo hacia la realidad y cambiar la realidad. ¡Funciona! [Echa un trago, aplausos del público.] Esos deben de ser las personas que lo han hecho. Así que por favor, quiero decir, escribidlo, id a casa y hacedlo. Comprobado. Verificad los resultados.

La Máquina Milagro que se construye en Final Crisis #7 (2009) materializa los deseos y tiene una forma que recuerda vagamente al sigilo de Anthro.

Porque el procedimiento científico... He leído sobre esto en New Scientist esta semana y decía: la diferencia entre la ciencia mala y la ciencia buena es... El procedimiento científico tiene tres criterios, y los criterios son que puedes verificar los resultados... Puedes hablar con otras personas que lo han hecho y estar seguro de que, ya sabes, funciona. Puedes duplicar los resultados. Y también... Otra cosa más. Se me ha olvidado. [Risas del público.] Pero bueno, dos cosas está bastante bien, ¿no?

Esto es verificable. La gente nos lo ha estado contando durante miles de años. Los tibetanos nos lo han estado diciendo. Los mesopotámicos nos lo han estado diciendo. ¿Y por qué se ha ocultado? Porque Coca-Cola tiene el secreto. Esa gente sabe de lo que hablamos porque lo que hacen es crear un sigilo. Coca Cola es un sigilo. La M de McDonalds es un sigilo. Esas personas están básicamente transformando el mundo en ellos mismos usando sigilos. Si no revertimos el proceso y convertimos el mundo en nosotros usando sigilos, vamos a vivir en el puto McDonalds. [Risas del público.]

Bruce Wayne comenta que «La fama es la nueva moneda de curso legal en todo el mundo» en Batman #664 (2007).

Pero McDonalds no tiene mucho más poder que nosotros, aparte del hecho de que... como Douf [Rushkoff]6 dijo antes, ellos tienen dinero. Y una mierda. ¿A quién le importa? A altos niveles, nadie usa el dinero. ¿Creeis que Rupert Murdoch, o la Reina, o Bill Clinton, o cualquier de esos cabrones usa dinero? Claro que no. Se han dado cuenta de que el dinero sólo es útil para vender a la clase media, la gente del medio que hace que pasen las cosas, los que hacen que las cosas se muevan.

Nos han vendido una ficción. No existe el dinero. Ignoradlo. A altos niveles... [Aplausos del público.] No, ¡yeah! ¡Ey! No existe el dinero. Esos cabrones no usan dinero. Si Rupert Murdoch quiere un Rolls-Royce, se lo dan porque es Rupert Murdoch. Y si le ven en un Rolls-Royce, significa que recibe un estatus de eso. Así que tenéis que entender que esta gente en las altas esferas está operando en una jerarquía de intercambio y trueque.

Jack Frost no tiene un duro en The Invisibles Vol. 1 #2 (1994).

En los bajos niveles... Donde yo vivía en Glasgow, que es una de las ciudades más pobres de Europa, la gente vive en una jerarquía de intercambio que es bastante diferente. Roban mierda y luego la venden y tienen su poco dinero. Tienen esta economía completa de mercado negro. Sólo nosotros en el medio creemos que el dinero vale algo... y lo perseguimos hasta que nos vamos. Así que olvidadlo. [Risas del público, echa un trago]

¿Por dónde iba?

Sigue en El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 2 de 6)
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4 «La ontogenia reproduce la filogenia» sería el resumen de las ideas del alemán Ernst Haeckel (1834-1919). La idea es un disparate según el cual los estados que atraviesa un embrión humano (ontogenia) son una reconstrucción de los estados por los que han evolucionado los seres adultos de esa especie (filogenia). Todo lo que comenta Morrison al respecto (que el embrión humano empieza como un pez, luego se convierte en un lagarto, etcétera) se considera falso entre la comunidad científica. Sin embargo, como se ve en esta charla, esta teoría ha tenido más influencia en el ámbito de la psicología y la teología.

