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lunes, 2 de julio de 2018

'Jupiter's legacy' y lo que significa "conservador"


Al hilo de un artículo publicado hace unos días, creo que hay un error en coger algunas de las películas de ciencia ficción con más repercusión de los últimos años y tirarlas a la basura tachándolas de conservadoras o anticientíficas. En primer lugar, porque nunca he entendido ese ánimo destructor, de elegir una parte de la cultura pop y escribir sobre ella sólo para atacarla, centrándose en las sombras y los defectos. Y en segundo lugar, porque habría que concederle a películas como Alien, Terminator, Matrix y demás que, aún teniendo una parte de mensaje conservador, tienen también otra de mensaje progresista, especialmente cuando se las compara con otras películas de su época.

La preocupación sobre si estas películas son o no conservadoras, antiabortistas o individualistas saltó precisamente cuando volvía de la tienda con Jupiter's legacy, tomo dos. Si en el caso de Matrix la interpretación conservadora queda a gusto del espectador, en este nuevo cómic de Mark Millar el mensaje no está maquillado de ninguna manera. Es una reivindicación del cómic de superhéroes clásico, de los buenos viejos tiempos, de las máscaras y los trajes de colores, de las identidades secretas, del idealismo, el sacrificio personal y todo eso. Por mucho que me guste ese enfoque para el cómic de superhéroes, ¿tiene sentido reivindicarlo?

Lo digo porque no entiendo que en pleno 2018, después de diez años de películas Marvel arransando en las taquillas de occidente, exista alguna necesidad de ensalzar este tipo de personaje. Es un modelo que no está en crisis, sigue funcionando y gustando al público mayoritario. Y si vas a la industria del cómic actual, ¿dónde están los superhéroes oscuros, hedonistas, totalitarios, violentos...? ¿Si acaso en productos alternativos?

Tampoco es que esta tesis suponga una ruptura. Es volver otra vez a lo que ya se decía en Kingdom Come, solo que en aquella época ése era un cómic necesario. Frente a una industria que había degenerado hacia lo macarra y lo ultraviolento, Alex Ross y Mark Waid ponían en valor un tipo de personaje inspirador y positivo. Hacía falta un cómic que se saliese de la opinión general, que lanzase un mensaje alternativo. Hoy día, no estamos en la misma situación.

Creo que la idea de Mark Millar me podría funcionar si estuviésemos hablando de un cómic dibujado por otra persona. Si Jupiter's legacy es un cómic altamente recomendable es por el trabajo de Frank Quitely, que es igual de hábil en las escenas de calma como en las de acción... pero especialmente en estas últimas. Mark Millar ha tenido siempre muy buena cabeza para planificar peleas originales que se alejan de los habituales enfrentamientos de puñetazos, pero el talento de Quitely para representar el movimiento y la violencia es diferente, es muy innovador. Pongamos por ejemplo de este tomo las peleas contra Raikou, o entre Walter y Repro, que combinan las peleas físicas con el plano psicológico y las imágenes oníricas. Por eso mismo, ¿cómo casa un dibujo tan revolucionario, tan avanzado a su época, con un guión que reivindica la pureza de los cómics antiguos?

En el último número de esta colección, los personajes vuelven al punto de partida. El tipo de superhéroe modelado por autores como Siegel y Shuster, Stan Lee, Kirby y Ditko vuelve a ser el protagonista de un cómic que parecía que iba a proponer un superhéroe pensado para la mentalidad y los problemas del siglo XXI. Aquí no hay apenas evolución, no hay progreso. Mark Millar tal vez lo considere respetar un legado, pero a mí me parece que le ha quedado un cómic bastante conservador.

lunes, 25 de junio de 2018

Con 'Happy!' Morrison brilla más en la televisión que en el cómic


Si un autor de cómics es bueno, o si llama la atención de una gran cantidad de lectores (soy de los que creen que estos dos aspectos están bastante relacionados), es posible que alguno de sus cómics acabe siendo adaptado al cine. Excepto en el caso de Grant Morrison.

