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viernes, 14 de agosto de 2020

'Batman: el musical' - No apto para espectadores cobardes y supersticiosos

 

Si te viene a la cabeza Total eclipse of the heart (1983) imagino que te extrañará saber que su compositor estuvo trabajando durante varios años en un musical de Batman que nunca llegó a estrenarse. Por si fuera poco, Tim Burton habría sido el director de este espectáculo de Broadway. En principio no parece muy prometedor, pero en cuanto se investiga un poco más, la sensación es que podría haber salido algo mucho mejor de lo que parece.

domingo, 21 de julio de 2013

Superman: la creación de un superhéroe, de David Hernando

296 páginas, 15 €

El género de superhéroes ha sido el que más dinero ha movido dentro del cómic americano y desde hace unos años también en los blockbusters veraniegos. Aunque en las historietas esté perdiendo el respaldo de la crítica (apenas aparece reflejado en los últimos premios Eisner) y del público (con sus ventas imparablemente menguantes) sigue siendo el género con la producción más estable del medio en aquel país. Todo este próspero negocio hay que agradecérselo a dos jóvenes judíos introvertidos de 24 años que en 1938 consiguieron vender por una miseria la idea de Superman a una editorial de cómics.

Antes de la publicación de la primera historia de Superman ya existían dentro del cómic personajes disfrazados y los héroes con fuerza y resistencia sobrehumanas tampoco eran una novedad. ¿Qué convirtió al Hombre de Acero en un éxito inmediato? Por primera vez un luchador de este tipo era un socialista que defendía a los desfavorecidos para enfrentarse a empresarios y políticos corruptos. La ciencia ficción en el cómic por fin se movía dentro de un escenario realista con tramas de crítica social con el que los lectores se identificaban. Con el tiempo este mensaje se perdería en medio de viajes espaciales y villanos con superpoderes, en reescrituras de su origen, kryptonitas de colores y paralelismos mesiánicos, nuevos reclamos con los que atraer y mantener al público en cada momento.

Con este libro David Hernando habla en forma de novela y cronológicamente no sobre los tebeos de Superman sino sobre el icono, la marca registrada, a través de los diferentes medios (radio, literatura, cine...) por los que se ha movido. Mientras se lee este libro se entiende que no podía ser de otra manera, que las películas no pueden ser tratadas como un epílogo aparte porque se trata en todo momento de la misma imagen comercial, porque lo que ocurre en una versión afectará a otra o a los cómics originales. Hay muchos ejemplos de influencias de este tipo a lo largo del tomo, pero tal vez la más delirante es la creación del Superman eléctrico a causa de la adaptación al cine dirigida por Tim Burton... que nunca llegó a estrenarse.

Es imposible abarcar ocho décadas de historia en 270 páginas y detallarlo todo, pero Hernando selecciona con acierto lo que es necesario mencionar en cada momento. El libro se ocupa de los autores y sus intereses artísticos (destacan obviamente los ingenuos creadores Jerry Siegel y Joe Shuster desde la primera página a la última), de la editorial y sus movimientos empresariales, de las adaptaciones, con sus cambios, aciertos y defectos, y por supuesto explica y comenta cómics concretos de todas las épocas para entender mejor la evolución del tratamiento del personaje. Posiblemente uno de los mayores aciertos del libro sea huir de la imagen del coleccionista nostálgico y darle un tratamiento más objetivo al libro, más cercano al de un libro de historia que a uno de curiosidades y fichas. Que sólo se utilicen once ilustraciones de acompañamiento es otro factor que ayuda a darle seriedad a este estudio.

Dos reflexiones personales sobre las historietas del último hijo de Krypton. Por un lado, con este análisis queda claro que en el caso de Superman no nos encontramos ni de lejos con una trayectoria "súper", sino más bien llena de altibajos y maniobras comerciales, imagino que porque es un personaje realmente difícil de escribir. Por otro lado, tampoco da la sensación de que Superman tenga un plantel de villanos a la altura de su fama. El error supongo que viene por la obsesión de los guionistas en enfrentarle a enemigos que representen un desafío físico. A lo largo del libro sólo Elliot S. Maggin comprende que los retos que tiene que superar este personaje no tienen nada que ver con su fuerza sino con su moral: "El conflicto [de Superman es] decidir qué está bien y qué está mal para actuar en consecuencia y aplicar sus poderes según su creencia. [...] El dilema de Superman es que es omnipotente y aún así tiene dudas sobre si hace lo correcto o no y teme no ser capaz de ayudar a todo el mundo". Treinta y tres años antes alguien ya se había dado cuenta de la idea básica con la que Grant Morrison escribió el magnífico All-Star Superman.

