domingo, 25 de diciembre de 2011

La tumba de Drácula: Drácula toma el Sol a la luz de la Luna

La primera docena de números fueron un caos en todos los sentidos. Al primer número que ya comentamos le siguió una sosa segunda entrega escrita en solitario por Gerry Conway. En ella no se cuenta apenas nada interesante, el guión está lleno de más topicazos y el dibujo es aún peor que el primer número por culpa del entintado del incompetente Vince Colleta, que se dedicaba a borrar los lápices de Colan para tardar menos tiempo. “No me gusta su interpretación de mi trabajo”, decía Gene Colan educadamente. “He trabajado muy duro en mi dibujo, ¿por qué debería alguien… destrozarlo?”

Portada del Tomb of Dracula #5, de Gil Kane y Tom Palmer,
los encargados de gran parte de las portadas de la colección.
Atentos a la pajarita del Señor de los Vampiros.

La colección cambia afortunadamente de guionista en el tercer número ya que, según el propio Gerry Conway, apenas tenía tiempo para escribir las 6 colecciones mensuales Marvel de las que se encargaba. Por otro lado, no debió de echar de menos Tomb of Dracula ya que pronto se encargaría de una colección mucho más popular, The Amazing Spider-man.

Tomb of Dracula #2: Stan Lee le ordenó a John Romita que
redibujase la última viñeta para que fuese más clara de leer

En la tercera entrega se corrigieron algunos de los fallos que arrastraba la colección. Por un lado, de los argumentos se encargó Archie Goodwin (antiguo editor de Vampirella), que conocía mejor las leyendas sobre vampiros, mientras que el entintador Tom Palmer se dedicaría a terminar y colorear formidablemente el dibujo a lápiz de Colan. Esto tuvo como consecuencia que Drácula dejase de llevar perilla: Palmer se la quitó sin consultar a Colan, y a éste le convenció el cambio. Por otro lado, Stan Lee, siempre tan preocupado por la reacción de los lectores en sus cartas, decidió que a partir del cuarto número el color de la piel de Drácula sería el de un humano normal en vez de la lógica palidez de las primeras entregas.

Goodwin le da en sus primeras páginas por fin una dirección a la serie, y también nuevos secundarios. Rachel Van Helsing, bisnieta del cazavampiros del libro de Stoker, y Taj, un gigantón hindú mudo, animan a Frank Drake a que se una a ellos en su caza de chupasangres. En otra parte, Drácula se enfrenta a Ilsa Strangway, una antigua modelo muy atractiva pero actualmente envejecida que desea ser un vampiro para recuperar su juventud. A cambio le dará a Drácula un espejo mágico con el que se puede viajar a través del tiempo o las dimensiones. Goodwin insiste especialmente en lo desubicado que se encuentra Drácula después de haber permanecido muerto durante 75 años, algo que veremos que se contradecirá dentro de media docena de números.

Tomb of Dracula #3: Frank Drake conoce a Rachel
Van Helsing y a Taj tras un intento de suicidio

El guión de los números #5 y #6 sin embargo son responsabilidad de Gardner F. Fox, uno de los guionistas revolucionarios de la DC de los años 40 y 50 (creador del primer Sandman, el Flash de la Edad de Oro, los batarangs de Batman, Hawkman, Atom, Adam Strange, el concepto de Tierra-1 y Tierra-2 en DC, la JSA, la JLA, Starman, Doctor Destino...) que había sido despedido hacía unos años por la editorial junto a muchos de sus compañeros… sólo por ser viejos. El baile de guionistas produce errores e inconsistencias que los lectores notan, lo que lleva a Stan Lee a justificarles con la excusa de que no quieren seguir el mito vampírico al pie de la letra: “Bram Stoker sabía mucho sobre los vampiros, ¡pero no lo sabía todo!”

Al editor en jefe, Roy Thomas, no le termina de encajar la forma de escribir de Gardner Fox para esa colección. Fox pasa entonces a escribir las aventuras del Doctor Extraño, mientras que en su lugar colocará a otro de los guionistas escapados de DC, un jovencito barbudo de sólo 26 años que realmente no quería encargarse de este personaje: se trata de Marv Wolfman.

Tomb of Dracula #3: Drácula derrotado por linternas

Continúa en: Wolfman es despedido de DC por crear un superhéroe negro