viernes, 27 de septiembre de 2013

Series de TV de acción real de Marvel Comics

Spidey Super Stories

La primera serie de acción real basada en personajes de Marvel la protagonizó su superhéroe más popular, Spiderman. Consistió en 33 breves sketchs de 3 minutos y medio en las temporadas 4 a 6 (1974-1977) de The Electric Company, un programa educativo y de humor que duraba media hora, dirigido a niños de 5 a 10 años. En cada entrega de la sección del trepamuros hablaba de sufijos, prefijos, sonidos... El bailarín y marionetista Danny Seagren interpretó este papel mientras que el resto de actores del programa se encargaban de los villanos y secundarios. Spiderman era mudo, sus frases aparecían en bocadillos de pensamiento encima de su cabeza, y en ningún momento apareció Peter Parker en la sección.

Para aprovechar la difusión de la serie Marvel editó una colección de 57 números (entre 1974 y 1982, continuaron saliendo a pesar de la cancelación del programa) e incluyó breves historias dentro de la revista Electric Company Magazine. Se trata de cómics sencillísimos de leer, dirigidos al mismo público de la serie. Al mismo tiempo que ayudaba a los niños a mejorar su lectura Marvel podía introducirles dentro del universo superheroico de la editorial.






The Amazing Spider-Man

Parece que el final de Spidey Super Stories coincidió con el inicio de cuatro nuevas series de televisión con las que Marvel intentó invadir este medio... sin mucho éxito. La de Spiderman fue la más caótica, con 2 temporadas de duración (1977-1979) y solamente 13 capítulos de una hora que fueron emitidos de manera discontinua. El papel principal lo interpretó Nicholas Hammond, uno de los niños de Sonrisas y Lágrimas, mientras que los secundarios y villanos fueron generalmente creaciones originales para la serie. Únicamente Jonah Jameson y tía May fueron adaptados desde los cómics.

La serie comenzó con un piloto de hora y media de aspecto más bien camp, que a lo largo de la serie evolucionó a un tono más maduro. Las tramas eran más bien policiacas, sin villanos con superpoderes. Comparado con otras adaptaciones de Marvel en estos años, esta serie era de lejos la más fiel, excepto por la ausencia de la muerte de tío Ben. A pesar de las buenas audiencias (mucho mejores que las de The Incredible Hulk) la serie acabó siendo cancelada en 1979. Parece que el motivo era que la cadena, la CBS, estaba preocupada porque no quería dar la imagen de ser la cadena de los superhéroes ya que también emitía The Incredible Hulk, Wonder Woman, Captain America y Doctor Strange. Se intentó recuperar al reparto para un episodio conjunto con Hulk en 1984, con Spiderman vistiendo el traje negro de los cómics de la época, pero el proyecto se vino abajo ya que Lou Ferrigno no se encontraba disponible para interpretar a Hulk.

A nivel internacional la serie fue distribuida en forma de películas. A España llegaron como Spider-Man: el Hombre Araña, Spider-Man 2: el Hombre Araña en Acción (atención a la sonrisa del cartel) y Spider-Man 3: el Desafío del Dragón.





The Incredible Hulk

Ésta fue la primera serie de superhéroes con un tono adulto, más centrado en el drama que en la aventura. El mérito le corresponde a Kenneth Johnson, que después de crear con éxito El Hombre de los Seis Millones de Dólares (un ciborg que puede interpretarse como un superhéroe) y su spin-off, La Mujer Biónica, decidiría encargarse de este personaje ya que era el único superhéroe que le habían propuesto que no llevaba ningún traje de colores. La trama se alejaría de las ingenuas violencia y ciencia ficción de los cómics para imitar el estilo de El Fugitivo con una eterna persecución del periodista Jack McGee al errante David Banner.

