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miércoles, 30 de enero de 2019

¡Atrévete a dibujar! Blancos y negros

Hemos dedicado anteriores lecciones a la forma de dibujar, a repartir los fondos, a los primeros planos y panorámicas, a la rotulación, a la forma de distribuir la historieta, a la creación de tipos, etc., etc. Hoy os hablaré sobre los blancos y los negros de las viñetas. Cuando digo blancos y negros de las viñetas no me refiero, naturalmente, a tipos blancos y a negros africanos, sino a repartir los espacios dibujados en negro y blanco para que la historieta presente un conjunto armónico.


Muchas veces al ojear una revista de historietas os habréis dado cuenta de que en algunas páginas los dibujos y bocadillos dan la impresión de estar amontonados y que unos y otros se mezclan. En muchos casos, esto es debido a que no tienen espacios negros, o bien son escasos y, desde luego, insuficientes. Si comparáis aquella página —digamos en blanco— con otra en la que los negros estén repartidos con más abundancia, os daréis cuenta en el acto de que aún en el caso de que los dibujos sean de una calidad parecida, la página de los negros queda mucho más decorativa y de más calidad.

Para lograr esto es muy conveniente dibujar algún personaje de la historieta que lleve la americana, el abrigo o los pantalones negros, y ya veréis cómo las viñetas ganan mucho en calidad. Tened también presente que cuando os hablo de negros no es necesario que sean negros compactos; hay mil maneras de dar cuerpo a los dibujos: pueden ser espigas (figura 1), cuadradillos (figura 2), líneas rotas (figura 3), etc., etc.

Y por hoy nada más, amiguitos. Hasta la semana próxima.

(Pulgarcito nº 1128, 19/12/1952, José Peñarroya)

lunes, 21 de enero de 2019

Cómics pensados para niños

El Capitán Trueno atrapado por el malvado conde Kraffa. Fuente

De la correspondencia particular entre el dibujante del Capitán Trueno, Ambrós, y un aficionado, Franciso Tadeo Juan, publicado en Trueno nº 10 (2016):

Amigo Tadeo,

Hace tiempo leí unas críticas muy severas sobre la calidad de mi dibujo. No recuerdo el nombre del autor, pero sí que era uno de los comentaristas más acreditados en aquella época. Señalaba con acierto los defectos del dibujo, pero olvidaba lo más importante: que ese dibujo iba destinado a los niños, cuya mentalidad y gustos difieren bastante de los de sus mayores. Creo que usted ha caído en el mismo error de enfoque al juzgar los guiones de Víctor Mora. ¿Ha pensado alguna vez por qué razón un niño escucha embelesado un cuento que ha oído miles de veces anteriormente? Si es capaz de comprenderlo, entenderá mejor esas reiteraciones que tanto menosprecia en los guiones de Mora. Porque esos guiones, igual que mi dibujo, estaban exclusivamente realizados para un público infantil.

Doy mucha importancia al peso del guión en el éxito de una historieta, y estoy plenamente satisfecho de los guionistas con los que he tenido la suerte de colaborar. Usted conoce a Amorós, por quien siento un gran aprecio a pesar de que como personas somos tan dispares que no coincidimos absolutamente en nada. Y creo que en el fondo de ese aprecio hay una inmensa gratitud porque con sus guiones me ayudó a remontar en uno de los periodos más difíciles de mi existencia. El rápido éxito de la serie El jinete fantasma, que me permitió ir viviendo y aprendiendo a dibujar, creo que se puede atribuir cuanto menos en un noventa por ciento a los guiones de Amorós, algo toscos si se quiere, pero maravillosamente adaptados a la mentalidad infantil. Gracias al Amorós guionista ha habido un Ambrós dibujante.

No estoy muy al corriente de la historieta actual. Pero si el tipo de héroe que se ha impuesto es Conan o Rambo, no me extraña que los guiones de Mora le parezcan ñoños o blandengues.

Espero que sabrá disculpar a este viejo desfasado, incapaz de asimilar la cultura USA. Reciba un cordial abrazo de su amigo

Miguel Ambrosio, Barcelona, 13-7-86

Hay dos ideas que me llaman la atención de esta carta escrita por un Ambrós de 73 años. La más sutil, la humildad con la que habla de su trabajo. En otra de las cartas es más claro en este aspecto. Critica el vedetismo del mundo del arte e insiste en que un buen cómic siempre es el resultado de un trabajo en equipo.

La otra idea que me interesa la he resaltado con negritas: la ficción pensada para los niños. Lo rentable en términos económicos es hacer un material que abarque todos los rangos de edad posibles, que entretenga a los niños, los adolescentes y los adultos. Los críticos también prefieren que un adulto pueda ver una película para niños: que Batman se enfrente con pingüinos está mal, pero que se enfrente con un payaso nihilista, bien; que Wall-e empiece como una película muda está bien, pero que luego aparezcan otros robots pequeños y juguetones está mal; los guiones del Doctor Who de Moffat, lleno de monólogos y anticlimax, están bien, pero los del resto de guionistas, más directos e infantiles, mal.