Siempre he tenido la sensación de que su trabajo esta muy enfocado al medio para el que escribe, que lo que hace valiosos sus cómics es cómo se le ocurren locuras que sólo funcionan cuando se cuentan en viñetas. Me parece imposible adaptar al cine cosas como su etapa de Animal Man, We3, Los Siete Soldados de la Victoria, Los Invisibles, Flex Metallo, El multiverso (¿no hubiese quedado mejor traducido como Multiversidad?)…Se hizo una película animada de All Star Superman, pero incluso esa adaptación era fallida. Una de las virtudes de aquel cómic era que no se celebraba la violencia, Superman no protagonizaba escenas de acción elaboradas, y sin embargo la película tuvo que incluir una traca final del Hombre de Acero contra Lex Luthor, el típico cierre de cualquier película de acción.

Por eso me llamó la atención el estreno de una serie de televisión basada en Happy!, un trabajo menor e irrelevante dentro de la carrera de Morrison. Un cómic de cuatro números USA, una breve historia de unas 100 páginas que no es nada en comparación con todo lo que el guionista ha escrito hasta este momento. Un cómic con buenas críticas, sí. Los que se lo han leído dicen que está muy bien. Los seis.

Morrison es el guionista de cómics de los big concepts, de las grandes ideas que te venden una historia antes de haberla leído. Blake Snyder decía que un big concept se puede explicar con una frase del tipo «Es un cruce entre A y B»,. Entonces Happy! sería un cruce entre Sin City y My Little Pony. Nick Sax, un ex policía hecho polvo que ahora sobrevive como matón a sueldo, conoce un día a Happy, un unicornio azul con alas al que sólo él puede ver. El unicornio está empeñado en que Nick salve a una niña que ha sido secuestrada, pero él tiene otras prioridades.

No creo que Happy! sea un cómic fácil de adaptar tampoco, pero dentro del estilo de Morrison éste sería de los sencillos. En solo 100 páginas Morrison y el dibujante Darick Robertson tienen espacio para plantear la idea, una trama básica y el ambiente sórdido. O lo que es lo mismo, para lanzar una propuesta, un punto de partida para desarrollar una historia más elaborada, que se tome su tiempo para profundizar en los temas y los personajes.

En este caso la adaptación es mejor que el cómic original, y no sólo porque el cómic sea muy breve. También influye que Grant Morrison por primera vez en su vida ha dado el salto al audiovisual y se ha implicado en el desarrollo de la serie. La adaptación parece más suya que el cómic. Si al cómic se le podría acusar de ser una imitación de las burradas de Warren Ellis (aunque no sea del todo cierto, porque Morrison ha hecho muchos cómics en los que combina la fantasía infantil con el realismo desagradable), la serie también profundiza en el aspecto fantasioso del relato, crea un villano mucho más sórdido y le da un giro mágico a la contraseña del Don.

Llevo un tiempo que tengo la sensación de que Morrison está alejado de los focos de la pista central en la industria del cómic. Después de haber sido una estrella con las etapas de la Liga de la Justicia, sus New X-Men o Batman, ahora parece estar en proyectos pequeñitos o alternativos. Si Happy! acaba teniendo éxito y las editoriales no quieren contar con él para sus colecciones, imagino que Morrison podría dar el salto al audiovisual. Si va a tener libertad para seguir contando sus historias, le deseo lo mejor y que pueda hacerlo durante muchos años.

miércoles, 10 de abril de 2013

Marvel Comics: La Historia Jamás Contada, de Sean Howe

560 páginas, 24 €

“¡No entiendo a la gente que lee cómics! Yo no los leería si tuviera tiempo y no estuviera metido en el negocio." (Stan Lee)

Lo primero que me llama la atención de este libro es que no tiene ninguna imagen. El motivo será el que sea, pero a mí la sensación que me transmite es que el autor y la editorial confían en el contenido de este libro, no quieren hacerlo más comercial añadiendo ilustraciones que podrían llamar la atención en un vistazo rápido en la tienda. Es tan bueno que no se necesitan trucos comerciales. De entrada esto me anima mucho.

Marvel es, según este libro, la mayor editorial de cómics del mundo. No sé si es un hecho o una opinión. Como poco, es una de las editoriales más relevantes de la historia, ha acogido a algunos de los mejores guionistas y dibujantes del medio y éstos a su vez han creado y desarrollado personajes apasionantes que sin duda merece la pena disfrutar. Sean Howe describe el pasado de la editorial hasta los últimos años recorriendo cuatro temas: la creación de personajes y su desarrollo (especialmente los novedosos, trasgresores o polémicos), las luchas de poder dentro de la editorial, Marvel como empresa de entretenimiento en el mundo de los negocios (empresas que se compran y venden, bancarrotas, fusiones…), y los derechos creativos dentro de la editorial.