5 Austin Osmond Spare (1888-1956) fue un ocultista y artista británico, compañero de Aleister Crowley. El método de crear sigilos que describe Morrison es el que ideó Spare, según el cual este garabato sería incompresible para una mente consciente, pero no para el inconsciente.

6 Doug Rushkoff (1961) es un escritor estadounidense especializado en cultura digital. También es autor de cómics inéditos en español como Testament (2005-2008) o Aleister and Adolf (2016).

lunes, 16 de septiembre de 2019

El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 1 de 6)

La editorial Disinformation, especializada en teorías de la conspiración, ocutismo y contracultura, organizó en el año 2000 un evento llamado DisinfoCon. En él participaron dando conferencias gente como Robert Anton Wilson, Marilyn Manson, el pintor Joe Coleman... o Grant Morrison. Según ha explicado este guionista, él se lo tomó como una actuación, como la representación del personaje que había creado de sí mismo. Nada más empezar, se acercó al micrófono y lanzó un chillido que sorprendió a todo el mundo: «La gente se estaba aburriendo bastante en ese momento y empezaban a quedarse dormidos, así que salí y les grité para despertarlos. También fue porque estaba nervioso, ¿sabes? Salir y hablar durante 45 minutos sin notas es algo grande».

Como él mismo admite, no llevaba la charla preparada y tuvo que improvisarla. Por eso sus ideas están inconexas, salta de un punto a otro, se pierde, a veces no sabe explicarse...  Otro guionista de cómics con intereses similares, Douglas Rushkoff (del que, por cierto, no se ha publicado nada en nuestro idioma) quedó decepcionado por esta falta de preparación: «Pensé que lo que hizo fue efectivo para el público en esa situación, pero también sentí que no recibí una dosis real de lo que él puede compartir».

Sacad vuestras propias conclusiones, pero personalmente creo que en este discurso hay una buena colección de tonterías. Aún así, Morrison tiene un carisma interesante. Se le nota inseguro, pero a veces es ingenioso y en otros casos llega a razonamientos brillantes. Lo aviso porque que yo traduzca esta charla no significa que comparta sus opiniones y quiera ayudar a difundirlas, sino que creo que puede ayudar a entender mejor sus cómics. Mucho mejor una charla de una hora que tener que profundizar en los libros de autores como Robert Anton Wilson, Crowley, McKenna... En cualquier otra situación, creo que no habría prestado ninguna atención a todas estas ideas.



[Grant Morrison suelta un grito.] ¡Aquí estamos! ¡Eso es! Joder, tío. Os lo aseguro. Cuando era niño leía a Robert Anton Wilson1 y toda esa mierda. Y aquí estamos, aquí seguimos, estamos hablando de esta mierda, es real.

De acuerdo, estoy borracho y en media hora la droga me va a dar un subidón, así que estad atentos. ¿Hay magos practicantes entre el público? Levantad la mano si tenemos alguno. ¡Vamos, valientes! Unos pocos. De acuerdo, cuando hayamos acabado esto todos vais a ser magos practicantes. Esta mierda es fácil, de acuerdo. Soy como vosotros. Básicamente, ¿por qué estamos aquí? ¿Por qué estamos aquí en esta cosa? ¿De qué va todo esto?

Grant Morrison conoce a Animal Man en Animal Man Vol. 1 #26 (1990).

Por cierto, esto es acento escocés, así que reiniciad vuestros filtros y fingid que os está hablando Sean Connery, ¿de acuerdo? Cero cero siete. [Risas del público.] Así que si podéis seguirme... Simplemente, voy a hablar a mi manera y que os jodan si no me entendéis. [Risas del público.]

El trato es este: llevo escribiendo este cómic [se refiere a Los Invisibles] los últimos seis años y lo extraño es que como vosotros, como todos los que estamos aquí, estamos intentando entender qué está pasando. ¿Por qué nos sentimos diferentes? ¿Por qué no encajamos en este mundo? ¿Por qué nos sentimos como si no nos estuviesen contando la verdad?