Debido al estreno de El Hombre de Acero se está hablando últimamente mucho en internet sobre lo que es Superman, lo que se puede hacer con él y lo que no con sus historias. Este imprescindible libro, escrito antes del estreno de la película, sirve perfectamente para entender qué es lo que ha convertido a este personaje en un icono cultural mundialmente famoso durante los últimos 75 años.

domingo, 26 de agosto de 2012

La película de la Liga de la Justicia, proyectos y abortos

Los Vengadores ha sido un completo éxito, eso es indiscutible. The Dark Knight Rises (a pesar de las críticas demoledoras casi unánimes) también ha sido un taquillazo, pero no ha sido comparable a la segunda película dirigida por Joss Whedon. Por eso los directivos de Warner Bros. parece que se han propuesto llevar de una maldita vez su Liga de la Justicia a la gran pantalla.

DC lo tiene realmente muchísimo más fácil para llevar a cabo esta adaptación que Marvel con los Héroes Más Poderosos de la Tierra. Después del estreno de Los Vengadores un amigo mío me preguntó “¿pero de verdad existe un cómic con ese título y esos personajes?” Esto no ocurriría con la Liga porque ya ha sido adaptada en animación, tanto en la televisión como directo a video (Los Superamigos, JLA, JLU, varias películas...), y con actores reales (Legends of Superheroes, 1979). El único problema real hubiese sido juntar a ese Batman de Nolan con el resto de superhéroes. Es decir, realizar una película “para frikis” usando al Batman diseñado por el único director que se ha negado a asistir a ninguna convención de cómics para presentar sus películas. (¡Cuánto quieres a tu público, Nolan!)


Ahora mismo Warner Bros. se plantea dos directores. Por un lado Ben Affleck y por otro los hermanos Wachowski. Por un lado, un tío que conoce y le gustan los cómics, que ha dirigido un pequeño puñado de buenas películas (The Town), y por otro los dos que han llevado a cabo las adaptaciones de V de Vendetta y Speed Racer, además de Matrix, una película de héroes, superpoderes, supervillanos, etc. A los dos no les han llamado ni les han dicho nada pero sus nombres salen en las reuniones dentro de los despachos. En 2008 se contrató como director a George Miller (Mad Max), pero la cosa acabó en nada por culpa del presupuesto y la huelga de guionistas. Muchísimo antes que todo esto, antes de que Nolan dirigiese Batman Begins, en 2004 se planeó incluso un Batman/Superman que hubiese sido dirigido por Wolfgang Petersen (Troya) con un guión de Andrew Kevin Walker (Se7en).

Los actores siempre han sido un problema. Últimamente se ha hablado de utilizar a los mismos que los de las franquicias principales (es decir, a Christian Bale como Batman y a Brandon Routh como Superman), pero también se ha hablado de buscar otros actores diferentes. Ahora parece que tanto Bale como Routh estarían fuera, pero no el sustituto de Routh como Superman, Henry Cavill. Nada es seguro en este apartado.


De todos modos, la cosa parece complicada si nos fijamos en el historial de WB para las adaptaciones de los cómics de DC. No se puede decir que hayan estado quietos, ahí tenemos una larguísima lista de películas (Una Historia de Violencia, Camino a la Perdición, Red, Constantine, Watchmen, V de Vendetta, Jonah Hex, Los Perdedores, etc., y seguro que me dejo alguna) pero a la hora de adaptar al clásico superhéroe con capa y mallas ajustadas es donde todo fracasa.

Por ejemplo, el mismo Joss Whedon que ha superado amplísimamente todas las expectativas que había alrededor de Los Vengadores estuvo durante años trabajando para WB en una película de Wonder Woman. Teniendo en cuenta su experiencia para desarrollar heroínas (Buffy, la Cazavampiros, una versión televisiva de los superhéroes de los cómics, o sus personajes de Firefly) el resultado podría haber sido muy bueno. Sin embargo, al no conseguir ponerse de acuerdo con los productores abandonó el proyecto en 2007. En 2011 se cancelaría una serie de televisión centrada en Wonder Woman... sin haberse estrenado ni siquiera el capítulo piloto (tiene un 4.2/10 en IMDB, aunque también he leído que no está tan mal).

David Goyer (guionista de las últimas películas de Batman y las de Blade, director de Blade Trinity) desarrolló un interesante guión para Green Arrow en el que este superhéroe se encontraba encerrado en una prisión llena de supervillanos de DC de segunda y tercera fila, además de cameos de Joker, Luthor, el Acertijo, etc. Desde 2009 no se sabe nada de esta cinta que se habría titulado Supermax. Curiosamente al mismo tiempo se planeaba otra película de Green Arrow, pero en su lugar desarrollaría su origen.