Si intento hacer un resúmen del libro entonces Marvel empieza como una editorial con personajes atrevidos y tramas novedosas comparados con los de otras editoriales, que poco a poco va creciendo. Los años iniciales de Stan Lee, Kirby, Ditko y Thomas terminan en los 70 con una invasión hippie en las oficinas que llena las viñetas de psicodelia y trasgresión política, con la viñeta de Nixon como supervillano del Capitán América como máximo exponente. Bajo los 80 el editor Jim Shooter pone en firmes a los autores. Es el final de los retrasos en las entregas y de pasar cualquier cómic como aceptable, aunque desgraciadamente Shooter acabó llegando a un extremo de megalomanía que desembocaría en su despido. Los 90 están marcados por la llegada de dibujantes superventas (McFarlane, Liefeld, Jim Lee…) que conocían perfectamente el trato desigual que habían recibido históricamente gente como Kirby o Ditko, y que por tanto no tardaron en buscar la salida. Después de que la burbuja especulativa del cómic estallase y provocase un descenso dramático de ventas llegó la época de Bill Jemas como presidente de Marvel, que con su visión arriesgada y polémica convirtió a Marvel en lo que es en la actualidad: tomos recopilatorios, guionistas que estaban alejados del mundo del cómic, ruptura de tradiciones…

Para mí el autor que consigue reivindicarse en este libro es Roy Thomas. Le veía como un guionista un poco extraño, demasiado literario y especialmente poco creativo. ¿Cuántos personajes ha ideado? Ninguno, todo son recreaciones, versiones de algo anterior: la Visión, el nuevo Capitán Marvel, grupos de personajes que ya existían… Con este libro ahora veo que esa falta de creatividad era una decisión que había tomado después de ver el trato que daba DC a Siegel y Shuster, los creadores de Superman. Roy Thomas era un fanboy ascendido a guionista, pero un fanboy que conocía las reglas del negocio mucho mejor que gente como Kirby o Ditko: sabía que si él creaba un personaje que funcionaba económicamente nunca le pertenecería.

En este desglose de la lucha de los autores para conseguir un trato de igual a igual con la editorial destaca gente como Kirby, Neal Adams, Steve Gerber… Las reivindicaciones empiezan desde los primeros años pero es a partir de las primeras adaptaciones al cine con éxito cuando ganan relevancia. Hasta el propio Stan Lee admite que se trata de un ambiente injusto: "El mercado del cómic es el peor mercado que existe sobre la faz de la tierra para el talento creativo, y las razones son innumerables y abundantes. Muchas personas con talento me han preguntado cómo pueden entrar en el negocio del cómic. Si tienen el talento suficiente, lo primero que les digo es: “¿por qué ibas a querer entrar en el negocio del cómic?” Porque, aunque tengas éxito, aunque llegues a lo que podría considerarse el pináculo del éxito en el cómic, tendrás menos éxito, menos seguridad y serás menos efectivo que si fueras sólo un profesional medio de la televisión, la radio, el cine o cualquier otra cosa. (…) Al dibujante que tenga una idea, le diría que se lo piense dos veces antes de dársela a un editor."

Sin embargo, Avi Arad se muestra más pragmático: “Si un autor quiere crear un cómic, y autopublicarlo, y convertirlo en un gran éxito, que es lo que hizo McFarlane, ésa es su prerrogativa. Si quieren trabajar para una editorial y tener garantizadas tantas páginas al mes y así, eso es otro tema”.

A medida que pasan los años Marvel entra a formar parte de empresas mayores. El mismo Arad dice claramente, sin verle ningún problema, que lo que empezó como una editorial se ha convertido en una empresa de merchandising. Por eso me parece algo reseñable que Sean Howe deje aparcados en la recta final del libro los comentarios sobre cómo evolucionaban las colecciones y cómo se creaban nuevos personajes. No se trata sólo de que Marvel ahora se dedique al cine y el merchandising, también es que los pocos argumentos que menciona a partir de los 90 en adelante se quedan en anécdotas comparados con la trasgresión, la experimentación artística o las declaraciones políticas de los guionistas y dibujantes de los 70 y 80.