Muchos adultos quieren consumir ficción infantil como si les perteneciese a ellos, y así arruinan toda la diversión. Antes que fijarse en si una película, un libro o un cómic le gusta, el adulto debería pensar realmente: «¿Soy el público de esta historia? ¿Tengo que analizarla con ojos de adulto?»

lunes, 31 de diciembre de 2018

Francisco Ibáñez: "El que pasa a tinta es como el crío que repasa caligrafía".


El pasado sábado 15 de diciembre Ibáñez fue invitado a la tertulia de humoristas gráficos de A vivir, en La SER. Una vez más, Ibáñez se ganó a los compañeros de profesión y a los oyentes con su carisma y su forma de expresarse, una mezcla de simpatía explosiva y una sutil timidez. Es inevitable sonreír escuchándole cuando explica las horas que dedica al dibujo o lo que le cuesta entender el mundo de la informática.

En el minuto 37:25 hace referencia a la ayuda que tiene para terminar los dibujos, y hace una valoración sobre estos ayudantes.

Peridis: Dos preguntas. ¿Cómo dibujas? Una, ¿tienes negro? Y si es incorrecto lo retiro. Porque… ¿Dibujas directamente a tinta?

Francisco Ibáñez: No, no, no… Yo directamente, no, no, no. Esas cosas, dice… Cuando tienes una cierta maestría y tal, yo no la he tenido nunca, pero bueno… Cuando tienes cierta maestría, hay quien lo hace. Queda mal, queda malamente.

Mira, yo soy de aquellos de los del detallito, me gusta hacerlos hasta la última rayita, todo. A veces sí, a veces tengo algún ayudante y tal, porque llega un momento que es imposible llevarlo todo adelante.

Bueno, pero mira, si la historieta la valoramos en 100, esta ayuda y otras cosas representan un 20 % de esto. Mira, el 80 % es el haber pensado el personaje, el haber desarrollado la historieta, los guiones, los gags, los sketches, lo que les quieras llamar… Eso es el 80 % de la historieta. Y luego el otro 20 % está el que le pone el color, el que alguna vez le pasa la viñeta a tinta, que es como el crío que pasa aquella antigua caligrafía, que le ponía con la plumilla inglesa, le ponía el trazo por encima y tal; el vendedor, el rotulista… Todo eso forma el otro 20 %. El 80 % es lo que yo hago, que es suficiente ya.

(…)

Javier del Pino: ¿A lápiz, entonces?

Francisco Ibáñez: Sí, sí, sí… Terminado completamente.

Me imagino que también os habrán venido a la mente los primeros minutos de Persiguiendo a Amy.

Sin quitarle ningún mérito al trabajo de Ibáñez, os recuerdo que los interiores están entintados desde 1983 por Juan Manuel Muñoz (con algunos intervalos en los que fue sustituido por Raf y por otro autor desconocido), mientras que las portadas siguen siendo entintadas por Ibáñez, incluso en la actualidad. Del color se encarga desde hace un tiempo Rubén Larrea.

lunes, 3 de diciembre de 2018

'Superlópez': clavo que sobresale, martillazo


Hace unos años se estrenaron dos adaptaciones de Bruguera que creo que se merecieron un mejor recibimiento: Anacleto, agente secreto (2015) y Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo (2014). Las dos eran visiones arriesgadas de esos personajes, les pedían al espectador que pusiese de su parte. A mí me gustó especialmente la de Anacleto, dirigida por Ruiz Caldera. Más que una adaptación, era una secuela que se atrevía a mostrar lo que no se había visto en los tebeos, lo que venía después, algo impensable en cualquier película de Marvel y DC. Aún más, descolocaba al espectador trasladando la inofensiva violencia de las revistas infantiles a un contexto más verosímil. Anacleto ya no era un simpático monigote, sino un «genocida» (se lo llama su hijo) que al mismo tiempo podía sobrevivir a una caída de 20 metros sin hacerse un rasguño.

A esas dos películas les pasó lo que dice el padre de Superlópez: «Clavo que sobresale, martillazo». Hay una lectura política en esta frase que no comparto, pero por desgracia se ajusta a estas adaptaciones de Ruiz Caldera. Lo que dice la taquilla es que el público español prefiere películas que arriesguen menos, que sean más cómodas y familiares. Además, para poder cubrir el presupuesto, no se trata sólo de atraer a la máxima cantidad de espectadores españoles, sino que la cinta tiene que despertar interés en el mercado internacional. Esto obliga a tener que tirar por el camino más convencional, a una historia esquemática de orígenes, con un humor familiar que no sea comprometido, y que tenga muchas escenas de acción. Tiene que ser una película que dé importancia a la parodia de Superman, y que busque ese público amplio (desde niños a ancianos) de un producto de Telecinco.