El Flash de Goyer acabó también desechado en 2007 junto a la Wonder Woman de Whedon. En la mente de Goyer lo esencial era jugar con la noción de legado (se utilizaría a Jay Garrick, el primer Flash) y con el aspecto científico de sus poderes (efecto Doppler, la relatividad de Einstein, etc.) Su sustituto fue el director Shawn Levy (Noche en el Museo), con Bradley Cooper o Ryan Reynolds en el papel principal, pero acabó rechazándolo en 2011.

Todas estas dudas e indecisiones acabaron afectando a Green Lantern, una de las pocas que al final sí se estrenaron. En 2006 el primer guión de esta película consistía en una comedia familiar de gran presupuesto ligeramente basada en los cómics del personaje. Este guión se escribió pensando en Jack Black para el papel principal, por lo que uno se puede imaginar el estilo de humor de la cinta. Sin embargo, este argumento acabaría siendo modificado (y no reescrito desde cero) para tener un aspecto más respetable bajo la dirección de Martin Campbell (GoldenEye, Casino Royale), que nada más estrenar la película anunció que no quería encargarse de la secuela. No debió de ser un trabajo agradable...


A pesar de todo esto, en 2009 WB veía muy claro cómo competir con las películas de Marvel que se acababan de anunciar (Iron Man 2, Capitán América, Thor y Vengadores). Primero la adaptación de Green Lantern (la que ya he mencionado), luego Flash, Aquaman, Adam Strange, Shazam, etc., todo eso antes de 2013. Ya sabéis cuáles de todas éstas se están rodando ahora mismo o se han estrenado.

Realmente se planean muchísimas más películas que las que luego se llevan a cabo. Hay por ahí un lamentable tratamiento de guión de J. J. Abrams (Perdidos, Super 8) para Superman (Lex Luthor es un agente de la CIA y también de origen kriptoniano), y bastante información del Superman que hubiese dirigido Tim Burton con Nicholas Cage como protagonista (con un traje negro con bombillas de colores) que nunca han llegado a producirse. Sobre Batman, Darren Aranofsky iba a dirigir Año Uno en 2002 protagonizado por James Gordon (seguramente por eso fue cancelado), y hubo un Batman Beyond (con el personaje de Terry McGinnis) que hubiese sido dirigido por Boaz Yakin (Príncipe de Persia) en el mismo año. De Lobo se lleva hablando desde hace años de adaptarlo, en 2009 con Guy Ritchie (Snatch, Sherlock Holmes) como director y actualmente con Brad Peyton (director de películas que es mejor ignorar) junto a Dwayne Johnson en el papel principal. Ahora resulta que incluso quieren que Barry Sonnenfeld (Men in Black) dirija algo tan absurdo como una película de los Metal Men.

Con toda esta aburrida enumeración sólo quiero dar a entender que por un lado WB no sabe qué quiere hacer con sus películas de superhéroes, pero al mismo tiempo también es normal que los proyectos vengan y se vayan. El principal problema que hay en todo esto, por lo que comentó de pasada Shawn Levy en una entrevista, es que WB/DC no ha tenido claro a lo largo de estos años si quería hacer primero la película de la Liga de la Justicia y luego películas individuales o al revés, y esa indecisión ha acabado matando a muchas adaptaciones.


De todos modos me quiero quedar con una única idea: da exactamente igual si se hace primero la película de grupo y luego las individuales o todo lo contrario, o incluso da igual si unas tienen algo que ver con las otras. Ahora leo en los blogs comentarios que dicen que WB se equivocaría si sacase adelante primero la película de la Liga porque no es lo que ha hecho Marvel. Para mí, estas opiniones vienen de gente que sólo quiere más de lo mismo. De gente que ha visto cómo lo ha hecho Marvel/Disney y no se atreve a imaginar otras posibilidades. Ese inmovilismo, esa falta de imaginación, me parece terrible especialmente en los lectores de tebeos de superhéroes, gente que está acostumbrada en la última década a recibir un chorro de más de lo mismo continuo y tiene miedo de encontrarse con algo diferente. Qué locura, hace siete años ningún fan proponía hacer una película para cada personaje y luego unirles en otra, pero ahora resulta que es la única manera.