Ya desde el nombre del protagonista la serie va por libre. Parece que Kenneth Johnson prefirió llamar al protagonista David en vez de Bruce para evitar la aliteración del nombre y el apellido... y porque Bruce era un nombre muy común en la comunidad gay. El protagonista se transforma no por investigar en una bomba atómica y ser saboteado por los comunistas, sino debido a que investigaba cómo la radiación gamma podría haberle ayudado a tener la fuerza para salvar a su mujer de un accidente de coche. Convertido en Hulk, su enemigo nunca será ejército y en ningún momento articulará una frase, un detalle que ha influenciado al resto de adaptaciones de Hulk hasta la actualidad.

En el reparto se encuentran Bill Bixby como David Banner y Jack Colvin como Jack McGee. Para Hulk se propuso a Richard Kiel (Tiburón en las películas de James Bond) y a Arnold Schwarzenegger, pero finalmente el elegido fue Lou Ferrigno.

Después de dos episodios piloto de dos horas, la cadena da luz verde para una serie que alcanzó la duración de 5 temporadas entre 1977 y 1982. En cada capítulo David Banner llegaba a un pueblo diferente, daba un nombre falso, se involucraba en un problema y después de transformarse una o dos veces en Hulk conseguía resolverlo. La llegada del inquisitivo McGee le obligaba a abandonar el lugar antes de que éste descubriese su secreto. A pesar del éxito de la serie, un nuevo productor de la CBS decidió cancelarla inexplicablemente a mitad de la quinta temporada sólo porque la serie nunca le había gustado. Ya sin Kenneth Johnson (que después de Hulk crearía la serie V), la NBC decidió recuperar en los 80 al personaje en diferentes películas para la televisión en las que se cruzaría con otros superhéroes del Universo Marvel, como Thor (The Incredible Hulk Returns) o Daredevil (The Trial of the Incredible Hulk). La intención era continuar con otros co-protagonizados por Iron Man o Hulka, pero la poca calidad de estos telefilmes no convenció a los espectadores. La vida de esta serie acabaría con The Death of the Incredible Hulk, en la que Hulk moría debido a una caída desde un avión.

Con el éxito de la serie Marvel decidió no perder el tiempo y comenzó una nueva colección de 27 cómics protagonizada por este personaje (The Rampaging Hulk, retitulada después como The Hulk!). Esta vez el formato sería el de magazine (blanco y negro, mayor tamaño) y las aventuras no tendrían relación con la otra colección principal sino que imitarían el estilo de la serie de televisión. La excepción serían los 9 primeros números de la colección, una trama sobre una invasión extraterrestre ambientada en los primeros números del personaje en 1962. Seis años después esta trama fue eliminada de la biografía del personaje.





Doctor Strange

Igual que con Hulk, la cadena decidió que fuese un proyecto personal de una única persona, Philip DeGuere en este caso, que se encargó de producir, escribir y dirigir un capítulo piloto de hora y media en 1978 que no consiguió convencer a la audiencia. Aunque había producido y escrito guiones en muchas series de televisión conocidas (The Twilight Zone, NCIS, JAG...) este telefilme es prácticamente su trabajo más conocido. Para interpretar al protagonista el elegido fue Peter Hooten, uno de los protagonistas de Aquel maldito tren blindado (1978) en la que Tarantino se fijaría para dirigir Malditos Bastardos.

La película narra el origen del Doctor Extraño, un psiquiatra que recibe la visita del Hechicero Supremo (Thomas Lindmer) y su ayudante Wong. Los dos le revelan que es el elegido para ser el siguiente Hechicero Supremo y que deberá luchar contra Morgan le Fay y su ayudante Clea, las cuáles a su vez sirven a un ser que recuerda a Dormammu. Un detalle importante, Morgan le Fay es la primera supervillana que apareció en una serie de televisión de acción real de Marvel. Hubo quejas por parte del público (unos criticaban que ni siquiera el traje era el de los cómics, otros que se hubiese mostrado hechicería y demonios en televisión), pero lo que realmente perjudicó a la continuidad de la serie fueron unos efectos especiales más caros que los de Spiderman o Hulk, necesarios para hacer creíble el contexto mágico del personaje.





