jueves, 23 de marzo de 2017

Comunicado de los #FanzinesSalonComicBCN



Carta abierta de los fanzines y carpa de autores de Barcelona:

Estimado/a visitante del 35º Salón de Cómic de Barcelona.

Un año más nos volveremos a encontrar en uno de los eventos de mayor envergadura del estado para compartir contigo varios días de cómic, charlas, exposiciones, talleres, etc.

Sabemos que acudes con ganas de encontrar esa novedad que tanto esperas, lograr la firma de tu autor o autora favorita, ampliar tu colección buscando números descatalogados de tus series preferidas y, por supuesto, hacerte con una buena tanda de fanzines, autopublicaciones, dibujos originales y commissions que solo vas a poder localizar aquí en estos días. Por desgracia, en esta ocasión, no podrás localizarnos en la zona habilitada para la búsqueda y compra de tebeos, uno de los puntos fuertes de esta feria.

El motivo es que la organización de la feria, FICOMIC, alegando motivos logísticos nos han relegado a otro pabellón de la feria. Por lo tanto, la zona de fanzines y la carpa de autores (Artist Alley) se encontrará en el pabellón destinado a las videoconsolas, asociaciones y algunas exposiciones, el pabellón 2.1


No es que hayamos gozado siempre de la mejor ubicación en el Salón del Cómic de Barcelona pero sin duda esta ha sido de las peores. Hemos mantenido conversaciones con FICOMIC (como en años anteriores) pero los resultados no han sido del todo los deseables por nuestra parte teniendo que asumir lo ofrecido.

Los fanzines son parte esencial de la cultura del cómic, así como los autores que durante estos días podrás encontrar en la zona habilitada para ellos, muchas personas que lees y admiras en la actualidad empezaron sus días autopublicándose su propio material, apostando por su arte, por sus guiones, por sus ilustraciones, cómics, etc.

No entendemos como siendo parte del mundo del cómic, y uno de los elementos más atractivos de las ferias de cómics, solo hay que ver la eclosión de nuevos eventos dedicados a los fanzines como el Gutter Fest, Graf, Tenderete, etc., este año no vayamos a poder tener mayor contacto con vosotros, el público, que sois quienes año tras año nos animáis a volver para ofreceros nuevas creaciones.

Por lo tanto, es importante para nosotros haceros llegar este cambio de ubicación, también contar con vuestro apoyo, demostrar que los fanzines son tan importantes como los cómics. Lanzamos con esta carta abierta el hashtag #FanzinesSalónCómicBCN que podéis comenzar a utilizar para potenciar nuestra visibilidad.

Deseosos de encontrarnos cara a cara del 30 de marzo al 2 de abril en el pabellón 2.1 del Salón del Cómic de Barcelona. Por nuestra parte seguiremos haciendo fanzines y trabajando por mejorar nuestras condiciones en futuras ediciones gracias a vuestro apoyo.

Fdo.
Neuh, El Posabirras del Mal,The Rocketman project, Rata & Sara H. Randt, Nimio, Paranoidland, Andrés Palomino (Crónicas PSN), Rantifuso, Joan Tretze (El Sistema D13), Tartatatin, Ivan Roca (Rockmedia)

miércoles, 22 de marzo de 2017

«¿Qué diferencia hay entre un cómic y un tebeo?»


Con la presentación pública de Cairo, tuvimos ocasión de pasearnos por todas las emisoras de radio de Barcelona y lo hicimos en aquellos programas que se interesaron por la aparición de una nueva revista de historietas y que no vacilaría en calificarlos como de programas «progres» dentro de lo que hay. En esos programas y con entrevistadores mayormente jóvenes aunque raramente lectores de cómics, nos sorprendió, me sorprendió, el gran despiste que sigue habiendo sobre el tema. No es de extrañar que la pregunta preferida era aquella de «¿qué diferencia hay entre un cómic y un tebeo?» Que sería lo mismo que preguntar la diferencia entre una película y un film. Y es que este concepto del cómic por encima del tebeo está muy extendido. Me sorprendía hace unas semanas un ordenado kiosquero de las Ramblas, al preguntarle por Cairo y responderme con que allí dónde yo estaba mirando era el lugar de los cómics y Cairo estaba con los tebeos en el extremo opuesto del kiosco. ¿Por qué? Pues sencillamente porque al entender del vendedor en cuestión, el dibujo de la portada del primer número de Cairo era claramente indicador de que aquello iba dirigido a un público infantil, lo que unido a que se lo distribuyeron junto a los Mortadelos de la semana, no le propiciaron duda alguna al respecto.