Así que fui y leí los libros de Robert Anton Wilson cuando tenía veinte años (lo cual fue hace veinte años ahora mismo) y pensé «¿Este tío se está cachondeando de mí? ¿Dice que ha hablado con extraterrestres? ¿Podemos hablar con gente de Sirio? ¿De qué gilipolleces está hablando? Dice que Aleister Crowley2 tiene métodos para contactar con inteligencias extraterrestres y cambiar el mundo. ¿Es palabrería?». Así que lo hice. No, no es palabrería y todos podemos hacerlo. Es la forma de intentar derribar la contracultura y reemplazarla por algo útil. Vamos a empezar aquí y veremos a dónde nos lleva.

Los extraterrestres se aparecen a Animal Man en Secret Origins Vol. 2 #39 (1989)

Cuando empecé a hacer Los Invisibles... Es un cómic, para los que no lo hayan visto. Es un cómic con el que intenté explicar qué me pasó cuando fui abducido por extraterrestres en Katmandú en 1994. El único motivo por el que fui a Katmandú en 1994 es para ser abducido por extraterrestres. [Risas del público.] Y funcionó. ¡Esos cabrones... aparecieron! Lo que me dijeron fue esto. Le cuentan a todos las mismas gilipolleces, pero desde diferentes perspectivas, desde diferentes sistemas nerviosos. Parece filtrado a través del punto de vista de cada uno, pero siguen diciendo la misma mierda.

Así que conocí a esos tíos. Estoy sentado en el jardín de la azotea del Hotel Vajra en Katmandú y estaba, digamos, fumando toneladas de costo, ¿de acuerdo? En mi defensa, fumo como tres kilos de costo al día y lo llevo haciendo desde 1990, así que conozco esta mierda. Como todos sabéis, como cualquiera que sea un, digamos, «fumeta» y sepa de lo que hablo, no se alucina, ¿de acuerdo? Si vas al garaje, es el puto garaje. Si vas al súper, es el puto súper. Puedes estar colocado, puedes recoger muchos detalles y piezas interesantes que normalmente no pillas cuando estás sereno, pero sabes qué es real y qué no lo es. Así que, como digo, en mi defensa: tío, estaba fumado [Risas del público], pero era el final de una semana en la que había estado fumado cada día.

El alter ego de Gran Morrison, King Mob, en trance en The Invisibles vol. 1 #1 (1994).

Estoy allí arriba, en el jardín de la azotea y de pronto estos cabrones llegan y llegan en masa. Se parecen exactamente a como Terence McKenna3 les describió. [Risas del público.] ¿Por qué? ¿Porque precisamente había leído a Terence McKenna el año anterior? Lo que me dijeron fue... Me sacaron de mi cuerpo. Ya no era mi cuerpo. Esto no pasa normalmente con el hachís. Pasa con el DMT o pasa con, digamos, la quetamina o lo que sea. Era hachís. Una cantidad pequeña, del tamaño de una lenteja. Empiezo a viajar, estoy fuera de mi cuerpo y esos cabrones están ahí y dicen: «¿A dónde quieres ir?».

Animal Man trasciende en Animal Man vol, 1 #10 (1989).

Lo primero que dije fue: «Alfa Centauri», que es lo primero que vosotros diríais, por supuesto. [Risas del público.] Me llevaron a Alfa Centauri y fue realista de cojones. Había tres soles, todos moviéndose exactamente como dicen que se supone que se mueven astronómicamente. Y estoy ahí y les digo: «¿Qué demonios pasa?», como os imaginaréis. Y me dicen: «Hemos venido a decirte esto, para que lo puedas poner en tu trabajo y explicárselo al mundo». ¿Por qué siempre se lo dicen a todos? [Risas del público.] ¿Por qué siempre le dicen a todo el mundo que salga y le diga al mundo qué pasa y todo el mundo cuenta la misma mierda?