Captain America

Si las anteriores adaptaciones podían considerarse demasiado originales, los dos capítulos piloto de dos horas del Capitán América (Captain America y Captain America II: Death Too Soon, 1979) son una completa reinvención del personaje. El ex-marine contemporáneo Steve Rogers se dedicaba a dibujar y a viajar por Estados Unidos en su furgoneta. Después de sufrir un accidente se le administra un suero experimental llamado F.L.A.G. que le da fuerza y agilidad. Con estos nuevos poderes decide fabricarse un traje diseñado por él mismo y adoptar el apodo que su padre, un héroe patriota de la Segunda Guerra Mundial, había recibido: el Capitán América. La segunda parte tiene más interés, ya que enfrenta al superhéroe interpretado por un ex-jugador de fútbol americano contra Christopher Lee en el papel de malvado General Miguel, poseedor de un suero de envejecimiento acelerado con el que planea hacer chantaje a los Estados Unidos.





Spider-Man

Esta adaptación japonesa producida por Toei Company formó parte de un acuerdo entra Marvel y esta empresa, un acuerdo que también incluyó la adaptación animada de La Tumba de Drácula, por ejemplo. Duró 43 capítulos de media hora emitidos entre 1978 y 1979.

El protagonista es Takuya Yamashiro, un joven motorista que consigue sus poderes arácnidos de una transfusión de sangre de un extraterrestre del planeta Spider, junto con un brazalete con el que puede controlar sus poderes, lanzar telarañas y controlar un robot gigante. Disfrazado con el traje de Spider-Man (el único elemento en común con el personaje original), este héroe se dedicará a enfrentarse contra otras amenazas a la Tierra. Curiosamente fue la primera serie de la Toei en tener las típicas escenas de robots y monstruos gigantes luchando entre sí.

Lo que es innegable es que esta serie tenía mejores efectos y especialistas que la versión americana. El villano de la serie, el Professor Monster, recuerda mucho al Doctor Muerte de Marvel. Después de la cancelación, Toei comenzó a producir Battle Fever J, una versión japonesa del Capitán América.





Power Pack

En 1991 Marvel volvió a intentarlo con un nuevo piloto, pero la serie no pasó de ahí y ni siquiera llegó a emitirse. No se hicieron demasiados cambios a la hora de adaptar el cómic, lo más llamativo es la ausencia de disfraces. Posiblemente como serie infantil podría haber tenido éxito.




Generation X

De los superhéroes más conocidos de Marvel se echaba en falta algún intento por llevar a los mutantes a la televisión, hasta que en 1996 se emitió el capítulo piloto de esta serie. En ella, Emma Frost y Banshee son los directores del Instituto de Jóvenes Talentos de Xavier, donde se encuentran Júbilo, Skin, M, Buff y Refrax. Juntos se enfrentan al científico Russel Tresh, un científico que quiere usar cerebros de mutantes para sus experimentos. El episodio simplemente no tuvo éxito.

Aunque se trataba de una adaptación de los cómics de Scott Lobdell y Chris Bachalo, se hicieron cambios en el grupo de personajes. De este modo Júbilo sustituye a la que podría haber sido Dazzler o Boomer ya que era un personaje mucho más conocido entre los fans, mientras que los personajes creados para la serie Buff y Refrax aparecen en el lugar de Husk y Chamber para reducir el gasto en efectos especiales.





Night Man

Este superhéroe fue creado por Steve Englehart (conocido especialmente por su breve etapa escribiendo los cómics de Batman) y Darick Robertson (dibujante de Transmetropolitan y The Boys entre otras) en 1993 para la editorial Malibú, que en 1994 fue absorbida por Marvel. Este saxofonista de San Francisco consiguió sus superpoderes (una ligera telepatía, visión nocturna y la falta de necesidad de sueño) durante un accidente en un tranvía debido a la irradiación de energía de una nave extraterrestre que se encontraba en la Luna.

La adaptación a la televisión fue desarrollada por Glen A. Larson, creador de series como Battlestar Galactica, Magnum y El Coche Fantástico. Duró dos temporadas y 44 capítulos entre 1997 y 1999. El papel protagonista lo interpretaría el especialista en escenas de acción Matt McColm, mientras que Kim Coates interpretaría a su archienemigo billonario Kieran Keyes.