Lo curioso es que tampoco se puede criticar a Marvel por aparcar los cómics a un puesto secundario porque precisamente es lo que profetizaban los autores en los 70: "Sólo éramos un puñado de mocosos trabajando en la parte de atrás de Magazine Management. Nadie compraba cómics. Era una industria moribunda y lo sabíamos. A nadie le importaba. Sólo estábamos en esto para divertirnos. Pensábamos que para 1980 estaríamos todos buscando un trabajo de verdad" (Chris Claremont). "Confidencialmente, todo el mundo que está en la industria está buscando una salida, así que te sugiero que... te dediques a otra cosa. Dentro de 5 años no existirán los cómics" (Marv Wolfman).

Unas cincuenta páginas finales completan el libro con la historia de las ediciones nacionales de Marvel, lleno de curiosidades y datos. Por ser algo tan local pensaba que desentonaría con el tono del libro pero lo cierto es que es un complemento muy interesante. Personalmente destacaría el repaso histórico de la reedición de los primeros años de Marvel en España, el prueba y error hasta la exitosa ocurrencia de la Biblioteca Marvel.

Marvel Comics: La Historia Jamás Contada es directamente el mejor libro se podrá escribir sobre la historia de esta editorial. Será difícil que se publique otro estudio sobre el mismo tema que pueda hacer sombra a éste.

jueves, 9 de febrero de 2012

La muerte de Ultimate Spiderman

¿Qué tiene de heroica la muerte? Es un sacrificio, el último esfuerzo de un personaje para hacer lo que se considera necesario, y en este caso la muerte de Spiderman era necesaria sólo como trámite para crear una nueva situación en el universo Ultimate. Este trepamuros no acaba su recorrido porque ya se hubiese planeado hace 12 años ni porque lo pidiese el rumbo general de la serie, sino que se trata de una decisión editorial actual… con cierto interés por otro lado. ¿Afecta esto al cómic, es más o menos disfrutable por ello?

El Duende Verde, el Doctor Octopus, Electro, el Hombre de Arena, Kraven y el Buitre han conseguido escapar de las celdas de seguridad de SHIELD. Los Ultimates están demasiado ocupados como para perseguirles por lo que nada impide a los llamados Seis Siniestros buscar a Peter Parker y matarlo.


Igual que en toda la colección, Bendis consigue hacer un cómic accesible para los lectores recién enganchados (incluso ahora en el final), muy juvenil a pesar de estar escrito por un señor de 45 años y lleno de diálogos divertidos. Por estos aciertos es una pena que la caracterización de personajes siga sin ser su fuerte, con esos volantazos de 180 grados en la personalidad de, por ejemplo, el Duende Verde y su nuevo fanatismo religioso o el Doctor Octopus y la suavización de su venganza obsesiva, etc. No se trata de inventar la rueda, el guión simplemente se divide en cinco entregas de tensión ascendente para culminar en un clímax final.

Mark Bagley vuelve al personaje que ha marcado su carrera después de su reciente paréntesis en DC. En su ausencia otros autores posiblemente más capaces en los aspectos técnicos del dibujo habían ido desfilando, pero para mi gusto Bagley consigue superarlos con una narración más clara y dinámica para la acción y un estilo americano/naturalista que le sienta muy bien. Su regreso es por otro lado adecuado ya que se trata del dibujante que estuvo a las duras y a las maduras en los primeros más de 100 números de la colección, no podía faltar aquí.

El relato pedía manipulación sentimental a gritos… y la consigue. Sería difícil fallar en este apartado, pero aún así Bendis y Bagley consiguen enlazar buenas frases y decisiones que emocionan al lector, interrumpidas lamentablemente por demasiadas salidas de tono (los conocidos de Peter intentan ayudarle de maneras ilógicas y tópicas, por ejemplo). Se cierra un círculo, 160 entregas de Ultimate Spiderman en los que se ha mostrado el crecimiento y maduración de un personaje, y ese desarrollo interrumpido prácticamente en la casilla de salida es el que impacta al lector de manera inevitable.

