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jueves, 10 de abril de 2014

Ojo de Halcón, tomo 1, de Matt Fraction y David Aja

136 páginas, color, rústica, 12 €

Creo que ser crítico con la situación actual de "lo que sea" es la forma de pensar más recomendable. Incluso en el mejor de los momentos todos somos capaces de encontrar debilidades que podrían ser mejoradas con el paso del tiempo. Si no pensásemos así caeríamos en el error de creernos el escalón superior de la historia, de pensar que el "ahora" es un momento definitivo que se mantendrá eternamente. Y no es así, cualquier periodo de tiempo que analicemos, especialmente el presente, no es el final del camino sino un paso intermedio.

Empiezo así porque veo en los análisis sobre la actualidad marvelita ese pequeño error. Las colecciones desarrolladas bajo el ala del editor Steve Wacker (Daredevil, Capitana Marvel, Ojo de Halcón...) están siendo tan aclamadas a nivel crítico con reseñas y premios que podría parecer que nos encontramos ante los mejores cómics de la historia de la editorial, ante una revolución que va a devolver el foco de atención creativo de nuevo a Marvel. Yo no lo veo así. Con el Daredevil de Waid y Samnee ya tuve mi pequeña decepción, y con Ojo de Halcón vuelvo a sentir lo mismo.

Tengo que admitir que virtudes no le faltan a este primer tramo. Los autores tienen el atrevimiento de llevar al personaje a un entorno costumbrista sin caer en los ridículos excesos del superhéroe urbano de los 90 y dosmiles. Esto se nota por ejemplo cuando el disfraz aparece la mayoría de las veces sólo en la portada mientras que en las viñetas hay que acostumbrarse a que lo sustituya un coloreado que tiende a los morados. Casi se diría que el puñado de tiritas en los brazos y la cara es su nuevo disfraz. Otro detalle que se puede destacar es que se trata de una primera lectura completamente accesible para cualquier lector, al mismo tiempo que de fondo se meten guiños a villanos antiguos e introducen nuevos personajes de los últimos años (¡ese Nick Furia negro!). También tiene mucho sentido del humor, con el desnudo frontal de Clint como máximo exponente, y la acción es trepidante. Pero no me parece suficiente.


Matt Fraction tiene muchísima suerte de tener a David Aja a su lado, y no dudo que viceversa también. Sin Aja, a Fraction se le notaría con muchísima facilidad lo mecánicos y formularios que son sus guiones. Su Clint Barton parece una máquina que reacciona a lo que le llega, sin que de dentro de él salga alguna motivación diferente a la de ser un héroe. Los diferentes conflictos se introducen en la trama con torpeza, a bocajarro en la cara del lector. Es salir del hospital y Clint tropieza con el gran villano al que se tendrá que enfrentar en todo el tomo. Más tarde, para una chica con la que comparte cama y resulta que está relacionada con más villanos. Todo se hilvana de una manera demasiado casual, demasiado conveniente para el guionista. Están tan subrayados los guiños irónicos del nombre del perro y de la flecha búmeran al final de sus capítulos que suenan demasiado a clichés. De hecho, parece que Clint lanza demasiadas flechas de las que dan la vuelta en el aire a lo largo de este tomo. En esencia, Clint Barton cumple con el arquetipo de superhéroe solitario de los cómics, una carcasa de colores sin pasado, familia, amigos, motivaciones, tentaciones, hobbies, etc.

Parece que lo que quieren los autores es presentar a un superhéroe alejado de la fantasía asociada al género, pero fracasan. Si intentan ser verosímiles, las fracturas múltiples que se curan sin dejar secuelas nos devuelven a la ciencia-ficción. Si la intención es no caer en los tópicos de los trajes de superhéroes, caen en el tópico del superhéroe multimillonario, que en este caso ni se plantea de qué lugar habrá salido su dinero. De hecho, su nuevo poder es el del super-dinero, con el que puede comprar un edificio controlado por mafiosos malvados que triplican el alquiler de los pisos de un día para otro. Lo compra porque obviamente un superhéroe no va a poner en duda la validez legal de un contrato sospechoso, que es lo que haría un comunista andrajoso de los del 15-M. Si en tu contrato pone que has vendido tu alma, Clint Barton le dará el visto bueno y buscará en su cartera cuánto lleva suelto para prestarte.

Los guiones de Fraction saben a viejo, recuerdan demasiado a frases y momentos que ya se han visto mil veces en los cómics y la televisión. El ejemplo donde más se nota es en la conclusión de la trama que dibuja Pulido, resuelta sin ningún ingenio imitando un fragmento de Choque de Reyes en el que Tyrion descubría la traición del Maestre Pycelle. Ese fragmento fue adaptado en un capítulo de Juego de Tronos un año antes de la publicación de este cómic, y no creo que sea una coincidencia.