Nick Fury: Agent of S.H.I.E.L.D

Dos nombres muy reconocibles en esta ocasión. Por un lado, David S. Goyer, guionista de las películas de Blade, Batman y El Hombre de Acero. Por el otro, David Hasselhoff, un actor muy conocido por sus papeles en Los Vigilantes de la Playa y El Coche Fantástico. El primero es un fan del mundo de los cómics, mientras que el segundo se dejó la piel para interpretar correctamente al personaje. Sin embargo, la cosa no cuajó y de todo este proyecto sólo nos queda este episodio piloto. La trama presenta a un viejo espía retirado que debe volver a la acción para enfrentarse a HYDRA, una organización terrorista liderada por un antiguo enemigo de Furia, el Barón von Strucker.





Mutant X

Cuando Marvel se dio cuenta del éxito de sus adaptaciones, especialmente el X-Men de Bryan Singer, antes de decidirse a adaptar los personajes que no había licenciado probó a autoplagiarse. Esta serie, creada por Avi Arad, está protagonizada por Mutante X, un grupo de jóvenes que han conseguido superpoderes debido a experimentos genéticos encubiertos realizados por el gobierno. Con estas nuevas habilidades, liderados por el genetista Adam Kane, huyen de la compañía que les diseñó para dedicarse a buscar supermutantes por el mundo y luchar contra el malvado científico inmoral Mason Eckhart. La serie tuvo el suficiente éxito como para mantenerse en pantalla durante tres temporadas y 66 capítulos entre 2001 y 2004. Incluso Marvel editó en 2002 un cómic basado en la serie, Mutant X: Origin.

El problema vino cuando Fox denunció a las productoras de la serie (Marvel, Tribute Entertainment y Fireworks Entertainment) por romper el acuerdo de licencia y por falsa publicidad. Por un lado reclamaba que la serie se parecía demasiado a los X-Men de los cuáles era dueña de los derechos (los personajes vestían de cuero negro y usaban nombres en clave), y por otro lado exigía que no se usase material de sus películas para anunciar la serie como "los sustitutos de los X-Men". En 2003 Marvel y Fox resolvieron sus diferencias en un acuerdo confidencial, pero el juicio contra Tribute y Fireworks continuó. Tribune a su vez denunció a Marvel por fraude y romper el contrato. Entre tanto periplo legal y la pérdida de millones de dólares, con el desmantelamiento de Fireworks la serie fue cancelada abruptamente en 2004.





Blade: The Series

Veo bastantes paralelismos entre Blade y Iron Man. Los dos son personajes de culto en los cómics, con relativo poco éxito, que al ser adaptados al cine con ciertos cambios han conseguido convertirse en éxitos que nadie se esperaba. En el caso de Blade, después de estrenar la risible Blade: Trinity en 2004, Spike TV se planteó continuar las aventuras del personaje en una serie de televisión en 2006. El papel principal caería en las manos del rapero Kirk Jones en sustitución de un Wesley Snipes que se encontraba en juicios con la productora de las películas mientras que David S. Goyer, el guionista de las películas de Blade que reimaginó a este cazavampiros, se encargaría de la producción. Al terminar de emitir la primera temporada de 13 capítulos la cadena decidió cancelar la serie debido a su baja audiencia.





Marvel's Agents of S.H.I.E.L.D.

Comparado con DC/Warner, a Marvel le ha costado históricamente tener éxito en las series de televisión, tanto animadas como de acción real. Tal vez este último intento sea otra excepción como The Incredible Hulk. Las ventajas de esta producción frente a las anteriores es que se ve respaldada por un universo cinematográfico que empezó hace cinco años y se encuentra avalada por Joss Whedon, productor de Buffy, la Cazavampiros y Firefly, además de director Los Vengadores, el gran éxito cinematográfico de Marvel del año pasado.

