lunes, 10 de octubre de 2011

Pafman: La noche de los vivos murientes

El género de zombis “resucitó” (perdón por la coña) en el año 2002 con la adaptación al cine del videojuego Resident Evil, con la cuál comenzó una moda tímida al principio en la que destacaron 28 días después (2002) de Danny Boyle, El amanecer de los muertos (2004) de Zack Snyder y la divertida Zombies Party (2004) de Edgar Wright. En los cómics pudimos disfrutar inmediatamente de Los muertos vivientes de Robert Kirkman y Tony Moore (2003), y en el mundo de la literatura destacó Zombi - Guía de supervivencia (2003) de Mark Brooks. Casi 10 años después, el público general se encuentra saturado y cansado de películas, series de TV, cómics y libros sobre el tema (se ha llegado a adaptar al cine un libro sobre vampirismo cambiando los chupasangres por zombis en Soy Leyenda, de 2007), pero todavía en el año 2005 esta temática resultaba tan divertida como para que bastantes autores lo utilizaran en sus obras.

La noche de los vivos murientes (Joaquín Cera). Ediciones B. 2005.

Es el caso de Joaquín Cera, que eligió este subgénero de terror para su segunda entrega de las aventuras del Pafman actual. Cera se aleja sin embargo de las explicaciones científicas de las nuevas películas y une su historia de zombis a un contexto religioso que le permite realizar una carambola arriesgada: un cómic de humor que hable de la vida y la muerte, de religión, del bien y del mal. Y sale bien parado.

El Enmascarado Negro, el archienemigo de Pafman, ha aprendido magia negra y está invocando a los muertos y a los demonios para que traigan el caos y el sufrimiento a la Tierra. Pafman, Pafcat y Tina cuentan con la ayuda del profesor Fuyú para luchar contra las fuerzas del mal, pero tal vez ya sea demasiado tarde…

Realizar chistes a partir del género de terror conlleva un humor más adulto, más incómodo, más polémico. Al absurdo descabellado habitual y a los chistes picantes se les une el humor negro y cierta irreverencia religiosa que es disculpada en unas líneas finales: "Si Ned Flanders (o alguien como él) se ha sentido ofendido por el contenido de este cómic... ¡paciencia! El autor de esto arderá merecidamente en las llamas del infierno". Los gags físicos y las referencias culturales siguen siendo las bases del humor de Joaquín Cera en este segundo álbum.

Al igual que en la primera entrega se incluyen unos extras como los de un DVD (la Paf-cueva, fichas de los personajes, armamento…) y 44 páginas del Pafman clásico que complementan a las historias actuales.

La noche de los vivos murientes es una perfecta continuación de Pafman redevuelve. Se mantiene el humor sin pausa sobre cualquier detalle que pueda aparecer dentro de las viñetas al mismo tiempo que se tratan ligeramente temas filosóficos como el bien y el mal y sus causas.

2 comentarios:

Raúl dijo...

En mi opinión la mejor aventura de toda esta segunda etapa, aunque reconozco que fue la primera que leí. Me gusta que Cera recurra a ese humor adulto, más variado, en lugar del "blanco" típico de los años noventa de las revistas de B. También me encantó volver a ver al enmascarado negro en una versión mucho más maléfica y con más mala leche de lo habitual.

Espectros, esqueletos, zombis, demonios... no le falta ninguna criatura del género y parodiando muchos clásicos del cine.

"Y ahora me voy que yo las ostias las reparto de otra manera" XDD

Peúbe dijo...

Debe de pasarme algo parecido a tí. El primero que yo leí fue el Redevuelve y sigo pensando que fue el mejor de toda la etapa. Creo que tiene que ver más que nada con la novedad: todo el Redevuelve era completamente original. ¿Un personaje de cómic que "regresa" y que eso se dice también dentro de las páginas? Los extras, las historias clásicas, el tamaño, esas tapas tan oscuras (algo que se pierde en los siguientes números), la contraportada... Y leías lo de dentro y era una cosa alucinante.

De este me quedo sobre todo con el momento en el que el demonio arranca el corazón al Enmascarado. Es una cosa salvajísima pero muy divertida.