Si Ojo de Halcón se ha convertido en un cómic tan recomendable es por el artista que tiene que llevar al papel estas historias. Si David Aja no conoce todas las virguerías con las que se puede hacer un cómic más claro o más expresivo, entonces sabe sólo casi todas. Es un autor cerebral e intenso, que domina completamente su ámbito de trabajo y al que le habría venido muy bien tener un guionista igual de reflexivo y experimental al lado.

En principio aquí David Aja no utiliza un estilo propio, sino que se apropia del de Mazzucchelli en los 80 de una manera tan perfecta que parece que dibuje con las manos de aquel y le hubiese añadido conocimientos de programas vectoriales. De hecho no se trata de una simple imitación del estilo de dibujo (el color ayuda mucho) como hacía Michael Lark, por decir alguien, sino sobre todo en la formar de contar las historias. Incluso en el guión hay momentos que, tal vez sea una casualidad, recuerdan al Año Uno de Batman: el clímax del tercer número es en un puente, Clint se preocupa por un perro tanto como Batman por un gato, el leit-motiv de los días se cambia aquí por uno de flechas trucadas...

Ahora bien, después de tres números parece que este camino le cansa a Aja y decide (¿decide Aja o Fraction?) desviar la colección a un lugar muy diferente en la última entrega. Por primera vez los lectores de superhéroes se encuentran con el "enemigo" en casa, con el estilo del dibujante más innovador y alternativo de la actualidad dentro de un cómic comercial de aventuras. Aja mezcla con inteligencia una línea que ya no recuerda tanto a la de Mazzucchelli con una colección de recursos como diagramas, viñetas pequeñas, carteles de letras gigantescas, perspectivas sencillas, etc. que definen a Chris Ware, y no se queda sólo ahí. En un número ambientado especialmente en la rutina diaria del personaje, Aja muestra la desconexión de esta colección con el resto de cómics Marvel al dibujar la única escena de acción superheroica del número como si se tratase de un videojuego de una recreativa con un game over y todo. La influencia de Ware ya se notaba en los diagramas tipo manual de instrucciones de la segunda portada, pero en el último número (y parece que en alguno posterior sobre un perro) es absoluta. Las novedades formales que fuera de las editoriales de superhéroes ya están asumidas por gran parte de los lectores llegan por fin a los seguidores de las capas y las máscaras.

Pero hasta ahí llegan las novedades formales de una colección que, en su corazón, sigue perteneciendo a una gran empresa norteamericana. Fraction cumple en su papel de escribir relatos que dan el pego, pero este Ojo de Halcón está muy lejos de ser una colección revolucionaria como fueron el Hombre Hormiga de Kirkman y Phil Hester, el All Star Superman de Morrison y Quitely o los X-Statix de Milligan y Allred. Aja por su parte está pletórico y merece la pena no perderle de vista.

viernes, 14 de febrero de 2014

"Estraperlo y tranvía", "Haxtur" y "Nova-2"

48 páginas, color, cartoné, 18,95 €

Siempre tengo la sensación de que Ediciones B vive al margen del mundo editorial español. No me refiero a que deba publicar los mismos cómics que el resto de editoriales, sino al poco movimiento que tiene lo que publica. Apenas se la ve en las críticas, en los comentarios de los lectores o en las tiendas especializadas (aunque sí mucho en las grandes superficies). Ha habido una excepción reciente, un cómic de Ediciones B que llegó a optar al Premio Nacional del Cómic el mismo año que el "Arrugas" de Paco Roca. No es una excepción que merezca caer en el olvido.

"Estraperlo y Tranvía" es una mezcla interesante. Por un lado es un reflejo de la España de la Dictadura, y para ello Alfons López lleva el relato a lugares donde ese contraste pasado/actualidad salte más a la vista; es también un homenaje lleno de guiños e insinuaciones a las historietas y el cine del franquismo, con personajes de Pulgarcito y actores de la época distribuidos por las viñetas; y por último, es una historia de sólo 44 páginas formada por nada menos que cuatro subtramas, fuertes y bien entrelazadas, que en ningún momento llegan a saturar ni dejan al lector insatisfecho. Todo está ensamblado con una aparente sencillez, sin que nada chirríe ni quede forzado, excepto tal vez la resolución de la trama de Aurorita,.