Así que estas cosas, les conocí. Y eran, digamos, plateados... Como esas cosas que ves en vídeos rave. Básicamente, masas de mercurio y cromo, plateadas, cambiantes, de ese estilo. Me llevaron a la quinta dimensión. La quinta dimensión está fuera del espacio y el tiempo, y me explicaron en qué consiste el tiempo. El universo en el que estamos viviendo está diseñado para criar larvas, ¿de acuerdo? Creedm... ¡No tenéis que creerme! Estoy planteando la historia.

Me explicaron que más allá del espacio y el tiempo, tenemos a nuestros «yoes» reales. Estas cosas que estamos experimentando ahora son secciones que atraviesan el tiempo. Todo el mundo aquí es una sección que atraviesa el tiempo, pero en realidad no estáis experimentando vuestros cuerpos reales. ¿Cuáles son vuestros cuerpos reales? Tu cuerpo real es un proceso. Empieza cuando naces y avanza hasta que mueres. Eso eres tú. Visto desde fuera, es lo que pareces. Pareces un ciempiés gigantesco, extendido por todas las pequeñas cosas que hacéis siempre: subir y bajar por vuestra casa, subir las escaleras, bajar a la tienda y volver... Es un ciempiés y somos nosotros. Empieza como un pequeño bebé, sale del vientre de vuestras madres y crece. Ése es el proceso en el tiempo.

Ragged Robin en The Invisibles vol. 3 #1 (2000).

Como he dicho, ahora estamos experimentando secciones, así que no dediquemos mucho tiempo pensando en esto. Pero pensad en nosotros como procesos a través del tiempo, que es lo que realmente somos. Todos sabemos que hemos tenido doce años, todos sabemos que hemos tenido diez años, ¿pero dónde están? Señálamelo. Enséñame tu yo de diez años. Pero los tuviste.

Así que estas cosas me dijeron: «Esto es lo que ocurre. Usamos el tiempo para cultivar larvas, porque fuera del tiempo y el espacio no puedes cultivar nada. Porque no existe el tiempo, nada crece. Lo que haces, si quieres hacer uno de estos seres de dimensiones superiores (eso somos nosotros realmente) lo cultivas en el tiempo. Así que creas un universo. Y hacer un universo es enchufar una pequeña parte de ti mismo en el mundo de la información en el que vivimos», el cual es lo que parecía que experimentaba, este tipo de mar de información pura. Ellos existen en eso, pero es la quinta dimensión. El tiempo es parte de eso, pero esto es la quinta dimensión. Es como tiempo, espacio, anchura, profundidad... y más.

Y me dijeron: «El universo en el que vives, el mundo en el que estás viviendo, es una larva». Cada uno de nosotros aquí es la misma cosa. Aquí no hay distinciones. Todo lo que hacemos es... no entendemos lo que somos.

Sigue en El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 2 de 6)
Sigue en El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 3 de 6)
Sigue en El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 4 de 6)
Sigue en El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 5 de 6)
Sigue en El discurso de Grant Morrison en DisinfoCon (parte 6 de 6)

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1 Robert Anton Wilson (1932-2007), también conocido por sus iniciales, RAW, fue un escritor estadounidense que se centró en el ocultismo y las teorías de la conspiración.

2 Alesteir Crowley (1875-1947) fue un escritor, místico y alquimista británico conocido especialmente por su trabajo sobre la magia.

3 Terence McKenna (1946-2000) fue un escritor estadounidense interesado en los estados alterados de la conciencia y las sustancias psicodélicas.

lunes, 11 de marzo de 2019

Mr. Milagro (Tom King, Mitch Gerads)


Aunque Mr. Milagro sea uno de los personajes de Jack Kirby más conocidos (relativamente), no pasa nada si se explica que la mecánica de su primera colección no era nada del otro mundo. Todos los villanos tenían la reiterativa costumbre de aprisionarle en una trampa mortal en cada número y él, la de liberarse y explicar cómo lo había conseguido. Creo que el recurso del escapismo fue aprovechado conceptualmente de maneras más interesantes tanto en la colección que Grant Morrison escribió para Los Siete Soldados de la Victoria como en la antología Las asombrosas aventuras de El Escapista.

