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lunes, 18 de septiembre de 2017

Noche oscura. Una historia verídica de Batman (Paul Dini, Eduardo Risso)


Cuando tenía 18 años sufrí un asalto violento en la entrada de una parada de metro. No llegué al extremo de la experiencia por la que pasó Paul Dini, el guionista de este cómic, pero me he identificado con el sentimiento de culpa («podría haber hecho algo para evitarlo»), con el miedo a volver a pasar por lo mismo y con las vueltas que le da a todo lo que estuvo relacionado con ese asalto. Dini utiliza storyboards de animación y sesiones de psicoanálisis para explicar cómo llegaron a romperle la cara y cómo, tras pasar por el quirófano, tuvo que elegir entre la autodestrucción o superarlo y seguir adelante. Su trabajo en la serie de animación de Batman le sirve para explicar que la ficción no sólo tiene una función escapista (sin matiz negativo), sino también inspiradora.

Creo que estas ideas podrían haber dado para un buen cómic, pero le lastran dos problemas. Dini es demasiado expositivo, analiza cada aspecto hasta el punto de que incluso se adelanta a los comentarios de los lectores. Puede que por ese motivo Eduardo Risso no termine de brillar en un cómic introspectivo que no encaja con su estilo y que no le permite aportar tampoco algo personal.

sábado, 29 de junio de 2013

El Ángel, de Robin Wood y Eduardo Risso

Rústica. 248 págs. 19 €

En el Toledo del s. XV un pequeño bebé es protegido por un grupo de criminales y mendigos para ocultarlo de los hidalgos que le buscan para quitarle la vida. Se trata de un bastardo de orígenes desconocidos, marcado con un hierro al rojo vivo desde su nacimiento y que será bautizado como el Ángel por los marginados que le cuidan. El tomo recorre su difícil infancia y adolescencia hasta detenerse en su madurez durante el segundo viaje de Cristóbal Colón a América.

Llevo un tiempo pensando que hay demasiados cómics que imitan a otros cómics o a películas. Los autores regurgitan lo que han consumido y eso lleva a una extraña endogamia. Cómics que hablan sobre cómics. O cómics que se basan en películas, las usan de inspiración, imitan su estructura (el clásico The Writer's Journey), sus diálogos, sus lugares comunes... Adaptaciones, repeticiones, ligeras variaciones de cosas ya vistas. Dibujos hiperrealistas encerrados en viñetas cuadradas que sólo quieren imitar la experiencia de ir al cine, y que lógicamente fracasan en su intento. En la literatura actual pasa lo mismo, los peores libros que se están publicando ahora son los que llevan la etiqueta "adáptame al cine" en la portada.

Frente a estos tebeos me parece muy agradable leer uno que se sale de la norma y bebe de la literatura. Por esa intención de empujar la ficción hasta el límite de los hechos históricos es inevitable recordar a Alejandro Dumas, Victor Hugo, Benito Pérez Galdós, Arturo Pérez-Reverte... Aquí Robin Wood se dedica a narrar (con una prosa muy cuidada) relatos salidos de su apasionada imaginación apoyándose en lugares y personajes de la época, una curiosa mezcla de ficción y realidad, de lo que podría haber pasado y lo que realmente ocurrió. El dibujo tiene un contraste similar, es una mezcla entre lo que concreta y lo que insinúa. Tan pronto está tan exageradamente documentado que muestra incluso la muesca central en la hojas de las espadas, como en otros momentos resuelve con un par de manchas toda una ciudad con sus tejados y callejuelas. Se te tiene que quedar la boca abierta cuando ves que con sólo con unas pequeñas manchas dentro de una gran viñeta vacía Eduardo Risso es capaz de retratar toda una ciudad.

Estas veinte historias de 12 páginas funcionan como breves relatos duros llenos de emoción: rencor, confianza, amor, fuerza de voluntad, cinismo... El Ángel vive entre la chusma pero su moral en orgullosa y fuerte. No se arrodilla ante ninguna autoridad sino que se pone siempre de parte del indefenso que necesita justicia. No le importa sacrificarse por los demás si es necesario, pero se venga sin dudar cuando le utilizan, cuando el sacrificio es impuesto desde fuera (como en "La deuda"). La violencia es una forma de resolver los conflictos (generalmente el último recurso), pero nunca es un espectáculo formal para impactar al lector que sólo busque personajes posando.

Lo que más me ha atraído a mí de este tomo es que se trata de una "colección" de una única entrega, que es también posiblemente el mayor defecto de este cómic. Cuando Risso decidió dejar de colaborar en esta serie Robin Wood no quiso que otro dibujante le sustituyese. Por tanto, la trama de algún modo queda en el aire, no concluye en un gran final. Esto deja un ligero sabor amargo al terminar, pero por suerte es un detalle sin importancia. Lo que vale la pena de esta historia no es el argumento global sino en el desarrollo de cada una de las historias individuales.

El Ángel es en resumen un cómic histórico de aventuras muy recomendable. Tanto Wood como Risso se esforzaron cada uno en su ámbito para producir un cómic que, aunque no fuese original en todos sus aspectos, sí que huye de los tópicos de las historias de héroes que luchan contra facinerosos.