Trabajo me costó convencer al kiosquero; trabajo tuve para defenderme de los locutores de radio y trabajo tendré en el futuro para andar por ahí afirmando que tanto tebeo es El Capitán Trueno como Cairo y que un cómic y un tebeo es el vocablo aceptado para definir una revista de historietas o cómics. Y lo más importante de todo, que el término tebeo no tiene nada de vergonzante, lo cual no quita que la mayoría de tebeos de los años heroicos fueran una basura. Pero sólo la mayoría. Como ahora, al fin y al cabo. Y si a algo aspiramos en estos momentos es a que los tebeos, en general, alcancen la categoría de neotebeos en general, para así volver a ser simplemente tebeos, en general.

Joan Navarro, Cairo nº 3, 1981

miércoles, 15 de marzo de 2017

Super Humor Superlópez 18 (Jan y Efepé)


En el laberinto: la mayoría de villanos de Superlópez se alían para encerrarle en un laberinto en el que tiene que intentar sobrevivir a doce pruebas que recuerdan a las del mitológico Hércules. Aunque es entretenida y recuerda el enfoque de álbumes como La caja de Pandora o El infierno, el guión tal vez es demasiado sencillo y puede saber a poco.

El Supergrupo contra los Ejectutivos: una banda de ladrones, los Ejecutivos, se dan cuenta de que es más fácil robar como dueños de un banco que como asaltantes de bancos. Efepé recupera detalles de sus álbumes (Thoro, el Superbanco, la increíble Maza...) para lanzar una crítica a la gestión de las cajas de ahorros. Hay chistes que funcionan mejor que otros, pero no se hace aburrida ni repetitiva en ningún momento.

Gran auténtico vidente curandero: la sorpresa del tomo. Con un tema tan manido como son los falsos adivinos, Jan desarrolla un álbum con casi media docena de subtramas en las que no sobra ni falta nada. Hay tres páginas que habría que destacar: un simpático entremés para (tal vez) rellenar páginas, y una escena onírica muda en la que Luisa Lanas se nos descubre como un personaje con sentimientos.

lunes, 13 de marzo de 2017

Howard el Pato: Metamorfosis (Steve Gerber, Gene Colan y otros)


A veces no te das cuenta de lo mucho que te gusta algo hasta que lo pierdes. Es lo que me ha pasado con el Howard el pato de Steve Gerber. No me había fijado en lo diferente y especial que era el personaje y sus cómics hasta que abandona el guionista por reivindicar sus derechos como autor.

El propio Steve Gerber admitía que no planificaba las historias, sino que las improvisaba sobre la marcha. Por esta decisión en un primer momento pensaba que estos dos tomos eran una curiosidad sin más. Al cambiar el guionista, me he dado cuenta de lo neurótico que era el personaje, de sus preocupaciones políticas (no muy habituales en los cómics, creo), y especialmente ese sentido del humor que no busca la risa, sino la sátira y la subversión.

La segunda mitad del tomo, por culpa de la salida de Gerber, pierde rápidamente el interés, Mientras que Marv Wolfman volvió al personaje una caricatura facilona, Bill Mantlo lo colocó en un tebeo Marvel estándar e inofensivo. Los dos cómics finales, publicados seis años después de la cancelación de la serie, dejan también un regusto agridulce. La aventurilla de Steve Grant y Paul Smith consigue dar en el clavo aunque no se atreva a arriesgar, pero el despropósito del número siguiente es indescriptible. Incluso hay que felicitar al traductor por suavizar las bromitas homófobas de la última página. No pintan nada en un tebeo como éste, en el que precisamente Steve Gerber (en las páginas de este tomo) había atacado a Anita Bryant, la activista que se opuso a los derechos de los homosexuales de finales de los 70.

lunes, 6 de marzo de 2017

El universo Marvel de Grant Morrison (Grant Morrison y varios)


Es posible que haya llegado un momento en el que le dé por bueno todo a Grant Morrison. Lo digo porque las tres miniseries (o colecciones canceladas) de este tomo parece que no convencen a otros lectores, pero a mí me han gustado.