En esos dos casos, las trampas y la búsqueda de libertad se convertían en las metáforas de una promesa, de una lucha contra la adicción o de la resurrección, por poner unos ejemplos. En esta miniserie Tom King también utiliza la idea de evasión como representación de algo más, pero su significado me parece mucho más pobre. Ya desde los primeros números es fácil deducir que hay un misterio que quedará explicado al final y que de su revelación depende el acierto de todo este viaje de doce números. Al llegar a él, no quedé convencido. ¿Eran necesarios doce números para esta historia? ¿Encaja con el espíritu de lucha y superación del género de superhéroes? ¿Es un homenaje adecuado a un autor con un carácter tan combativo como Jack Kirby?

lunes, 25 de junio de 2018

Con 'Happy!' Morrison brilla más en la televisión que en el cómic


Si un autor de cómics es bueno, o si llama la atención de una gran cantidad de lectores (soy de los que creen que estos dos aspectos están bastante relacionados), es posible que alguno de sus cómics acabe siendo adaptado al cine. Excepto en el caso de Grant Morrison.

Siempre he tenido la sensación de que su trabajo esta muy enfocado al medio para el que escribe, que lo que hace valiosos sus cómics es cómo se le ocurren locuras que sólo funcionan cuando se cuentan en viñetas. Me parece imposible adaptar al cine cosas como su etapa de Animal Man, We3, Los Siete Soldados de la Victoria, Los Invisibles, Flex Metallo, El multiverso (¿no hubiese quedado mejor traducido como Multiversidad?)…Se hizo una película animada de All Star Superman, pero incluso esa adaptación era fallida. Una de las virtudes de aquel cómic era que no se celebraba la violencia, Superman no protagonizaba escenas de acción elaboradas, y sin embargo la película tuvo que incluir una traca final del Hombre de Acero contra Lex Luthor, el típico cierre de cualquier película de acción.

Por eso me llamó la atención el estreno de una serie de televisión basada en Happy!, un trabajo menor e irrelevante dentro de la carrera de Morrison. Un cómic de cuatro números USA, una breve historia de unas 100 páginas que no es nada en comparación con todo lo que el guionista ha escrito hasta este momento. Un cómic con buenas críticas, sí. Los que se lo han leído dicen que está muy bien. Los seis.

Morrison es el guionista de cómics de los big concepts, de las grandes ideas que te venden una historia antes de haberla leído. Blake Snyder decía que un big concept se puede explicar con una frase del tipo «Es un cruce entre A y B»,. Entonces Happy! sería un cruce entre Sin City y My Little Pony. Nick Sax, un ex policía hecho polvo que ahora sobrevive como matón a sueldo, conoce un día a Happy, un unicornio azul con alas al que sólo él puede ver. El unicornio está empeñado en que Nick salve a una niña que ha sido secuestrada, pero él tiene otras prioridades.

No creo que Happy! sea un cómic fácil de adaptar tampoco, pero dentro del estilo de Morrison éste sería de los sencillos. En solo 100 páginas Morrison y el dibujante Darick Robertson tienen espacio para plantear la idea, una trama básica y el ambiente sórdido. O lo que es lo mismo, para lanzar una propuesta, un punto de partida para desarrollar una historia más elaborada, que se tome su tiempo para profundizar en los temas y los personajes.

En este caso la adaptación es mejor que el cómic original, y no sólo porque el cómic sea muy breve. También influye que Grant Morrison por primera vez en su vida ha dado el salto al audiovisual y se ha implicado en el desarrollo de la serie. La adaptación parece más suya que el cómic. Si al cómic se le podría acusar de ser una imitación de las burradas de Warren Ellis (aunque no sea del todo cierto, porque Morrison ha hecho muchos cómics en los que combina la fantasía infantil con el realismo desagradable), la serie también profundiza en el aspecto fantasioso del relato, crea un villano mucho más sórdido y le da un giro mágico a la contraseña del Don.