El capítulo piloto ha sido estrenado en esta semana y, aunque no ha vuelto loca a la mayoría de la audiencia, ha resultado generalmente satisfactorio. Promete ser una serie procedimental de ciencia ficción y fantasía, al estilo de Torchwood o Fringe, aunque ligera, familiar y con mucho humor. En el reparto destaca Clark Gregg como agente Coulson, un personaje creado para la primera película de Iron Man como una simple broma. Este actor dirigió en 2008 la segunda adaptación de una novela de Chuck Palahniuk, Asfixia (El Club de la Lucha sería la primera) y ha participado en películas como (500) Días Juntos o Much Ado About Nothing, también con Joss Whedon como director.

¿Tendrá éxito esta serie? Visto el piloto no creo que tenga ni problemas de censura ni de presupuesto. Aunque no se convierta en el gran éxito de este año no creo que le cueste mantenerse en antena algún tiempo. Incluso si tiene una mínima audiencia puede conseguir animar a Marvel para iniciar el resto de series rumoreadas desde hace tiempo, como Alias, Capa y Puñal, el Castigador, Hulk, etc. Me quedo con dos dudas: ¿llegará a tener tanto éxito como las series basadas en personajes de DC (Smallville, Arrow...)? ¿Llegará a arriesgarse tanto como para convertirse en una serie tan personal y experimental como Buffy?


domingo, 21 de julio de 2013

Superman: la creación de un superhéroe, de David Hernando

296 páginas, 15 €

El género de superhéroes ha sido el que más dinero ha movido dentro del cómic americano y desde hace unos años también en los blockbusters veraniegos. Aunque en las historietas esté perdiendo el respaldo de la crítica (apenas aparece reflejado en los últimos premios Eisner) y del público (con sus ventas imparablemente menguantes) sigue siendo el género con la producción más estable del medio en aquel país. Todo este próspero negocio hay que agradecérselo a dos jóvenes judíos introvertidos de 24 años que en 1938 consiguieron vender por una miseria la idea de Superman a una editorial de cómics.

Antes de la publicación de la primera historia de Superman ya existían dentro del cómic personajes disfrazados y los héroes con fuerza y resistencia sobrehumanas tampoco eran una novedad. ¿Qué convirtió al Hombre de Acero en un éxito inmediato? Por primera vez un luchador de este tipo era un socialista que defendía a los desfavorecidos para enfrentarse a empresarios y políticos corruptos. La ciencia ficción en el cómic por fin se movía dentro de un escenario realista con tramas de crítica social con el que los lectores se identificaban. Con el tiempo este mensaje se perdería en medio de viajes espaciales y villanos con superpoderes, en reescrituras de su origen, kryptonitas de colores y paralelismos mesiánicos, nuevos reclamos con los que atraer y mantener al público en cada momento.

Con este libro David Hernando habla en forma de novela y cronológicamente no sobre los tebeos de Superman sino sobre el icono, la marca registrada, a través de los diferentes medios (radio, literatura, cine...) por los que se ha movido. Mientras se lee este libro se entiende que no podía ser de otra manera, que las películas no pueden ser tratadas como un epílogo aparte porque se trata en todo momento de la misma imagen comercial, porque lo que ocurre en una versión afectará a otra o a los cómics originales. Hay muchos ejemplos de influencias de este tipo a lo largo del tomo, pero tal vez la más delirante es la creación del Superman eléctrico a causa de la adaptación al cine dirigida por Tim Burton... que nunca llegó a estrenarse.

Es imposible abarcar ocho décadas de historia en 270 páginas y detallarlo todo, pero Hernando selecciona con acierto lo que es necesario mencionar en cada momento. El libro se ocupa de los autores y sus intereses artísticos (destacan obviamente los ingenuos creadores Jerry Siegel y Joe Shuster desde la primera página a la última), de la editorial y sus movimientos empresariales, de las adaptaciones, con sus cambios, aciertos y defectos, y por supuesto explica y comenta cómics concretos de todas las épocas para entender mejor la evolución del tratamiento del personaje. Posiblemente uno de los mayores aciertos del libro sea huir de la imagen del coleccionista nostálgico y darle un tratamiento más objetivo al libro, más cercano al de un libro de historia que a uno de curiosidades y fichas. Que sólo se utilicen once ilustraciones de acompañamiento es otro factor que ayuda a darle seriedad a este estudio.