Hay que valorar Superlópez dentro de estos límites. Aceptando estos peajes, la película cumple. El guión es esquemático y no pretende ser innovador, pero también es funcional y los chistes, simpáticos. Es un tipo de humor para el gran público que a mí no me hace especial tilín, pero en mi sala la gente estallaba en carcajadas y comentaban las ocurrencias en susurros. Los efectos especiales y decorados son baratos comparados con según qué películas, pero se han sabido utilizar para que en buena parte del metraje queden mejor que resultones.

Los efectos especiales se miden en euros, pero el talento de los actores, no (o no tanto). Para mí, Alexandra Jiménez (Luisa Lanas), Pedro Casablanc y Gracia Olayo (padres adoptivos de Superlópez) brillan cada vez que salen en pantalla, también porque el guión les da mucho juego. Dani Rovira construye su López/Superlópez en la línea de sus papeles habituales, un tipo entre pusilánime y tierno. Está alejado del personaje de los tebeos, pero me parece que funciona bien comparado con lo seguro y resolutivo que es el resto del reparto, es lo que le diferencia. Lo único en lo que Rovira no consigue dar el pego es en el Superlópez del final, cuando el guión le pide una presencia más imponente.

No me interesa hablar de cómo funciona una película como adaptación, porque la mayoría de las veces me sobra esa valoración. Una película debería funcionar de manera independiente al original y expresarse a su manera. A nadie le molesta que Jungla de cristal (1988) o El planeta de los simios (1968) sean malas adaptaciones, el público solo les pedía que fuesen buenas películas. Si acaso, lo único que echo en falta son algunos gestos (como los bolsazos) y frases («medianía», «mecachis»...) que deberían definir a los personajes, pero que aquí se han quedado reducidos a guiños sutiles para los lectores. Aún así, la película tiene muchos detalles curiosos: petisos, cómics de Bruguera y Superlópez en pantalla, una nave extraterrestre de La caja de pandora (1983), un planeta diseñado como Hipotecarión (2007), Superlópez enfrentado a gente disfrazada que pide dinero en la calle como en En busca del templo perdido (2008)... Y especialmente, el nombre del padre chitoniano de Superlópez.

Como película, sigue el consejo de la madre del protagonista: hay que ser mediocre. Superlópez no entusiasma, pero tampoco hay motivos para destrozarla. Me parece que por eso el público va a asistir en masa a las salas de cine. Si esto significa una posible secuela y mejores ventas de los tebeos (con un contenido mucho menos mainstream), bienvenida sea esta «medianía».

martes, 27 de noviembre de 2018

El gran libro de Superlópez


Un comentario muy, muy breve sobre este libro. Lo primero, creo que hay que tener en cuenta que es un tipo de producto que una editorial necesita. Aprovechando las navidades y el estreno de la película de Superlópez, Bruguera tenía que tener, sí o sí, un libro ameno, cómodo, con muchas imágenes... sobre el personaje de Jan. Lo digo porque hay casos en los que este tipo de libros parecen un trámite o un sacacuartos, pero mi impresión es que aquí no estamos ni en un caso ni en el otro.

Antoni Guiral tiene varios libros sobre cómic a sus espaldas, así que sabe cómo desenvolverse. Ha dividido el libro en capítulos que hablan del origen del personaje, de sus cómics más representativos (con ejemplos de todas las épocas del personaje), de los personajes secundarios y villanos, el merchandising y el resto de cómics de Jan. Para mi gusto, son muy interesantes tanto las imágenes menos conocidas (cromos, marcapáginas, dedicatorias...) como los comentarios que Jan ha ido haciéndole a Guiral sobre su propio trabajo. Yo tengo por ahí mi otro blog, Lectura cronológica de Superlópez (quiero continuarlo, pero la vida no me da para más), y aún así hay cosillas en este libro que me han sorprendido o que no había visto de la misma manera.

Con este libro os hago una recomendación sincera. Podría ser, como digo, sólo un producto editorial, pero Guiral le ha dado un plus de calidad que va a dejar satisfechos al lector casual y al que conozca más al personaje.

viernes, 15 de febrero de 2013

El cómic español en el NO-DO (1945-1979)

04-06-1945. Arte. El dibujante humorista Valentín Castanys. (Minuto 0:30)

13-12-1948. Humor. El director de "La Codorniz" convertido en aeromozo. (Minuto 0:26)

10-01-1966. La era espacial y los Reyes Magos. Fantasia augural del dibujante Munoa. (Minuto 8:17)

11-03-1968. Original exposicion fotográfica de Alberto Schommer, en la que fotografía entre otros al dibujante Máximo mientras dibuja. (Minuto 1:09)