Hay que admitir que Alfons López juega muy bien con el aspecto más delicado del cómic, su lectura política. Todos los autores son libres de tener su ideología, pero en el tema de las ventas con este cómic habría sido arriesgado alejarse de los lectores conservadores que recuerdan con nostalgia los tebeos que leían de niños. De ahí interpreto yo que Alfons tira por la calle del medio, se aleja de la agresividad que podría haber mostrado Carlos Giménez y se camufla en la asepsia ideológica. En este cómic parece que pertenecer a un partido político es algo tan inocente como pertenecer a un equipo de polo mientras que los maquis en el fondo no son mostrados ni como héroes ni como villanos.

Es sólo un disfraz. En apariencia haber formado parte de un bando o de otro en la Guerra Civil no tiene ninguna importancia, y sin embargo a lo largo de este relato se ven ejemplos de la ridícula retórica del régimen, de la omnipresencia del catolicismo, de la pobreza, la censura (¡prohibido hablar de la guerra!), el fariseísmo del cura que no da limosna a un niño y la obsesión exagerada por la moral y las buenas costumbres. Es una España gris, y  no sólo por el coloreado de Alfons, una España en la que era duro vivir.


96 páginas, color, cartoné, 25 €

Para ser un cómic de espada y brujería, "Haxtur" tiene demasiados defectos. Los capítulos de seis páginas son demasiado simples. Cada uno presenta un problema que es resuelto inmediatamente sin que llegue a importar realmente lo que ocurre ni por qué. Se podrían haber convertido en relatos más complejos añadiendo más viñetas, pero así se hubiese tenido que reducir el tamaño de unas ilustraciones que no se puede negar que son impresionantes (y de hecho casi el único punto de interés de este cómic). A este esquematismo se le une la pedantería de los diálogos, un quiero y no puedo de una intelectualidad mal entendida. Por si no fuera poco, el cómic abusa de un simbolismo que muchas veces es demasiado críptico. Sin embargo, leer "Haxtur" merece la pena.

Cuando este cómic se publicó, entre 1969 y 1971, difícilmente un autor podía atacar con descaro las bases del nacionalismo católico del régimen franquista. Con estas historias Víctor de la Fuente quería encadenar una crítica tras otra a la tiranía, el dogmatismo, las religiones, el racismo, el sexismo, etc., y esto sólo se podía hacer desde el disimulo velado, un disimulo que desaparece sólo en el protagonista con melena y barba salvajes que recuerda a un guerrillero revolucionario.

Tengo la sensación de que es muy difícil escribir sobre lo que lo que este cómic significa por culpa del su hermetismo, la sensación de que al final yo acabaría escribiendo sobre lo que quiero ver en él, de que lo forzaría para que su mensaje fuese el que se acomoda a mi forma de pensar. Quiero decir, cuando Haxtur se pregunta a sí mismo sobre por qué la "muerte" vence a la "razón" yo no entiendo de manera literal la frase. En el contexto en el que se mueve el cómic creo entender que realmente pregunta por qué la "tiranía" vence a la "revolución", que Víctor de la Fuente oculta con metafísica preguntas más políticas. Mi duda está en los límites de la interpretación de este cómic.

Veo en "Haxtur" una especie de Conan enclenque que pretendía tener más lecturas y significado que el resto de fantasía heroica de la época. Más allá de la clásica lucha del bien contra el mal que puede ser entendida por un público internacional, Víctor de la Fuente concreta ese conflicto en el contexto español, con mensajes y dobles sentidos que hablan de nuestro país en aquella época. A pesar del mal sabor de boca que dejan sus capítulos simples y repetitivos, por esa búsqueda de la relevancia y su poderoso dibujo es un cómic que merece ser tenido en cuenta.


96 páginas, blanco y negro y color, cartoné, 14,95 €

Si de "Haxtur" decía que era pedante y difícil de entender, ¿cómo puedo describir entonces a éste otro? "Nova-2" no tiene realmente un argumento ni un tema, es un desparrame caótico de escenas y reflexiones, un cajón de sastre que no obedece las convenciones narrativas básicas. Lo que pretendía ser en un primer momento un cómic de ciencia ficción del montón, pedante en su forma de expresarse, poco sutil y con la pinta de aparentar más intelectualidad de la que tendría realmente, se convirtió por accidente en un experimento salvaje y personal a partir del momento en el que John Lennon fue asesinado por Mark David Chapman.

Es a partir de este suceso trágico cuando parece que Luis García pierde el interés en esa historia del meteorito que debe ser investigado por tres científicos. ¿Qué más da? ¿Qué sentido tiene la ficción en un mundo donde un Beatle muere de una manera tan absurda? Así el relato deja de tratar sobre el meteorito para hablar de la vida del dibujante del cómic que contaba esa historia, del solitario Víctor Ramos para el que la el día a día ha dejado de tener sentido hasta el punto de que se plantea el suicidio.