Dos reflexiones personales sobre las historietas del último hijo de Krypton. Por un lado, con este análisis queda claro que en el caso de Superman no nos encontramos ni de lejos con una trayectoria "súper", sino más bien llena de altibajos y maniobras comerciales, imagino que porque es un personaje realmente difícil de escribir. Por otro lado, tampoco da la sensación de que Superman tenga un plantel de villanos a la altura de su fama. El error supongo que viene por la obsesión de los guionistas en enfrentarle a enemigos que representen un desafío físico. A lo largo del libro sólo Elliot S. Maggin comprende que los retos que tiene que superar este personaje no tienen nada que ver con su fuerza sino con su moral: "El conflicto [de Superman es] decidir qué está bien y qué está mal para actuar en consecuencia y aplicar sus poderes según su creencia. [...] El dilema de Superman es que es omnipotente y aún así tiene dudas sobre si hace lo correcto o no y teme no ser capaz de ayudar a todo el mundo". Treinta y tres años antes alguien ya se había dado cuenta de la idea básica con la que Grant Morrison escribió el magnífico All-Star Superman.

Debido al estreno de El Hombre de Acero se está hablando últimamente mucho en internet sobre lo que es Superman, lo que se puede hacer con él y lo que no con sus historias. Este imprescindible libro, escrito antes del estreno de la película, sirve perfectamente para entender qué es lo que ha convertido a este personaje en un icono cultural mundialmente famoso durante los últimos 75 años.

viernes, 5 de julio de 2013

Ya hay fechas oficiales para Expocómic 2013

La organización del evento ha hecho publicas hoy las fechas oficiales del XVI Salón Internacional del Tebeo de Madrid, comúnmente conocido como Expocómic. Este año tendrá lugar entre los días 12 y 15 de diciembre, ambos inclusive.

El lugar donde se desarrollará el salón volverá a ser en el Recinto Ferial de la Casa de Campo, tras pasar por El Matadero el pasado año debido a la clausura del Palacio de Cristal por problemas de seguridad. Todavía no hay pabellón elegido para la celebración de esta edición.


En referencia a esto último, Emilio Gonzalo, director de Expocómic, señaló que "ahora hay muchos elementos más a tener en cuenta, más allá del espacio y nuestras propias necesidades", y aseguró que ahora tienen que prever cuestiones ajenas a la organización, por lo que "ahora queremos garantizar a los aficionados es la celebración de un nuevo Expocómic".


Gonzalo anunció que la ubicación exacta será comunicada en breve.

sábado, 29 de junio de 2013

El Ángel, de Robin Wood y Eduardo Risso

Rústica. 248 págs. 19 €

En el Toledo del s. XV un pequeño bebé es protegido por un grupo de criminales y mendigos para ocultarlo de los hidalgos que le buscan para quitarle la vida. Se trata de un bastardo de orígenes desconocidos, marcado con un hierro al rojo vivo desde su nacimiento y que será bautizado como el Ángel por los marginados que le cuidan. El tomo recorre su difícil infancia y adolescencia hasta detenerse en su madurez durante el segundo viaje de Cristóbal Colón a América.

Llevo un tiempo pensando que hay demasiados cómics que imitan a otros cómics o a películas. Los autores regurgitan lo que han consumido y eso lleva a una extraña endogamia. Cómics que hablan sobre cómics. O cómics que se basan en películas, las usan de inspiración, imitan su estructura (el clásico The Writer's Journey), sus diálogos, sus lugares comunes... Adaptaciones, repeticiones, ligeras variaciones de cosas ya vistas. Dibujos hiperrealistas encerrados en viñetas cuadradas que sólo quieren imitar la experiencia de ir al cine, y que lógicamente fracasan en su intento. En la literatura actual pasa lo mismo, los peores libros que se están publicando ahora son los que llevan la etiqueta "adáptame al cine" en la portada.