La muerte de Spiderman por tanto acaba teniendo demasiado de trámite bien resuelto. La saga no es en absoluto uno de los mejores cómics del año ni tampoco de la colección, pero a pesar de que podría haber sido un cómic mejor realizado tiene bastantes aciertos y momentos de lucidez que serán los que acaben recordando los lectores. Recomendado con reservas.

martes, 31 de enero de 2012

Panini editará un coleccionable Ultimate

Panini comenzará a distribuir en abril un coleccionable de características similares al reciente Marvel Héroes (que ha durado un total de 41 entregas) pero dedicado en exclusiva al Universo Ultimate. Esta línea editorial fue iniciada en el año 2000 con la creación de Ultimate Spiderman a cargo de Brian Bendis y Mark Bagley, y consistía en una revisión actualizada del universo Marvel de toda la vida. Además de intentar sorprender a los lectores que ya conocían las versiones originales (es decir, su público mayoritario) la intención era especialmente atraer a los nuevos lectores que se sintiesen abrumados por el extenso recorrido de la editorial.

Panini Cómics explica detalladamente en qué consiste la colección en formato, precios, etc. Un resúmen breve: 52 tomos quincenales con historias independientes a 9,99 € cada uno. La edición de los tomos será similar al coleccionable que he mencionado al principio, pero esta vez no habrá complementos junto a las historias principales. Los contenidos consistirán en las colecciones de Ultimate Spiderman (hasta la saga Ultimatum, hasta el #133), Ultimate Marvel Team-Up (en tomos independientes a Ultimate Spiderman), Ultimate X-Men (hasta el #65), The Ultimates, Ultimate Fantastic Four (hasta el #32), además de algunas miniseries como Ultimate Iron Man, Ultimate Lobezno vs. Hulk, Ultimate Origin, etc., y finalmente, Ultimatum.


Desgraciadamente, la publicación simultánea de los dos coleccionables crearía un colapso espacio-temporal inimaginable, por lo que Marvel Héroes descansará durante un tiempo mientras se publican estos otros tomos. La idea es reactivarlo en algún momento del futuro y espero que de ese modo completen las pocas colecciones que se dejaron abiertas.

Queda por escribir la opinión personal y las recomendaciones. Creo casi sin ninguna duda que quien se acerque a estos cómics quedará muy satisfecho. En general se trata de historias juveniles, evasivas y realizadas de manera más que profesional. Tengo una debilidad especial por el Ultimate Spiderman de Bendis y Bagley, un cómic que entretiene e intenta sorprender con cada número.

Pegas: no es el universo Marvel real. Es una versión digerible, paralela y generalmente dependiente de la original. Si el lector lo entiende se lo pasará muy bien, y cuando los autores también se dan cuenta es cuando son capaces de desarrollar historias más atrevidas e interesantes.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Panini: Plan editorial para el 2011 (I)

Panini está anunciando poco a poco las novedades para el 2011.

Primera parte: Ultimate Comics
Segunda parte: Spiderman
Tercera parte: Clásicos

Y todavía quedan, y se pondrán en este blog, por supuesto. De momento, lo que destaco para mí:

- Relatos de Asgard de Kirby: lo más mitológico que Kirby hizo con Thor. El resto de lo que dibujó era en plan ciencia ficción, así que es un interesante contraste. Son historias muy cortas, y Stan Lee encima mete muchísima palabrería, así que cuidado, se hace pesadísimo si lees varias historias seguidas.

- La saga de la bomba loca, y un tomo gordote con el comienzo de la tercera serie regular del Capi, empezando por el momento en el que los Vengadores le descongelan del hielo. Es decir, estamos en un momento histórico: junto con el Cuarto Mundo de Planeta, todo el mundo va a apostar por fin por Jack Kirby a color. A ver qué pasa...

 
- Reediciones en tomo de los recientísimos Thor: Las edades del trueno (Matt Fraction, Patrick Zircher) y Proyecto Marvels de Brubaker y Epting  (nos "desvelan misterios de los orígenes del Universo Marvel", bof), que no sé qué pintan en la sección de "Clásicos". No me interesan, es que no entiendo qué hacen aquí.

- Tomos para los X-men, entre los que destaco el de la etapa de Neal Adams, que llevaba tiempo esperando a que lo editasen a color (y que es la leche). Lo siento por Denny O'neil, pero aquí por fin Adams tiene un buen guionista. También hay por aquí un omnibus (léase "ladrillo") de los X-men de Claremont, Cockrum y Byrne, que está reeditadísimo pero son tebeos muy buenos

- Algo del mencionadísimo Daredevil de Ann Nonceti, que esperemos que no defraude, y un tomito al que le tengo ganas del Capitán Marvel de Jim Starlin, con todo lo que dibujó para el personaje (¿incluso esto? No estaría mal...)