Lo que sigue es una sucesión de escenas inconexas, escritas viñeta por viñeta sin guión previo. Una rima de Bécquer, un cuento anarquista/feminista, una película de Hitchcock, una sesión de tarot y un repaso a la historia de España reciente y de la Segunda Guerra Mundial después de una secuencia masturbatoria bastante inquietante. Un caos desorganizado lleno de miedo y rabia, de existencialismo, incluso de crítica al medio del cómic que encuentra "insoportable". El contraste de las viñetas de Flash Gordon con las consecuencias reales de la guerra sirven para criticar una evasión que glorifica la violencia. Todo cabe en este cómic.

Era difícil darle un final a una historia sin sentido, pero tal vez para bien Luis García decidió cerrarla de una manera que explicase el caos del relato, en vez de aceptar el caos porque sí. Me cuesta recomendar este cómic aunque haya disfrutado con la locura de su estructura y el hiperrealismo del dibujo. Me pesa demasiado la pedantería, me molesta el intento de lenguaje elevado que realmente no dice nada. Un ejemplo es la página 28, con la referencia a las leyes de Newton que no tiene sentido en absoluto se mire como se mire. ¿Qué tiene que ver la inercia, la acción/reacción y la masa con conseguir un revólver? Es sólo un adorno, una referencia culta a algo que el autor realmente no entendía.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Almendrado de Limón y Fuera de Juego, de Yordi, Ivanper y Roberto González

 Rústica, color, 80 páginas, 12 €

Me voy a quedar con el comentario de Idígoras en el prólogo: este cómic es puro humor.

Por lo poco que sé, Siarte es una pequeña editorial que roza la autoedición y que ha decidido empezar a publicar diversos libros de autores vascos, entre ellos, cómics en la Colección Extraterrestre. Lleva publicados hasta el momento tres, de los cuales sólo he leído los de esta entrada.

En Almendrado de Limón nos encontramos con una recopilación y selección de unos 80 chistes publicados originalmente en internet entre 2009 y 2010, la mitad del valenciano Yordi y la otra, del bilbaíno Ivanper. Yordi se mueve en un humor que recuerda mucho a Hermano Lobo o La Codorniz (Tono, Summers, Gila, el Perich, Chummy Chúmez, etc.) al mismo tiempo que de vez en cuando parodia con saña a Jordi Labanda. Su dibujo tiene un estilo redondeado, de apariencia sencilla e ingenua, con el que puede saltar de un humor tontorrón a uno más cáustico. Ivanper por su parte ha decidido redibujar todos sus chistes para esta edición. Su estilo es más afilado que el de Yordi, con una línea más trabajada y un uso del color muy interesante. Sus chistes llegan por lo general al límite de lo macabro sin ser desagradables, aunque también tienen su puntito naif.

Personalmente, son una absoluta gozada, una recopilación con muestras de muchísimo ingenio a la que hay que añadir una edición muy cuidada. Las inesperadas fotos de los dibujantes, páginas de presentación y despedida, y ojo con las sorpresas en las solapas. Una joyita.





Rústica, color, 80 páginas, 12 €

Este otro cómic consiste en una selección de las tiras de prensa publicadas en el suplemento deportivo Deporte 21 de El Correo durante doce años. Estas tiras cuentan anécdotas sobre un grupo de niños que se dedican al baloncesto, por lo que es inevitable que recuerden en la edad de sus protagonistas a Peanuts, MafaldaCalvin y Hobbes... Sin embargo, yo iría más allá. También recuerda a esos cómics por un humor dirigido a todos los públicos, por el carisma de los personajes, el manejo del suspense en cada tira, la economía del dibujo y el texto, o por evitar repetirse con el mismo chiste o la misma estructura cada semana. Es evidente que si la tira se ha mantenido en pie durante tantos años es por el talento de Roberto González.

De nuevo, la edición está muy cuidada: prólogo de J. L. Ágreda, presentación de personajes, despedida al final del tomo y sorpresas en las solapas. Toda esta suma de elementos hace que Fuera de Juego se convierta en un cómic de lo más recomendable para los lectores a los que les guste un humor familiar.



miércoles, 4 de diciembre de 2013

Doctor, Doctor, Infame y Mediocre, de Molg H. y Néstor F.

24 páginas, cuaderno grapado, color, 6 €

Los médicos son una de las figuras de autoridad más respetadas de la sociedad. Su profesión es imprescindible para nuestra supervivencia, son la última barrera entre la vida y la muerte, dependemos totalmente de ellos. A cambio, para ayudarnos, únicamente nos piden una confianza y entrega absolutas. Este choque de valores tan absolutos (la vida a cambio de la violación de la intimidad) creo que es el principal elemento de esta colección chistes de médicos que llevan hasta el límite este género.