Frente a estos tebeos me parece muy agradable leer uno que se sale de la norma y bebe de la literatura. Por esa intención de empujar la ficción hasta el límite de los hechos históricos es inevitable recordar a Alejandro Dumas, Victor Hugo, Benito Pérez Galdós, Arturo Pérez-Reverte... Aquí Robin Wood se dedica a narrar (con una prosa muy cuidada) relatos salidos de su apasionada imaginación apoyándose en lugares y personajes de la época, una curiosa mezcla de ficción y realidad, de lo que podría haber pasado y lo que realmente ocurrió. El dibujo tiene un contraste similar, es una mezcla entre lo que concreta y lo que insinúa. Tan pronto está tan exageradamente documentado que muestra incluso la muesca central en la hojas de las espadas, como en otros momentos resuelve con un par de manchas toda una ciudad con sus tejados y callejuelas. Se te tiene que quedar la boca abierta cuando ves que con sólo con unas pequeñas manchas dentro de una gran viñeta vacía Eduardo Risso es capaz de retratar toda una ciudad.

Estas veinte historias de 12 páginas funcionan como breves relatos duros llenos de emoción: rencor, confianza, amor, fuerza de voluntad, cinismo... El Ángel vive entre la chusma pero su moral en orgullosa y fuerte. No se arrodilla ante ninguna autoridad sino que se pone siempre de parte del indefenso que necesita justicia. No le importa sacrificarse por los demás si es necesario, pero se venga sin dudar cuando le utilizan, cuando el sacrificio es impuesto desde fuera (como en "La deuda"). La violencia es una forma de resolver los conflictos (generalmente el último recurso), pero nunca es un espectáculo formal para impactar al lector que sólo busque personajes posando.

Lo que más me ha atraído a mí de este tomo es que se trata de una "colección" de una única entrega, que es también posiblemente el mayor defecto de este cómic. Cuando Risso decidió dejar de colaborar en esta serie Robin Wood no quiso que otro dibujante le sustituyese. Por tanto, la trama de algún modo queda en el aire, no concluye en un gran final. Esto deja un ligero sabor amargo al terminar, pero por suerte es un detalle sin importancia. Lo que vale la pena de esta historia no es el argumento global sino en el desarrollo de cada una de las historias individuales.

El Ángel es en resumen un cómic histórico de aventuras muy recomendable. Tanto Wood como Risso se esforzaron cada uno en su ámbito para producir un cómic que, aunque no fuese original en todos sus aspectos, sí que huye de los tópicos de las historias de héroes que luchan contra facinerosos.

jueves, 27 de junio de 2013

Cercenador, Corta y Pega

Una nota de prensa que nos ha llegado al correo:

¡Cuidado que viene el Cercenador! Mike Stanton, el cazarrecompensas más gordo y pringoso de la America profunda vuelve a la carretera para filetear dedos y esparcir venganza. Después de años de trabajo, y con la ayuda de Kekorto, nos liamos la manta a la cabeza para imprimir las aventuras de este perro cabrón. Nos os perdáis este avance y seguid atentos a más novedades. ¡Tarde o temprano lo tendréis en vuestras manos!



Cercenador, corta y pega.
Alberto Ballester, Alberto Silva.
Autoedición – Mayo 2013.

Primera edición: 500 ejemplares.
Número único.

28 páginas: Portada Color.
Formato americano: 26 x 18,5 cms
Páginas (sin portada): 24 páginas.
Interior: Offset Blanco 80 grs.
Impreso 1/1 a sangre.
Portada: Estucado mate 200 grs. impreso cuatricromia a sangre.
Laminado brillo por una cara y la otra cara impresa 1/1.

ISBN: 978-84-616-3153-7
DEPÓSITO LEGAL: M-9078-2013

Más información:
El camino del cercenador
Kit de prensa

martes, 25 de junio de 2013

Tebeos españoles en la Oficina de Patentes y Marcas (OEPM)

Este post recopila algo que de momento no sé hasta qué punto puede ser útil o revelador. En España el organismo que se encarga de organizar la propiedad de marcas industriales es la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas). En su página web hay un buscador para curiosear, por ejemplo, personajes de cómic.