Llevo un tiempo que tengo la sensación de que Morrison está alejado de los focos de la pista central en la industria del cómic. Después de haber sido una estrella con las etapas de la Liga de la Justicia, sus New X-Men o Batman, ahora parece estar en proyectos pequeñitos o alternativos. Si Happy! acaba teniendo éxito y las editoriales no quieren contar con él para sus colecciones, imagino que Morrison podría dar el salto al audiovisual. Si va a tener libertad para seguir contando sus historias, le deseo lo mejor y que pueda hacerlo durante muchos años.

lunes, 6 de marzo de 2017

El universo Marvel de Grant Morrison (Grant Morrison y varios)


Es posible que haya llegado un momento en el que le dé por bueno todo a Grant Morrison. Lo digo porque las tres miniseries (o colecciones canceladas) de este tomo parece que no convencen a otros lectores, pero a mí me han gustado.

Skull Kill Krew está protagonizado por un grupo de moteros que se han lanzado en una misión suicida: detener una nueva invasión alienígena Skrull a la Tierra. Irreverente, con humor, punky, pero bastante metida dentro del universo Marvel. Era una mala época para la empresa, así que es difícil saber si fue cancelada por su peculiar enfoque o por la gestión editorial.

Marvel Boy es un extraterrestre que ha caído en nuestro planeta por accidente, donde es atrapado por el Doctor Midas, un millonario que quiere analizarle para sacar provecho de él. Es mérito absoluto del dibujante J. G. Jones que estos seis números sean un espectáculo continuo, persecuciones y peleas increíbles en las que Marvel Boy lucha contra la codicia personificada.

A continuación, Fantastic Four 1 2 3 4 es una breve miniserie lenta, introspectiva, que recupera la visión más clásica de los 4F de Stan Lee y Jack Kirby. Posiblemente Morrison estaba haciendo su primer intento de un cómic al estilo de lo que después sería All Star Superman. En el plano general, no es una miniserie que termine de funcionar, pero tiene muy buenos aciertos en los detalles, como esa conversación entre Sue y Alicia Masters, o la forma en la que el Doctor Muerte cura a la Cosa.

Por último, el tomo incluye una pequeña curiosidad, una historieta inédita en España de pocas páginas protagonizada por Nick Furia, una tontería divertida en la que nada es lo que parece.

martes, 25 de octubre de 2016

Wonder Woman: Tierra uno (Grant Morrison y Yanick Paquette)


La editorial DC y sus autores siempre se han sentido incómodos con el hecho de que William Moulton Marston, el creador de Wonder Woman en 1941, además de psicólogo, feminista e inventor del primer detector de mentiras, fuese un aficionado al bondage. Tampoco se puede decir que lo ocultase. En los seis años que escribió los guiones de esta superheroína, las viñetas de mujeres (y hombres) atadas, encadenadas y azotadas eran de lo más habitual. Después de su muerte en 1947 ningún guionista o dibujante ha querido recuperar esa iconografía sexual en los cómics de Wonder Woman. Ésta es la principal novedad de este Wonder Woman: Tierra uno. Como ya había hecho con Superman y con Batman, Grant Morrison recupera aquí también las esencias del personaje, lo que caracterizaba a la superheronína de DC cuando fue creada y que con el tiempo había quedado olvidado.

Las cadenas y las cuerdas son el elemento principal del juicio al que se somete a la princesa Diana. Su delito es haber huido de la Isla Paraíso donde viven las amazonas desde los tiempos en los que fueron cruelmente humilladas por el mitológico Hércules. Con este argumento Morrison y Paquette resucitan la idea central que motivaba a Marston a escribir cómics: la sumisión hacia alguien que te quiere es beneficiosa. En otros aspectos el cómic no es tan acertado (la comparación de machismo y racismo en la manera que aparece aquí se queda un poco coja), pero en general es un origen alternativo de Wonder Woman que cumple con todo lo que se espera de él.

miércoles, 1 de junio de 2016

Grandes autores de Vertigo: Frank Quitely (Frank Quitely y varios guionistas)