Los chistes de una o dos páginas de Doctor, Doctor de Molg H. se apoyan sobre todo en tres pilares: el humor muy negro, la incomodidad violenta y el absurdo. Estos temas se mueven aquí siempre dentro de una presentación contenida, fría, sin florituras ni exageraciones, con lo que se consigue un resultado mucho más desasosegante. El estilo gráfico puede recordar al de Querido Antonio (cierto realismo, línea clara temblequeante), pero Molg H. tiene un dominio mucho mayor del dibujo y así su registro a la hora de hacer chistes es más amplio. Para todo aquel que disfrute con un humor macabro, Doctor, Doctor es una lectura que no le puede defraudar.

24 páginas, cuaderno grapado, color, 6 €

Néstor F. con Infame también realiza una ridiculización de otra figura de autoridad, pero en comparación su cómic no es tan dramático. Qué curioso que alguien como yo opine en este momento (es decir, mientras escribo una reseña) sobre los críticos. Es inevitable que existan críticos desde el momento en el que todo el mundo tiene opiniones y la absurda necesidad de compartirlas. El problema viene cuando este crítico se ve a sí mismo como un profeta de una humanidad ignorante, como un salvador del arte y de las buenas maneras. Peor aún, que llegue a pensar que él mismo es un creador, que sus escritos (que son simples derivados, dependientes de algo superior y sin importancia por sí mismos) están a la altura del objeto de su crítica. No estoy diciendo nada nuevo: todo el mundo se cree más listo que Alan Moore.

Quiero decir, nos encontramos con un elemento claramente ridiculizable. Néstor F. por suerte, creo yo, no le da tantas vueltas al tema. El protagonista de Infame es Bruno Kolin, un crítico pretencioso y autocomplaciente que intenta superar el patetismo de su vida destrozando con sus críticas cualquier cómic que lee. Vive obsesionado con su micro-mundo de ficción para evadirse de una realidad que mide en base a esas referencias culturales y las puntuaciones de 0 a 10. La principal baza de este cómic es esta caricatura grotesca del protagonista (un crítico especializado en cómics, me imagino que para insistir más en su mediocridad), una presentación del personaje a partir de diferentes situaciones sin relación.

24 páginas, cuaderno grapado, color, 6 €

En mi opinión, Mediocre es mucho mejor que Infame. La vida asentada de Bruno Kolin como crítico de cómics en televisión se viene abajo con la llegada del internet 2.0. Los vloggers y sus videos de Youtube ponen patas arriba la esponjosa nube en la que vive, una vida falsa y vacía basada en el like y el retweet, por lo que el protagonista se encuentra ante la encrucijada de evolucionar o morir. Para resolver el dilema, Kolin se vuelve a embarcar en otro viaje lisérgico, pero, al contrario que en Infame, esta vez eso hace avanzar la trama y tiene consecuencias en la evolución del personaje. Por mi parte, creo que gracias a eso el resultado está por encima de la primera entrega.

Me gusta especialmente el dibujo de Néstor, muy limpio, muy redondito, con muchos colores... Como Molg H., Néstor no exagera las situaciones con suciedad, con líneas cinéticas, con expresiones deformes, etc., sino que camufla la sordidez con un dibujo "mono". Son dos autores sutiles aunque cuenten historias que podrían dar pie al subrayado o a deformar demasiado lo grotesco. Se les nota cierta afinidad en la forma que tienen que hacer cómics, o tal vez sea que sigo teniendo el maravilloso Moowiloo Woomiloo en la cabeza.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Cenizas, de Álvaro Ortiz

 Cartoné, 192 páginas, color, 20 €

Tres amigos que llevan años sin mantener el contacto se reúnen siguiendo las misteriosas instrucciones de un cuarto amigo ausente. De este modo, el grupo emprende un viaje en coche durante el que se pondrán al día de sus vidas y descubrirán los secretos que guardan algunos de ellos.

El interés principal de esta historia está enfocado sobre todo a la intriga que producen las instrucciones secretas que Héctor les da a Polly, Piter y Moho, pero es un punto de partida para hablar realmente sobre la amistad. No vemos sólo cómo los personajes llegan a un sitio superando las dificultades que se encuentran en el camino, sino la reconstrucción de una amistad perdida. Los personajes se conocen y no, confían entre ellos y no, se siguen llevando bien... y no. A esta trama se le añaden elementos de género negro, crímenes y matones, y mucho humor en pequeñas cápsulas.