A continuación he recopilado unas pocas fichas en las que aparecen datos burocráticos como los trámites administrativos, las fechas de los pagos... y el titular de los derechos. En el caso de los personajes de Bruguera o Ediciones B no hay ninguna sorpresa: el dueño es en todo momento Ediciones B.


Mortadelo. Ficha.


Filemón. Ficha.


Mortadelo y Filemón. Ficha.


Zipi y Zape. Ficha. Ficha.


Don Pantuflo, Doña Jaimita y Zipi-Zape. Ficha.


Superlópez. Ficha. Ficha.


Anacleto. Ficha. Ficha.


Capitán Trueno. Ficha. Ficha. Ficha. Ficha. Ficha. Ficha.




TBO. Ficha.



Rompetechos. Ficha. Ficha.


13 rúe del Percebe. Ficha.


Carpanta. Ficha.


Tragacanto. Ficha.


Pumby. Ficha.


Roberto Alcázar y Pedrín. Ficha. Ficha.

domingo, 16 de junio de 2013

Huracán de sensatez, de Paco Alcázar

Rústica con solapas. 100 págs. 15,95 €

En cualquier género existen los lugares comunes y los tópicos, los atajos con los que los autores sobrellevan la falta de ideas. En el humor también, tanto en las tiras cómicas (el clásico final de frustración en las expectativas) como en las páginas temáticas (un análisis desarrollado en cuadros de texto acompañado de viñetas que reafirman o contrastan la información). Si tengo que destacar algo de Huracán de Sensatez, o de Paco Alcázar en general, es cómo huye de estos tópicos, cómo consigue crear humor al mismo tiempo que utiliza nuevas presentaciones.

Por ejemplo, cuando a un dibujante le proponen una tira semanal para una revista lo primero que le viene a la cabeza es contar las aventuras de un personaje que represente a esa publicación. ¿Se trata de una revista universitaria? Entonces un estudiante. ¿Cinematográfica? Pues un cinéfilo. El cerebro de Paco Alcázar sin embargo escapa de las ideas preconcebidas. Para Cinemanía su tira La Industria de los Sueños (recopilado por ¡Caramba!) consiste en tres viñetas independientes en las que se hacen comentarios sobre el mundo del cine: ironías, metáforas, ocurrencias... Dentro de este tomo aparecen otras secciones fijas para La Revista 40 que también se alejan de lo acostumbrado. Por un lado, Sofío, el Espíritu del Pop es el anfitrión de una sección que recoge cuatro declaraciones sobre un tema que gira alrededor del mundo de la música. Su continuación, Grandes Preguntas del Pop, está formada por gags de una viñeta basados en un interrogante y su respuesta.


En las páginas temáticas, publicadas originalmente en el Jueves, que aparecen en este tomo se ve que Paco Alcázar usa la "fórmula" de este tipo de cómics (un estudio basado en el "cuadro de texto-viñeta-cuadro de texto-viñeta"), pero aún así intercala de vez en cuando alguna variación original. Por ejemplo, con el señor Velasco el humor surge de lo poco que sabe de lo que está hablando, y con las dos entrevistas a Dios se ven las diferencias entre lo que varios cristianos opinan de él y cómo es realmente. Es decir, el punto de partida es la desinformación y los prejuicios, que me imagino que es la forma que tiene Paco Alcázar de ridiculizar a los autoproclamados expertos que hay en todas partes.


El tomo recopila también ilustraciones (para la revista Rockdelux, portadas, carteles...) e historias cortas publicadas en diferentes sitios (revistas, fanzines, festivales...) Debido a que el propio Paco Alcázar es músico la mayoría de estas páginas se centran en este tema o están protagonizadas por una decena de intérpretes famosos, como la maravillosa historieta sobre Michael Jackson. Aparte, yo destacaría la salvaje metáfora sobre el mundo editorial (Capaz) y la historieta metalingüística del protagonista daltónico de Rojo.