09-12-1968. II Salón Nacional de Humoristas en Madrid. Homenaje al dibujante Manolo Garrido. (Minuto 1:28)

04-10-1971. Historietas gráficas a millones. El auge de los "cómics" al cabo de 30 años de su invención. (Minuto 4:45)

13-12-1971. "K-hito". Reportaje sobre el veterano humorista-dibujante. (Minuto 5:06)

03-01-1972. Humorista Pablo. Reportaje de un creador de risas y sonrisas. Ingeniosa función crítica de un dibujante. (Minuto 3:43)

13-05-1974. La risa. (Minuto 4:42)

12-12-1977. Un Mihura "inédito". Imágenes ineditas del gran comediógrafo y humorista que comenzó su carrera como dibujante. (Minuto 0:18)

26-12-1977. Ilustradores españoles. Ibáñez. Mortadelo y Filemón, dos personajes de historietas infantiles que han dado la vuelta al mundo. (Minuto 4:51)

13-03-1978. Un ilustrador catalán. El dibujante Enrich, famoso en el mundo entero por sus ilustraciones de obras literarias. (Minuto 0:17)

11-12-1978. Esteban Maroto. Un dibujante e ilustrador español que ha logrado fama internacional. (Minuto 2:24)

12-02-1979. "Vampirella". Un personaje de "cómics" que ha hecho popular el dibujante catalán José González. (Minuto 4:17)

jueves, 14 de febrero de 2013

Coop57, banca ética post-Bruguera

Se consideran como precedentes de las finanzas éticas a los cuáqueros (que se oponían a la financiación del tráfico de esclavos, la producción de alcohol o la industria del juego), aunque no es hasta la década de los 60 cuando podemos hablar con propiedad de la banca ética. Este tipo de economía surgió en EEUU con la intención de dar la espalda a las empresas que apoyasen la guerra de Vietnam.

El objetivo de las finanzas éticas es evitar la contradicción de apoyar económicamente aquellas actividades con las que no se está de acuerdo por motivos ideológicos (daño al medio ambiente, fabricación de armas, etc.) Por otro lado, se busca también dar más importancia a la financiación de proyectos que pretenden mejorar el mundo que aquellos que sean más rentables. Una de las asociaciones que actúan de esta manera es la cooperativa española Coop57.

El origen de Coop57 se encuentra en la lucha de 57 antiguos trabajadores de la editorial Bruguera para mantener su puesto de trabajo en 1987. Gracias a una larga lucha (mediante ocupaciones, encierros y huelgas de hambre) consiguieron que en 1989 el Tribunal Supremo les diese la razón y que la empresa les pagase sus indemnizaciones por despido. Toda esta suma se dividió en tres partes que se distribuyó para ayudar a la Nicaragua sandinista, a los jornaleros andaluces en Alicante y para formar Coop57. Esta organización se formó en Cataluña en 1996 (aunque no fue operativa hasta 2001) con la intención de crear puestos de trabajo de calidad y financiar exclusivamente proyectos de economía social.






La actividad de Coop57 se basa en los principios de coherencia, transparencia, solidaridad y participación. En un principio se vinculó especialmente con empresas cooperativistas pero poco a poco amplió su base social a entidades de economía social y solidaria. Sus servicios sólo están destinados a organizaciones (una persona física no puede abrir una libreta de ahorro) que además tienen voz y voto en las asambleas territoriales.

En 2005 se trasladó este mismo modelo (su base jurídica y técnica) a otros territorios pero no de manera jerarquizada sino local. Cada una de las nuevas sedes sería autónoma y tomaría sus decisiones basándose en las necesidades y características de cada zona. De ese modo se abrió primero Coop57 Aragón y en los años siguientes los equivalentes en Madrid, Andalucía y Galicia.

Para ampliar información: la web de Coop57, un interesantísimo análisis económico de El Blog Salmón, y un reportaje de Documentos TV (habla de Coop57 a partir del minuto 27:00, y tiene imágenes del desalojo de Bruguera en 1987 en el minuto 41:50).

lunes, 10 de septiembre de 2012

Anuncios por palabras de Bruguera (2)

Continúo aquel post lejano que recopilaba ofertas de trabajo de Bruguera en la Vanguardia desde 1976 a 1980. Esta vez, desde 1970 a 1975.