La tremenda ironía es que este tipo de temas parece que deberían ser tratados con un dibujo más detallista o más oscuro. Sin embargo Álvaro Ortiz sorprende a cualquier lector suspicaz con un estilo naif y caricaturesco con colores pastel. La combinación no molesta, de hecho parece de lo más natural, como si este cómic no pudiese haberse dibujado de otra manera.


Posiblemente el aspecto más interesante de este cómic sea su estructura, que alterna cinco tramas: la historia principal, las sucesivas biografías de cada personaje, el pasado de un peculiar personaje del grupo que no diremos aquí, los extractos de un libro y la vida de Melina. La historia juega con ellas, salta de una a otra para evitar el aburrimiento del lector, distinguiéndolas con el diseño de página y el tamaño de las viñetas. Como único fallo de este aspecto me queda la duda de si para la trama principal (la maduración de Polly, Piter y Moho) era realmente necesaria la subtrama de Melina.

Creo que el único punto que desmerece a un cómic tan bien realizado como éste es la falta de intensidad emocional. Por ejemplo, cada personaje parte de una mala situación que querría resolver (por decir uno, Polly quiere dejar su molesto trabajo en una cafetería), pero éstas no llegan a parecer tan dramáticas. Otro ejemplo son los momentos de peligro, que no suponen un verdadero riesgo (físico, económico, emocional...) y que tampoco parecen imposibles de superar. La historia tiene los mimbres perfectos para haber sido un drama espectacular, pero por el motivo que sea no se quiere entrar en ese registro y se queda en una historia de misterio y suspense con algunas pinceladas de drama y humor.

Es sólo un detalle, pero me falla también la aparición del propio autor dentro de la historia como ya me falló en El Héroe de David Rubín. Demasiado explicativa ("nunca des explicaciones" decía Neil Gaiman sobre los epílogos), y porque desvía la atención de los propios personajes hacia el creador de la historia.

No importan estos defectos porque realmente entre manos tenemos un cómic que se merece destacar entre toda la maraña de novedades mensuales que se van tapando unas a otras. Puede que le falte algo para llegar a la perfección, pero no se puede negar que es de lo mejor que se publicó en España el año pasado. Ameno, curioso y preciosamente dibujado.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Grafito Editorial busca autores [nota de prensa]



¿QUIÉNES SOMOS y QUÉ HACEMOS?

Hola. Somos Grafito Editorial, una nueva editorial de cómic. Publicamos álbumes para un público que quiera disfrutar de una buena historia, un buen dibujo y una edición de calidad a buen precio.

Los lectores podrán conseguir nuestras publicaciones tanto en papel (a través de nuestra tienda on-line y tiendas de cómic) como en digital (descargable en tres idiomas).

¿CUAL ES LA NOTICIA?

Buscamos proyectos de cómic para publicar.

Nuestro objetivo es ampliar la oportunidad de los autores de ver publicada su obra. Apostamos con fuerza por cada uno de nuestros proyectos.

En España, a pesar de que el cómic es un medio en alza con una gran oferta de títulos, la mayoría son reediciones con poca producción propia. Queremos contribuir en el mercado con títulos originales.

Una de las ventajas de ser una editorial pequeña y joven es que al empezar publicando pocos títulos estamos siendo muy selectivos y centramos todos nuestros recursos en darles la mayor promoción posible.

¿Qué necesitamos?

Nos ponemos en contacto con vosotros porque os agradeceríamos que nos ayudaseis a dar a conocer nuestro proyecto a través de vuestra publicación.

Ya tenemos un par de cómics en marcha, en breve os daremos todos los detalles, pero para cerrar nuestro calendario editorial necesitamos más.

Hemos redactado una guía en nuestra web con los pasos a seguir para que nos envíen el dossier a este correo electrónico: proyectos@grafitoeditorial.com

http://www.grafitoeditorial.com/envia-tu-proyecto/

Así como una sección de FAQs donde aclaramos las dudas más habituales:

http://www.grafitoeditorial.com/faq/

¿Cómo son nuestras publicaciones?

Todos nuestros álbumes tienen unas características comunes, historias autoconclusivas de unas 80 a 100 páginas publicadas en formato álbum de tamaño 17x24 cm. La línea editorial está orientada a un público adulto y adolescente.
Todas las obras serán publicadas en papel y formato digital:

La edición en papel se distribuirá por toda España, tanto en tiendas especializadas como a través de nuestra tienda on-line.