Poned en los comentarios vuestras recomendaciones, si las tenéis.

miércoles, 7 de julio de 2010

El lector pide, el lector consigue: nuevo coleccionable de Panini

Hace apenas hora y media Marvelmanía ha anunciado que Panini planea un nuevo coleccionable centrado en los superhéroes de Marvel:




Tomos quincenales, tapa dura, 200 páginas, 10 euros c.u., tomos sin numerar para quienes sólo quieran unos pocos. Parece que recopilará historias antiguas como actules, como por ejemplo:

- Spiderman: Vuelta a Casa
- Capitán América: La Leyenda Viviente
- Los Cuatro Fantásticos: Imaginautas
- La Patrulla-X: La Saga de Fénix Oscura
- Iron Man: La 2ª Guerra de las armaduras
- Secret Wars
- Hulk: Los perros de la guerra
- Doctor Extraño: El Juramento

Aparte, de la lista de autores podemos vaticinar que también podrían salir:

- Nick Furia de Jim Steranko
- Spiderman de Steve Ditko
- Daredevil de Frank Miller (¿una de las sagas?)

Esperaremos ansiosos nueva información. Mientras tanto, ¿qué otras cosas se os ocurren que podrían salir? ¿Tierra-X?

viernes, 11 de junio de 2010

Rat-man, el tebeo de humor italiano

Marge: Homer, aquí hay un hombre que cree poder ayudarte.
Homer: ¿Es Batman?
Marge: No, un científico.
Homer: ¿Batman es científico?
Marge: ¡Que no es Batman!


En el año 2005 Panini Comics España publicó 2 números de una popular colección italiana de tebeos. Era una parodia de Batman titulada Rat-man, que incomprensiblemente fue cancelada por sus bajas ventas en el segundo número.

En este blog (permitidme que generalice, pero creo que no me equivoco), nos encantan los tebeos de humor, las parodias bien hechas. Disfrutamos como locos con el Superlópez de Jan (y de Efepé, claro), con los Epichodes y El señor de los panchitos de JMV, con los Pardillos de Aza, con el Spriterman de XSer… Rat-man puede colocarse orgullosamente al lado de todos estos cómics.


That yellow bastard
Rat-man es una parodia evidente de Batman: un personaje simiesco que de día trabaja (es un decir) de empresario muchimillonario y de noche sale a patrullar por las calles. Pero no sólo es una parodia de Batman, sino del género en general. Todas sus aventuras están llenas de humor absurdo y delirante que se ríe de los topicazos de los tebeos y los superhéroes, tanto dentro como fuera de las viñetas. He puesto unas viñetas de muestra en todo este post, evitando destripes.


Por lo que veo en wikipedia...
Rat-man fue creado por Leo Ortolani en 1990 para el suplemento de una revista italiana llamada L'Eternauta, aunque poco después se iría publicando en el fanzine Made in USA. Geólogo de profesión, Ortolani se decidió por autoeditar su personaje hasta el año 1997, en el que firmó un acuerdo con Marvel Italia (propiedad de Panini Comics). Desde entonces se centró por completo a dibujar, con la ventaja de poder incluir ahora a personajes Marvel en la colección sin problemas legales de ningún tipo. Nos quedamos por último con el dato de que Ortolani quiere terminar la serie en el número 100, que saldrá en 2014 si todo va bien.

La serie en un principio se centró en historias superheroicas para luego tratar sobre el origen del personaje. Actualmente Ortolani utiliza a Rat-man para parodiar sagas, películas y cómics como James Bond, Star Wars, Star Trek, El señor de los anillos, Matrix, 300, etc.


Y lo que más me ha llamado la atención: el personaje tiene tanto éxito en el país vecino que ha sido llevado a la televisión en 52 capítulos animados de 13 minutos y una película. Os pongo el trailer de ésta última con la única calidad que encuentro.



Edizione spagnola
En España salieron sólo dos números de Rat-man en 2005, en una edición muy parecida a los típicos Olés de Mortadelo. Unas 60 páginas a color por 3,50 euros, magnífico. Me temo que con la crisis Panini no se volverá a arriesgar a publicar este personaje, así que sólo puedo cruzar los dedos y desear que más gente descubra al personaje mientras tanto.