La Vanguardia, 2 de julio de 1970:


La Vanguardia, 7 y 9 de julio de 1970:


La Vanguardia, 21, 22 y 23 de julio de 1970:


La Vanguardia, 8 de septiembre de 1970:


La Vanguardia, 18 de marzo de 1975:

miércoles, 2 de mayo de 2012

Anuncios por palabras de Bruguera

La Vanguardia, 11 de mayo de 1976:


La Vanguardia, 10 de junio de 1978:


La Vanguardia, 11 de junio de 1978:


La Vanguardia, 15 de octubre de 1978:


La Vanguardia, 21 de enero de 1979:


La Vanguardia, 28 de abril de 1979:


La Vanguardia, 10 de julio de 1979:


La Vanguardia, 30 de noviembre de 1979:


La Vanguardia, 19 de enero de 1980:


jueves, 8 de marzo de 2012

Los españoles de "1001 cómics que hay que leer antes de morir"

Hace poco se ha puesto a la venta en España 1001 cómics que hay que leer antes de morir, la traducción de un libro originalmente publicado en Reino Unido y coordinado por Paul Gravett. La pregunta es “¿qué cómics españoles se consideran imprescindibles a nivel mundial?”

Entre los reseñadores se encuentra Alfons Moliné, que ha hecho algunos comentarios sobre la representación peninsular en él. En su momento propuso una docena de clásicos a Gravett (“El Capitán Trueno, Carpanta, Dr. Niebla, Anacleto, Topolino, Pumby, Superlópez...”) de entre los cuáles se eligieron sólo tres, Cuto, la familia Ulises y Mortadelo. El resto, los cómics post-1970, fueron elegidos por el resto de reseñadores del libro, por lo que lógicamente favorecieron las obras traducidas al inglés.


Comenta también que el libro contiene numerosos errores de traducción que cualquiera puede comprobar, tanto dentro de las reseñas (se traduce literalmente “theatrical features” como “presentaciones teatrales” en vez de “largometrajes para cine”) como en los títulos: Vigilantes en vez de Watchmen, El gato loco en vez de Krazy Kat, Chuchos en vez de Mutts… Parece muy probable que no contaron con alguien que supiese del tema.

Por último, Paul Gravett se ha lamentado de que esta edición no se haya adaptado a nuestro país añadiendo más tebeos españoles.

Los cómics con autores nacionales, 20 en total, son los siguientes:

Cuto (1935)
Autor: Jesús Blasco
Género: acción y aventura
Cuto es un niño que vive aventuras policiacas y de espionaje. Está considerado como un "Tintín español".
Una de las ediciones más recientes es de Colectivo 9º Arte.


La familia Ulises (1945)
Autores: Joaquim Buigas, Marino Benejam
Género: parodia y sátira
Anécdotas de una familia española de la postguerra centradas especialmente en el torpón bienintencionado del padre.
Editado actualmente por Ediciones B.



martes, 28 de febrero de 2012

Superlópez: orden de lectura

Delante de cada aventura viene el número del Olé o Fans en el que se recopila la historieta. El SL01 sería el primer Olé/Fans, el SL02 el segundo, etc. Actualmente las ediciones de Olé y Fans están canceladas por lo que continuamos la numeración aunque no se corresponda con la de los Magos del Humor o Super Humor.

Euredit 1973
(La editorial Euredit le encarga a Jan una recopilación de chistes mudos para una colección de parodias de personajes de ficción famosos: Tarzán, el monstruo de Frankenstein, King Kong...)
SL13 El Génesis de Superlópez: chistes mudos (Jan, 1973)
[En este álbum faltarían 18 chistes que se pueden leer aquí.]

Bruguera 1974-75
(Ya en Bruguera Jan decide reutilizar al personaje. Tiene que trabajar con guiones ajenos, más "bruguerianos", y con la mujer del protagonista como secundario regular.)
SL13 El Génesis de Superlópez: 1ª etapa Bruguera (Jan/Pepe/Pérez Navarro/Otros, 1974-75)
SL33 25 Años de Superlópez: El doble (Jan / Efepé, 1975)

Bruguera Jan/Efepé
(Con la salida de Rafael González de Bruguera, Jan y Pérez Navarro dan forma a una tercera versión del personaje. En términos de continuidad, las historietas anteriores no tienen ninguna relación con las que haya a partir de este momento.)
[Anuncio promocional de las nuevas aventuras de Superlópez, aquí]
SL01 Aventuras de Superlópez (Jan / Efepé, 1979)
[En algunas ediciones falta la página 4 de "¡Chiclón ataca!"]
SL02 El Supergrupo (Jan / Efepé, 1979)
SL03 ¡Todos contra uno, uno contra todos! (Jan / Efepé, 1979)
[En algunas ediciones falta la página 3 de "¡Batalla en el Superbanco!"]


