viernes, 12 de febrero de 2016

JLA 4 (de 4) (Grant Morrison, Howard Porter, Ed McGuinness)


Durante casi diez años, la Liga de la Justicia había aceptado un tono más ligero con historias donde el humor era bastante habitual y los protagonistas no eran necesariamente los personajes más famosos de la editorial. En 1996, con Morrison y Porter al mando, se pudo dar fin a aquella etapa y se devolvió a esta colección a sus orígenes, a la épica y la trascendencia con los superhéroes más importante de DC, hasta convertirla en una de las más vendidas de su época. Con este cuarto tomo se termina el relanzamiento que Morrison y Porter hicieron de este grupo. Su última saga, La tercera guerra mundial, eleva la intensidad y cierra las tramas que habían quedado abiertas en esta etapa para darle unidad al conjunto. Magedón es una inmensa entidad cósmica que se aproxima a la Tierra y que produce un ánimo violento en todos los que están cerca de él. Bajo su influencia, Lex Luthor vuelve a reunir a la Banda de la Injusticia para destruir a una JLA que, al mismo tiempo, tendrá que salvar a la humanidad de su propia autodestrucción.

Tal vez lo más interesante de esta etapa es el contraste entre forma y fondo. Mientras que por su manera de explicar la trama y los diálogos (siempre da la sensación de que falta parte de la información, de que todo pasa muy rápido) es rupturista e innovador, en realidad los conceptos que maneja son pura tradición de la editorial DC. Con cada detalle que utiliza, con cada personaje que recupera, Morrison está gritando lo mucho que disfruta escribiendo guiones para DC. Aún con todo ese cariño, Morrison traiciona un detalle fundamental del género, la humanización de los héroes. Tal vez sea su mayor acierto, el trato divino que le da a los miembros de este grupo (con algunas excepciones), cómo huye de presentarlos como personajes con debilidades con los que los lectores pueden sentirse identificados.

ECC ha incluido además al final tres números de Morrison en la colección de JLA: Classified. Me ha sorprendido la decisión porque no lo esperaba, pero es un buen final. Estos tres cómics recuperan a los Ultramarines y sirve como prólogo de la trama de Ne-Bu-Loh y los sheeda en Los Siete Soldados de la Victoria, una de las mejores colecciones que Morrison ha escrito en su carrera.