Epílogo
Si algo me está gustando de lo que busco por Internet sobre Rat-man son las portadas. Son geniales, se me cae la baba con ellas, tanto con las de tebeo de superhéroes como con las parodias de películas. Os dejo con una pequeñísima selección (ay, quiero ponerlas todas… tal vez en otro post).










martes, 25 de mayo de 2010

La tumba de Drácula (Panini)

Lisa Simpson: ¡Esto es obra de Nosferatu, das Vampire! … Un vampiro.

En los años 70 se veía cercano el fin de los superhéroes (no sería la primera vez, como todo el mundo sabía). Esto unido a la flexibilización del código de autocensura de los cómics motivaría a Marvel a diversificar sus productos bajo la inteligente guía de Roy Thomas. Para empezar, adquirieron la licencia de Conan el Cinmerio y Kull el Conquistador, dos personajes literarios creados por Robert E. Howard en los años 30, a los que poco después les seguiría la creación de comic-books y magazines de personajes de terror como Drácula, el monstruo de Frankenstein y el Hombre Lobo. Unos años después llegarían los tebeos de artes marciales, las adaptaciones de populares películas como Star Wars, Battletar Galactica o Star Trek, y la aparición de series también alejadas de las mallas y las máscaras como Howard el Pato.

Muchas de estas colecciones, especialmente las que no he mencionado, aguantaron mientras duró su moda particular (terror, artes marciales…). Sólo unas pocas elegidas sobrevivieron a los caprichos temporales de los lectores, entre ellas la Tumba de Drácula que Panini edita ahora en económicos tomos recopilatorios.



Tres autores, setenta números, siete años
Gene Colan, conocido hasta ese momento por sus etapas en personajes como Iron Man, Capitán América, Doctor Extraño y, especialmente, Daredevil, no fue la primera opción del editor, Stan Lee, a la hora de elegir dibujante. A pesar de esto, Colan deseaba encargarse esta colección con todas sus fuerzas (en aquel momento estaba harto de los superhéroes) por lo que, siguiendo el consejo de su esposa, le entregó unos bocetos y diseños del personaje a editor para hacerle cambiar de opinión. Tuvo suerte, ya que cuando Stan vio sus dibujos le dio el trabajo sin dudar un segundo. Es fácil comprobar que Gene Colan estaba entusiasmado con este nuevo trabajo, ya que incluso entintaría su primer número en la colección. Será precisamente en Tomb of Dracula (TOD) donde Colan haría su mejor trabajo: terror, suspense, elegancia, luces y sombras…

El siguiente autor fijo de la colección sería el entintador Tom Palmer, ocupando el puesto en el que había estado hasta entonces Vince Colleta (famoso por su frase “¿Lo quieres rápido o lo quieres bien hecho?”). Aunque como dibujante era limitado, era la persona más indicada para definir los lápices de Colan, como se habría visto anteriormente en Doctor Extraño. Durante estos años fue cuando ambos, dibujante y entintador, se hicieron inseparables.

Marv Wolfman, el clásico corrector que asciende a editor y de ahí a guionista, sería el último en unirse al equipo en el TOD #7. Wolfman fue el sustituto elegido para Gerry Conway y Gardner F. Fox, guionistas competentes que sólo realizaron unos números correctos. El nuevo escritor le daría un nuevo punto de vista a la colección: si hasta entonces el cómic de terror se entendía como historias cortas con finales sorprendentes, TOD sería una serie regular donde un grupo de héroes perseguiría al Príncipe de las sombras. El Vampiro daría título a la colección, pero Drake, Rachel y compañía tendrían la misma importancia a la hora de ser desarrollados. Con él, el equipo de la colección se mantendría hasta el final de ésta en el número 70, siendo uno de los más creativos y longevos de Marvel.

Como se ha dicho arriba, TOD fue de las pocas series que sobrevivieron a la moda del terror, siendo de hecho una de las más populares de Marvel, comparada incluso con los comic-book de superhéroes. Lamentablemente, Colan acabó cansándose de la colección, lo que llevó a Wolfman y a Palmer a ponerse de acuerdo para terminar la serie: si no estaba Colan con ellos, no tenía sentido continuar. El guionista preparó un final a la altura que cerraría la colección de manera espectacular, una conclusión perfecta para una colección insuperable.