Bruguera Jan
SL04 Los alienígenas (Jan, 1980)
SL05 El Señor de los Chupetes (Jan, 1980)
SL33 25 Años de Superlópez: Entrevista a Superlópez, Oye Mira (Jan, 1981)
[Jan redibujó para el Oye Mira varios chistes del álbum de Euredit, se pueden leer aquí]
SL06 La semana más larga... (Jan, 1981)
SL33 25 Años de Superlópez: El Phantasma de la teleuve (Jan, 1981)
SL07 Los cabecicubos (Jan, 1982)
SL08 La caja de Pandora (Jan, 1983)
SL14 El asombro del robot: Una vez, en una ciudad... (Jan, 1984)
SL09 La gran superproducción (Jan, Diciembre 1984)

Ediciones B: revista Superlópez
SL10 Al centro de la Tierra (Jan, Junio 1987)
[Al final de esta historieta deberían venir un póster y dos páginas más: UNO, DOS y TRES]
SL15 Los petisos carambanales (Jan, 1987)
[En la revista Superlópez se incluyeron dos páginas más al final, UNA y DOS]
[Superlópez visita un museo con los dibujos que los lectores hicieron de él para la revista Superlópez, UNO y DOS]
SL11 Cachabolik Blues Rock (Jan, Febrero 1988)
SL33 25 Años de Superlópez: Cuando la suerte acecha... (Jan, 1988)
SL11 Cachabolik Blues Rock: El fantasma del Museo del Prado (Jan, Marzo 1988)
SL12 En el país de los juegos, el tuerto es el rey... (Jan, Agosto 1988)
SL14 El asombro del robot (Jan, ¿Noviembre 1986?) (Fecha mal: ¿Nov 88?)
SL33 25 Años de Superlópez: Entrevista a Superlópez en la televisión (Jan y compañía, 1988)
SL33 25 Años de Superlópez: Las tonterietas de Superlópez (Jan, 1988)
[Aquí faltarían más tonterietas, como por ejemplo éstas: UNO y DOS]
SL17 Periplo búlgaro (Jan, Marzo 1989)
SL15 Los petisos carambanales: Petisoperías (Jan, Abril 1989)
SL16 Los cerditos de Camprodón (Jan, 1989)
SL17 Periplo búlgaro: El tesoro del Conde Arnau (Jan, Octubre 1989)


Ediciones B: otras revistas o álbum Olé!
SL18 La banda del Dragón Despeinado (Jan, 1989)
SL18 La banda del Dragón Despeinado: La bomba (Jan, Abril 1990)
SL19 Hotel Pánico (Jan, Octubre 1990)
SL19 Hotel Pánico: La cosa del pantano (Jan, Enero 1991)
SL20 Un camello subió al tranvía en Grenoble... (Jan, Mayo 1991)
SL21 El tesoro del Ciuacoatl (Jan, Octubre 1991)
SL22 Los ladrones de ozono (Jan, Abril 1992)
SL23 El castillo de arena (Jan, Noviembre 1992)
SL24 La aventura está en la esquina (Jan, Junio 1993)
SL25 Tyrannosaurus Sect (Jan, ¿1994?)
SL33 25 Años de Superlópez: El origen de los gemelos Superlópez (Jan, 1995)
SL26 Los Gemelos Superlópez (Jan, ¿1995?)
SL27 La acera del tiempo (Jan, Abril 1995)
SL28 El Infierno (Jan, 1996)
SL29 Los gemelos Superlópez: vamos a ver elefantes... (Jan, Julio 1996)
SL30 Los cibernautas (Jan, Marzo 1997)
SL31 El supercrack (Jan, 1997)
SL32 Las minas del rey Soplomón (Jan, 1998)
SL33 25 Años de Superlópez (Jan, 1998)
SL34 Otra vez Lady Araña (Jan, 1999)
SL35 La guerra de Lady Araña (Jan, 1999)
SL36 Adiós Lady Araña (Jan, Julio 2000)
SL37 El dios del bit (Jan, Marzo 2001)

Ediciones B Fans
SL38 El caserón fantasma (Jan, Septiembre 2001)
SL39 Nosotros los Papino (Jan, Marzo 2002)
SL40 El gran botellón (Jan, Agosto 2002)
SL41 El patio de tu casa es particular (Jan, Febrero 2003)
SL42 Monster chapapote (Jan, Agosto 2003)
SL43 Las montañas voladoras (Jan, Enero 2004)
SL44 Tras la persiana (Jan, Julio 2004)
SL45 Gritad, gritad, malditos (Jan, Enero 2005)
SL46 La casa amarilla (Jan, Julio 2005)
SL47 La feria de la muerte (Jan, Febrero 2006)
SL48 Politono Hamelín (Jan, Septiembre 2006)
SL49 Hipotecarión (Jan, ¿Marzo 2007?)
SL50 Iba caminando... (Jan, Junio 2007)
SL51 En busca del templo perdido... (Jan, Diciembre 2007)
SL52 La brújula esdrújula (Jan, Abril 2008)
SL53 Tú, robot... (Jan, Agosto 2008)
SL54 La biblioteca inexistente (Jan, Enero 2009)
SL55 ¡A toda crisis! (Jan, Agosto 2009)
SL56 El virus Frankenstein (Jan, Febrero 2010)
SL57 El mundo de al lado (Jan, Julio 2010)
SL58 Elecciones en Kaxim (Jan, Noviembre 2010)
SL59 El abejón rey (Jan, Julio 2011)


A este orden de lectura posiblemente también se le podrían añadir también los pósters a doble página basados en las primeras historietas de Superlópez y los textos "Las cosas de Jan".