La edición digital nos permite una mayor difusión de la obra y el autor a nivel internacional al comercializarse en 3 idiomas: español, inglés y francés.

martes, 8 de octubre de 2013

Huida hacia la Gloria (novedad)


Nos avisa Gol de la publicación de su último cómic:

Recientemente he publicado un cómic sobre la figura de Balboa y el Descubrimiento del Pacífico. Ha sido editado por la Fundación CEXECI www.cexeci.org dentro de su colección "Extremeños en Iberoamérica". Anteriormente habían editado otros dos cómics, uno de Fermín Solís y otro de José Luís Forte y Enrique Flores.

"Huida hacia la Gloria. Vasco Núñez de Balboa y el descubrimiento del Océano Pacífico" tiene 72 páginas y está editado en rústica en 17cm. por 24cm. Se puede comprar al precio de 10 € más gastos de envío escribiendo a info.cexeci@org.gobex.es

jueves, 27 de junio de 2013

Cercenador, Corta y Pega

Una nota de prensa que nos ha llegado al correo:

¡Cuidado que viene el Cercenador! Mike Stanton, el cazarrecompensas más gordo y pringoso de la America profunda vuelve a la carretera para filetear dedos y esparcir venganza. Después de años de trabajo, y con la ayuda de Kekorto, nos liamos la manta a la cabeza para imprimir las aventuras de este perro cabrón. Nos os perdáis este avance y seguid atentos a más novedades. ¡Tarde o temprano lo tendréis en vuestras manos!



Cercenador, corta y pega.
Alberto Ballester, Alberto Silva.
Autoedición – Mayo 2013.

Primera edición: 500 ejemplares.
Número único.

28 páginas: Portada Color.
Formato americano: 26 x 18,5 cms
Páginas (sin portada): 24 páginas.
Interior: Offset Blanco 80 grs.
Impreso 1/1 a sangre.
Portada: Estucado mate 200 grs. impreso cuatricromia a sangre.
Laminado brillo por una cara y la otra cara impresa 1/1.

ISBN: 978-84-616-3153-7
DEPÓSITO LEGAL: M-9078-2013

Más información:
El camino del cercenador
Kit de prensa

martes, 25 de junio de 2013

Tebeos españoles en la Oficina de Patentes y Marcas (OEPM)

Este post recopila algo que de momento no sé hasta qué punto puede ser útil o revelador. En España el organismo que se encarga de organizar la propiedad de marcas industriales es la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas). En su página web hay un buscador para curiosear, por ejemplo, personajes de cómic.

A continuación he recopilado unas pocas fichas en las que aparecen datos burocráticos como los trámites administrativos, las fechas de los pagos... y el titular de los derechos. En el caso de los personajes de Bruguera o Ediciones B no hay ninguna sorpresa: el dueño es en todo momento Ediciones B.


Mortadelo. Ficha.


Filemón. Ficha.


Mortadelo y Filemón. Ficha.


Zipi y Zape. Ficha. Ficha.


Don Pantuflo, Doña Jaimita y Zipi-Zape. Ficha.


Superlópez. Ficha. Ficha.


Anacleto. Ficha. Ficha.


Capitán Trueno. Ficha. Ficha. Ficha. Ficha. Ficha. Ficha.




TBO. Ficha.



Rompetechos. Ficha. Ficha.


13 rúe del Percebe. Ficha.


Carpanta. Ficha.


Tragacanto. Ficha.


Pumby. Ficha.


Roberto Alcázar y Pedrín. Ficha. Ficha.

domingo, 16 de junio de 2013

Huracán de sensatez, de Paco Alcázar

Rústica con solapas. 100 págs. 15,95 €

En cualquier género existen los lugares comunes y los tópicos, los atajos con los que los autores sobrellevan la falta de ideas. En el humor también, tanto en las tiras cómicas (el clásico final de frustración en las expectativas) como en las páginas temáticas (un análisis desarrollado en cuadros de texto acompañado de viñetas que reafirman o contrastan la información). Si tengo que destacar algo de Huracán de Sensatez, o de Paco Alcázar en general, es cómo huye de estos tópicos, cómo consigue crear humor al mismo tiempo que utiliza nuevas presentaciones.

Por ejemplo, cuando a un dibujante le proponen una tira semanal para una revista lo primero que le viene a la cabeza es contar las aventuras de un personaje que represente a esa publicación. ¿Se trata de una revista universitaria? Entonces un estudiante. ¿Cinematográfica? Pues un cinéfilo. El cerebro de Paco Alcázar sin embargo escapa de las ideas preconcebidas. Para Cinemanía su tira La Industria de los Sueños (recopilado por ¡Caramba!) consiste en tres viñetas independientes en las que se hacen comentarios sobre el mundo del cine: ironías, metáforas, ocurrencias... Dentro de este tomo aparecen otras secciones fijas para La Revista 40 que también se alejan de lo acostumbrado. Por un lado, Sofío, el Espíritu del Pop es el anfitrión de una sección que recoge cuatro declaraciones sobre un tema que gira alrededor del mundo de la música. Su continuación, Grandes Preguntas del Pop, está formada por gags de una viñeta basados en un interrogante y su respuesta.