Es interesante añadir que un par de meses después de cancelarse la colección a Colan volvería a picarle el gusanillo de dibujar de nuevo a su Drácula. Un dibujante inquieto.



Sangre, cuchillos de madera y sectas satánicas
Los cimientos en los que TOD se apoya son los personajes. Carismáticos, bien desarrollados, con momentos de gloria para todos. En el trío principal tenemos a los descendientes de los protagonistas del libro de Stoker: el acobardado Drake, descendiente de Vlad Tepes (Drácula antes de ser vampiro); Rachel Van Helsing, una atractiva mujer malhumorada con una cicatriz en la cara; y Quincy Harker, el líder del grupo atrapado en una silla de ruedas. Junto a ellos se encuentran Taj, un hindú mudo, Harold H. Harold, un cómico escritor de novelas sobre vampirismo, y Hannibal King, un detective privado vampiro que intenta llevar una vida normal. Evidentemente, de entre todos ellos destaca el cinematográfico Blade, un afroamericano que divide sus noches entre tocar la trompeta en un club de jazz y cazar vampiros usando cuchillos de madera.

Sin embargo, Drácula será el personaje que acapare la atención de los lectores. Poderoso y patético, salvaje y elegante, una fuerza de la naturaleza que tan pronto busca la supervivencia como la dominación de la humanidad. Posiblemente su mejor momento llega cuando busca la estabilidad del matrimonio: se unirá a un culto satánico haciéndose pasar por el mismo Demonio, se casará bajo el rito satánico y llegará a tener un hijo. Unas historias que respetan la mitología de los chupasangres pero se atreve a innovar.

Y a pesar de que en un primer momento pareciese no adecuado para el tono de la serie, Wolfman se atrevió a confrontar a nuestro Príncipe de las Tinieblas con otros personajes de Marvel como Spiderman, el Doctor Extraño y Estela Plateada. Unos encuentros inolvidables que además de sorprendentes resultaban bien desarrollados y coherentes con el estilo tenebroso utilizado.

¿Un experimento arriesgado?
Panini publicará esta colección en 3 ¿ó 4? tomos, de los cuáles uno ya está en las tiendas desde hace tiempo y el segundo llegará el mes que viene. La edición es económica (20 euros por 600 páginas en blanco y negro) y muy adecuada para el tipo de historias que contiene. Panini utiliza los mejores cómics del género de vampiros para atraer al público que se ha interesado por las recientes historias de vampiros del cine (Crepúsculo, Déjame entrar), la televisión (True Blood) o la literatura (las novelas de Ann Rice).

Definitivamente imprescindible.

lunes, 17 de mayo de 2010

Ultimate cómics: Spiderman 001

Nueva etapa del Universo Ultimate, Magneto lo dejó todo patas arriba cambiando los polos del planeta y un montón de desastres empezarón a ocurrir cómo el monumental tsunami que asoló Nueva York cargándose a miles de personas y a unos cuantos héroes que andaban por la zona.
¡Ultimatum hizo mucho daño!


Nuestro querido amigo y vecino Spidey logró sobrevivir a la catástrofe mundial...

Seis meses más tarde, Nueva York está completamente reconstruida del azote de la ola gigante y la vida para Peter ha cambiado radicalmente, nuevos villanos y héroes, una vuelta y ¿muerte? de un antiguo villano y un amigo de Spiderman se refugia en casa de Tia May.
Bendis sigue dando vida al personaje que le doy fama mundial, desde hace 10 años escribe Ultimate Spiderman y no se me ocurriría nadie para suplantarle de guionista en esta serie, nunca ha defraudado y ha actualizado de manera muy veraz los mejores momentos del Spiderman clásico.

Esta nueva serie aparte de guionizarla Brian Michael Bendis, el dibujo corre a cargo del español David Lafuente y da color al cómic Justin Ponsor. La edición española corre a cargo de Panini Cómics, el cómic-book incluye dos números de la edición americana. La colección será de carácter bimensual.

Es muy recomendable su lectura tanto si has leido la anterior etapa de USpiderman como si no. La historia comienza de cero con nuevas tramas pero con escasas referencias a sus historias anteriores como la más reciente Ultimatum de Jeph Loeb y David Finch, editada también por Panini Comics en formato Marvel Graphic Novels.