La colección de antologías de Grandes autores de Vertigo obedece a un criterio autoral: los tomos recogen pequeños trabajos de un guionista o un dibujante que se ha ganado el respeto de los lectores. Quiero decir, se trata de antología que parte de otras antologías. El material de este tomo se podría dividir en dos partes. Por un lado, las historias editadas originalmente en los titulados The Big Book of..., unos recopilatorios del sello Paradox que contenían historias breves de varios autores sobre diferentes temas: mártires, conspiraciones, criminales, artistas... Creo que la naturaleza de estos cómics (lo importante es qué se cuenta, no el cómo) obliga a que la labor del dibujante deba reducirse a apoyo del texto. Y digo "creo" porque al tener todas estas historias en un mismo tomo en realidad el efecto es el contrario, el dibujante destaca por encima de las historias. Los guiones (sobre Dalí, Ma Barker, el Hombre Elefante...) son excusas para ver cómo Quitely salta del fotorrealismo a la caricatura con una naturalidad increíble, sus texturas, su composición. Para ver cómo la personalidad de Quitely se convierte en el centro de interés.

El resto del tomo está formado por relatos de antologías publicadas por DC dentro del sello Vertigo. Dejando a un lado el fragmento de Noches Eternas, abunda lo truculento y el humor. Destaca Morrison con ese relato bélico inesperado. No me ha atraído tanto como la primera parte del tomo, pero no se puede negar que Quitely se implica en todas ellas. Dos ejemplos. En El cortejo de la piedra la primera página está formada por viñetas que parecen las baldosas del suelo que seducen al protagonista. Por otro lado, en Inmune a medida que la historia se descontrola Quitely marea la inclinación de las viñetas cada vez más.

viernes, 12 de febrero de 2016

JLA 4 (de 4) (Grant Morrison, Howard Porter, Ed McGuinness)


Durante casi diez años, la Liga de la Justicia había aceptado un tono más ligero con historias donde el humor era bastante habitual y los protagonistas no eran necesariamente los personajes más famosos de la editorial. En 1996, con Morrison y Porter al mando, se pudo dar fin a aquella etapa y se devolvió a esta colección a sus orígenes, a la épica y la trascendencia con los superhéroes más importante de DC, hasta convertirla en una de las más vendidas de su época. Con este cuarto tomo se termina el relanzamiento que Morrison y Porter hicieron de este grupo. Su última saga, La tercera guerra mundial, eleva la intensidad y cierra las tramas que habían quedado abiertas en esta etapa para darle unidad al conjunto. Magedón es una inmensa entidad cósmica que se aproxima a la Tierra y que produce un ánimo violento en todos los que están cerca de él. Bajo su influencia, Lex Luthor vuelve a reunir a la Banda de la Injusticia para destruir a una JLA que, al mismo tiempo, tendrá que salvar a la humanidad de su propia autodestrucción.

Tal vez lo más interesante de esta etapa es el contraste entre forma y fondo. Mientras que por su manera de explicar la trama y los diálogos (siempre da la sensación de que falta parte de la información, de que todo pasa muy rápido) es rupturista e innovador, en realidad los conceptos que maneja son pura tradición de la editorial DC. Con cada detalle que utiliza, con cada personaje que recupera, Morrison está gritando lo mucho que disfruta escribiendo guiones para DC. Aún con todo ese cariño, Morrison traiciona un detalle fundamental del género, la humanización de los héroes. Tal vez sea su mayor acierto, el trato divino que le da a los miembros de este grupo (con algunas excepciones), cómo huye de presentarlos como personajes con debilidades con los que los lectores pueden sentirse identificados.

ECC ha incluido además al final tres números de Morrison en la colección de JLA: Classified. Me ha sorprendido la decisión porque no lo esperaba, pero es un buen final. Estos tres cómics recuperan a los Ultramarines y sirve como prólogo de la trama de Ne-Bu-Loh y los sheeda en Los Siete Soldados de la Victoria, una de las mejores colecciones que Morrison ha escrito en su carrera.