En las páginas temáticas, publicadas originalmente en el Jueves, que aparecen en este tomo se ve que Paco Alcázar usa la "fórmula" de este tipo de cómics (un estudio basado en el "cuadro de texto-viñeta-cuadro de texto-viñeta"), pero aún así intercala de vez en cuando alguna variación original. Por ejemplo, con el señor Velasco el humor surge de lo poco que sabe de lo que está hablando, y con las dos entrevistas a Dios se ven las diferencias entre lo que varios cristianos opinan de él y cómo es realmente. Es decir, el punto de partida es la desinformación y los prejuicios, que me imagino que es la forma que tiene Paco Alcázar de ridiculizar a los autoproclamados expertos que hay en todas partes.


El tomo recopila también ilustraciones (para la revista Rockdelux, portadas, carteles...) e historias cortas publicadas en diferentes sitios (revistas, fanzines, festivales...) Debido a que el propio Paco Alcázar es músico la mayoría de estas páginas se centran en este tema o están protagonizadas por una decena de intérpretes famosos, como la maravillosa historieta sobre Michael Jackson. Aparte, yo destacaría la salvaje metáfora sobre el mundo editorial (Capaz) y la historieta metalingüística del protagonista daltónico de Rojo.

miércoles, 5 de junio de 2013

Superlópez y Doctor Who


Ediciones B ha anunciado para el 3 de julio el nuevo álbum de Superlópez titulado El Ladrón del Tiempo, un cómic en el que el protagonista se cruzará con una versión de Doctor Who (el "señor del tiempo"). La descripción editorial es la siguiente:

Escariano Avieso viaja al pasado con una máquina de su invención, pero no lo hace para divertirse, sino para encontrar a grandes dictadores de la historia, como Benito Mussolini, Adolf Hitler o Francisco Franco, en su más tierna infancia. A cada uno de ellos le robará un objeto de su niñez para usarlo en beneficio propio; sin embargo, nuevamente se encontrará con Superlópez, que intentará por todos los medios dar al traste con los planes de Escariano.

 La web Cachislamar nos da además la portada a buen tamaño y una imagen de adelanto:


No es la primera vez que Jan hace cruces y homenajes de este estilo. En El Señor de los Chupetes versionó El Señor de los Anillos de Tolkien, mientras que en Al Centro de la Tierra realizó una secuela/imitación capítulo a capítulo de Viaje al Centro de la Tierra de Julio Verne. Con Petisoperías mezcló Una Princesa de Marte con Los Viajes de Gulliver, y El Infierno es la Divina Comedia de Dante quitando las partes aburridas. Si nos vamos al cine, Tyrannosaurus Sect, El Asombro del Robot y La Feria de la Muerte beben de Jurassic Park, Cortocircuito y La Guerra de los Mundos respectivamente. En los últimos años Jan ha ambientado La Biblioteca Inexistente en la La Biblioteca de Babel descrita por Borges, y ha utilizado los personajes de Luces del Norte (el libro adaptado al cine con el título La Brújula Dorada) para La Brújula Esdrújula.


La novedad está en este caso en que Jan ya no parte de un libro o una película para desarrollar un cómic, sino de una serie de televisión. Siendo Doctor Who como es no es tan extraño ya que a lo largo de la carrera de Jan se ha notado su gusto por la ciencia ficción de calidad, ya sea en forma de libros como los de Stanislaw Lem o Isaac Asimov, o en guiños a series de televisión como la británica Los Siete de Blake (en El Phantasma de la Teleuve, aunque en España sólo se emitió la primera temporada) o la australiana Farscape (en El Abejón Rey). Los Siete de Blake es una serie creada precisamente por el guionista que dio vida a los Daleks, los principales villanos de Doctor Who.





El resultado va a ser algo parecido a un crossover no oficial, algo que no es nada nuevo ni extravagante dentro del mundo del cómic. Por ejemplo, Superman cruzó su camino con una versión de Popeye en dos ocasiones, en 1973 y 1985, y con una de Astérix en 1986.






Astérix, que por cierto influyó a Doctor Who en algún capítulo.

Aunque no sea una serie realmente muy popular en España (ni siquiera se edita en DVD) los seguidores del personaje seguro que tienen mucha curiosidad por ver qué ha estado haciendo Jan con el Doctor. Sólo queda un mes para saberlo.