Robado (y ligeramente ampliado y modificado) del foro Escarolitrópico Gmnésico y la página Cachis la Mar.

sábado, 7 de enero de 2012

Algunas reflexiones alrededor de Mortadelo

Los cómics españoles mejor vendidos y más conocidos dentro de este país son indudablemente los de Mortadelo y Filemón. Ya son varias generaciones las que los han leído y disfrutado, y sería extraño que las futuras dejasen de hacerlo. Ningún otro personaje y autor consiguen atraer la atención de miles de lectores con cada nueva entrega, lo que debería ser un motivo suficiente para prestarles atención e intentar analizarlos. Creo que Francisco Ibáñez ha conseguido hacerse un nombre con estos personajes principalmente por dos características: su talento y la libertad de sus historias.


La primera de estas características es indudable pero al mismo tiempo matizable. Ibáñez no es un autor que tenga algún interés en transmitir mensajes a través de su obra, sino que se dedica exclusivamente al humor. Mientras que otros autores, de cualquier nacionalidad o época, utilizan sus historietas para hablar de ellos mismos o su entorno, desarrollar los personajes con los que trabajan o hilvanar tramas de cierta complejidad, Ibáñez aparta todo eso a un lado y se dedica únicamente al gag por el gag. Sus personajes son vacíos, sus argumentos, simples excusas. Ante todo, este dibujante no permite que ninguno de estos aspectos interrumpa el meticuloso encadenamiento de los sketches, enfocados únicamente a producir la risa (no la sonrisa) de sus lectores.

El humor de Ibáñez tiene su referente más obvio en la comedia muda de los años 20 y 30. Los recursos que utiliza son básicamente los mismos (el slapstick, el absurdo, la irreverencia…), a los que añade otros verbales como la ironía o los juegos de palabras. En ninguna de estas técnicas se caracteriza este autor precisamente por la sutilidad o el ingenio, sino más bien por la contundencia y la sonoridad. No hay sitio para el reposo y la reflexión, los personajes se mueven salvajemente de una viñeta a la siguiente sin pausa. Es a partir de estas piezas con las que Ibáñez construye un andamiaje efectivo para sus historias, utilizando una narrativa invisible pero sólida que intensifica al máximo una sucesión de gags sin hacerla confusa. En su escuela de humor Ibáñez ha sido, como suele decirse, muchas veces imitado pero pocas superado.


La segunda característica de Ibáñez con la que quiero quedarme es la libertad. Sus personajes no tienen apenas limitaciones a la hora de vivir aventuras ni a en el momento de resolverlas. La habilidad con los disfraces de Mortadelo, parece que inspirada por el Conde de Montecristo o por Sherlock Holmes, es una especie de deus ex machina suficientemente satisfactorio para cualquier tipo de situación. Sin embargo, casi sería más correcto ver estas transformaciones mediante saltos cuánticos como un superpoder, una excepción fantasiosa y chocante dentro de una editorial dedicada por lo general a un cómic humorístico con pretensiones de crítica social.

Este Mortadelo encaja, dentro de la clasificación del payaso moderno, en la categoría del “augusto”. Su apariencia es extravagante y se comporta tanto de manera mordaz y rebelde como ingenua y soñadora. Es el desencadenante de los gags, ya sea provocándolos con algún error humano o cuando él mismo decide esquivar un peligro y dirigírselo a otro. A pesar de ser el último de cualquier cadena de mando lo cierto es que es un alma libre, un atributo que es reforzado por el amplio abanico de seres en los que puede mutar. Aparenta sumisión, pero realmente vive al margen de una sociedad que no podría encorsetarle aunque lo intentase. Es el caos, un anarquista de la realidad.

Su superior, Filemón, al contrario, cumple las veces de “clown”, un individuo serio y conservador, defensor del orden y la corrección creado con el objetivo de ser la diana de todos los golpes y las burlas. El humor surge cuando su solemnidad es tirada por el suelo, cuando pierde el respeto que tanto le preocupa conservar. No existe ninguna justificación para que forme equipo con Mortadelo, ningún tipo de dependencia, confianza o afecto. Permanecen juntos por motivos que se encuentran por encima su conocimiento, porque el guión los necesita uno al lado del otro.