Skull Kill Krew está protagonizado por un grupo de moteros que se han lanzado en una misión suicida: detener una nueva invasión alienígena Skrull a la Tierra. Irreverente, con humor, punky, pero bastante metida dentro del universo Marvel. Era una mala época para la empresa, así que es difícil saber si fue cancelada por su peculiar enfoque o por la gestión editorial.

Marvel Boy es un extraterrestre que ha caído en nuestro planeta por accidente, donde es atrapado por el Doctor Midas, un millonario que quiere analizarle para sacar provecho de él. Es mérito absoluto del dibujante J. G. Jones que estos seis números sean un espectáculo continuo, persecuciones y peleas increíbles en las que Marvel Boy lucha contra la codicia personificada.

A continuación, Fantastic Four 1 2 3 4 es una breve miniserie lenta, introspectiva, que recupera la visión más clásica de los 4F de Stan Lee y Jack Kirby. Posiblemente Morrison estaba haciendo su primer intento de un cómic al estilo de lo que después sería All Star Superman. En el plano general, no es una miniserie que termine de funcionar, pero tiene muy buenos aciertos en los detalles, como esa conversación entre Sue y Alicia Masters, o la forma en la que el Doctor Muerte cura a la Cosa.

Por último, el tomo incluye una pequeña curiosidad, una historieta inédita en España de pocas páginas protagonizada por Nick Furia, una tontería divertida en la que nada es lo que parece.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Las aventuras de Sid Scat (Kalitos)


Algo tienen las mascotas, y especialmente los gatos, que llaman tanto la atención como para hacer cómics con ellos. En las librerías hay sobre todo una visión quizás demasiado amable del comportamiento y las anécdotas de los gatos de los dibujantes de cómics: humor blanco, dibujos agradables... Este recopilatorio de tiras cómicas apunta en la dirección contraria. Hay ternura y cariño (cómo no), pero también la irreverencia, el sadismo y la mala leche que se echan en falta en el resto de estos tebeos de gatos.

lunes, 27 de febrero de 2017

Promethea (libro 3 de 3) (Alan Moore y J. H. Williams III)


El tercer bloque de esta colección se dirige hacia el final que se anunciaba de pasada en el segundo tomo: el motivo de la existencia de Promethea es desencadenar el apocalipsis. En comparación con eso, el enfrentamiento con su amiga Stacia van de Veer, la alianza de Tom Strong y el FBI para detenerla y el regreso del villano psicópata Muñeco son pequeños tropiezos en el camino. Alan Moore y J. H. Williams III empiezan este tomo de una manera más entretenida para recuperar en la segunda mitad el enfoque didáctico. Por cierto, muy bien compenetrados por lo que se da a entender en los extras. Moore cierra la colección (y el universo ABC) dejando bien clara su tesis sobre la conexión entre lenguaje, creación, vida y magia. No soy una persona espiritual, así que para mí estas reflexiones que conectan simbolismos, significados y planos superiores de la consciencia sólo me interesan a un nivel teórico. Por eso mismo, creo que uno de los mejores aciertos de Moore y Williams III es el respeto que tienen con las ideas del lector: sólo quieren explicar una forma de entender la vida, no convencer a toda costa de que ellos tienen la razón y el que piensa diferente no.

Hay un detalle que hay que mencionar: la edición de ECC de esta colección ha sido impecable. Estamos muy acostumbrados a ediciones de cómics extranjeros en las que las tipografías chirrían, se notan falsas, son letras hechas con prisas con el ordenador en páginas que piden un poco más de cuidado. Sin comparar las páginas de estos tres tomos con los originales, yo diría que ha habido mucho mimo en la edición.