Cuando Mortadelo y Filemón dejaron de cotizar como autónomos y pasaron a trabajar para el Estado, Ibáñez se inclinó ligeramente hacia el modelo del cómic de aventuras francés añadiendo dos personajes nuevos en la T.I.A., el “jefe” y el “sabio”. El primero de ellos, el superintendente Vicente, o “Súper”, es el motor del conflicto. Los dos agentes nunca son conscientes de las dificultades a las que deberán enfrentarse si no es a través de él, por lo que más que considerar al Súper como un comunicador de los problemas se le podría considerar realmente el generador de los mismos. Cumple su posición en la cadena de mando con la misma ineptitud que los hombres en los que confía. Cuando elige a Mortadelo y Filemón para un trabajo no lo hace como una decisión desesperada ante la falta de alternativas, sino de nuevo por exigencias de guión. Nunca aprende del error de encargarles casos a esta pareja porque no se trata de un error en absoluto.

El profesor Bacterio también es otro foco de conflictos debido al mal funcionamiento de los desastrosos aparatos que inventa. Más allá de eso, se trata de otro personaje orgulloso y con ínfulas al que se humilla continuamente. Lo más destacable de él es que despierta las iras de Mortadelo, le hace perder su aire socarrón y frívolo. Además Bacterio se encuentra a la misma altura que los protagonistas en el escalafón, lo que les permite descargar sus venganzas sobre él sin miedo a represalias.

El último personaje regular es la secretaria Ofelia, un personaje que no es creado para ello pero sirve para rellenar el cupo sexual de un reparto muy masculino. Al contrario que los anteriores personajes, Ofelia tiene la peculiaridad de ser un personaje totalmente prescindible. Por lo general, ni es la que desencadena el conflicto ni será quien ayude en su resolución. Su objetivo es bien diferente, ser el blanco de las burlas del resto de los hombres y mujeres de la agencia debido a sus problemas de sobrepeso. Esta secretaria podría representar alguna autocrítica a la sociedad, al gusto obsesivo por el canon estético y las proporciones del hombre de Vitrubio… pero no hay que irse tan lejos. Ofelia es simplemente otro payaso serio encerrado en las oficinas centrales que espera fiel a los protagonistas al comienzo y fin de sus misiones para servir de contrapunto cómico. Es también el único personaje de la serie con sueños y esperanzas que nunca podrán cumplirse, por lo que se le puede encajar en el arquetipo más popular de la editorial Bruguera, el personaje frustrado.


La carrera de Ibáñez en lo artístico se podría definir sin duda como estable. Sería muy extraño que un lector al que le haya gustado el humor y los personajes de un álbum no le vayan a gustar en otro. Existe una mínima evolución en las historias tanto en el dibujo como en los gags, pero comparado con otras colecciones similares Ibáñez es de los autores más invariantes del mercado. A pesar de ello, no se puede negar cierta decadencia en su obra, una evolución hacia una excesiva obviedad en el humor escatológico, una pérdida de ritmo a lo largo de los álbumes (debido a la ausencia de capítulos, que a su vez se debe a la falta de revistas) y una falta de interés evidente en buscar la originalidad.

Sin embargo, estos defectos los veo disculpables. El que realmente destacaría de las últimas décadas es el haber cambiado el uso que daba a la época histórica en sus historias, de haber sido el contexto en el que éstas se ambientaban a ser la causa que las origina. Mortadelo ha perdido la relativa atemporalidad que lo caracterizaba al dedicarse a ser un escaparate de las novedades sociales y tecnológicas que tenían lugar en cada momento, un oficio con el que difícilmente ningún relato de ficción ha conseguido destacar a lo largo de la historia. De hecho, esta pérdida de la atemporalidad restringe en parte la libertad que he mencionado al principio como una de las razones del éxito de la serie.

Más allá de estas pegas, el concepto de Mortadelo y la forma que su creador ha tenido para moverlo durante más de 50 años han sido a grandes rasgos muy efectivos y envidiables. Nadie puede negar que Francisco Ibáñez es uno de los capítulos más importantes de la historia del cómic de nuestro país y lo seguirá siendo por muchos años. Aún más, lo es sin ayuda de textos como éste, a Ibáñez le basta y le sobra el apoyo mayoritario de los lectores para ser uno de los grandes.

miércoles, 6 de julio de 2011

Originales de Bruguera y Ediciones B en el Saló de Barcelona 2011

Llevo un tiempo dándole vueltas a publicar estas fotos, no me convence del todo el resultado... Durante el Saló del Cómic de Barcelona de este año se realizaron varias exposiciones, entre las cuáles destaco la dedicada a los gatos en el mundo de los tebeos (un subgénero que nunca pasa de moda) y otra a los zombis.

En la exposición de gatos se incluyeron historietas del Gato Félix dibujadas por Martínez Osete (no pude hacer una foto) y páginas de la 13 Rúe del Percebe porque... hay un gato y un gato y un ratón en la terraza. En el original se pueden ver las correcciones y cómo Bruguera recortaba los márgenes de los originales.