Y al final se trata sólo de películas que ni fu ni fa... (excepto Los Vengadores, claro).

martes, 1 de mayo de 2012

Tercer trailer oficial de The Dark Knight Rises



Warner estrena el tercer trailer sobre el final de la trilogia de Batman de Christopher Nolan. Es una de las películas más esperadas del año junto a la recien estrenada The Avengers y las próximas Prometheus y The Hobbit.

jueves, 26 de abril de 2012

El Green Lantern de 1940 - Decadencia, supervillanos y cancelación

A partir de 1945, con el final de la Segunda Guerra Mundial, comienza la decadencia de los superhéroes que llevaría finalmente a las cancelaciones masivas de 1949. Comienza una etapa de cambios y experimentos, como empezar a narrar historias de ciencia ficción o fantasía de manera más regular. De todos modos la popularidad de Green Lantern bajó y su figura empezó a ser sustituida por la de otros personajes en las portadas de All-American Comics a partir de 1946.

Se decidió que Green Lantern regresase a All Star Comics a partir del número #24 (primavera 1945) para hacerle más publicidad al personaje en un número en el que la Sociedad de la Justicia se reunía para analizar por qué Alemania era el país más violento de la historia y en el que se llegó a la conclusión de que debía de ser reeducada para ser aceptada, con reservas, de nuevo en el mundo. No estamos ante un producto de elevada calidad intelectual, eso está claro. El número #27 de esta colección tuvo otro mensaje educativo para intentar favorecer la reinserción social y el respeto a los inválidos provocados por el reciente conflicto. El recuerdo de la guerra se siente también en las colecciones del luchador del anillo: en un enfrentamiento contra el Sportsmaster Green Lantern argumentará que EEUU necesita los deportes para alejarse de las guerras.

Nada más derrotar a los nazis los superhéroes de
DC analizan la inevitable maldad de Alemania
La Sociedad de la Justicia propone exigencias
a Alemania para asegurar la paz mundial.

A principios de 1946 debieron de empezar a llegar nuevos guionistas a las colecciones de Green Lantern que desconocían su historia o sus poderes. Esto explicaría la gran cantidad de nuevos superpoderes que siguen apareciendo número a número. Un momento muy llamativo que lo demuestra tiene lugar en el Comic Cavalcade #15 (invierno 1945-46) cuando por primera vez en seis años Alan Scott dice que los lamas tibetanos le dieron la Linterna y éstos se comunican con él a través de los siglos.

Desorganización editorial: en 1946 un guionista que no conocía el origen de Green
Lantern escribe que Alan Scott recibió la linterna de manos de lamas tibetanos

Se necesitan cambios para volver a subir las ventas y estos no se hacen esperar. Aparecen nuevos secundarios como Molly Mayne, la secretaria de Alan Scott (a veces tenía otras secretarias diferentes, puede que por la descoordinación entre guionistas), o J. J. Lentil, el patrocinador de la cadena de radio. Las mujeres que habían permanecido ajenas a las tramas desde hacía años de pronto empiezan a cobrar importancia en los argumentos, especialmente las que son bonitas, y comienzan a aparecer villanos estrafalarios y coloridos hasta debajo de las alfombras.

El villano más importante de esta última época sería precisamente una villana, Molly Mayne, la secretaria de Alan Scott que ya se ha mencionado. Ésta utilizaba su identidad secreta de la villana Harlequin para conseguir seducir a su jefe como secretaria al mismo tiempo que pretendía que Green Lantern se enamorase de su identidad de cerebro criminal. En sus manos se encontraban unas gafas especiales con las que podía hipnotizar y producir alucinaciones, y una mandolina que siempre acababa golpeando al superhéroe en la cabeza porque era de… madera. Como villana realmente era más juguetona que malvada por lo que poco a poco comenzó a reinsertarse en sociedad colaborando con Green Lantern en su lucha contra el mal (a pesar de lo molesto que éste se sentía por los piropos de la muchacha). Sin embargo, lo que podría haber sido una evolución interesante terminó en el Green Lantern #34 cuando se descubrió que Harlequin había sido desde el principio la agente secreta H-9 al servicio del FBI... algo que no tenía mucho sentido con todo lo que se había visto hasta el momento.

Harlequin, la archivillana que le robó el corazón a los lectores

Las chicas no habían sido frecuentes dentro de los cómics de Green Lantern por lo que los cambios de 1947 resultaron contradictorios en el tratamiento que se les daba. Por un lado, sorprenden los continuos esfuerzos que realizaba el protagonista para esquivar a una secretaria tan atractiva y a otras mujeres. Al mismo tiempo, Green Lantern organizó un sexista concurso de belleza en traje de baño para atrapar a Harlequin. La personalidad de esta villana no era especialmente compleja (su única motivación era el amor, ¡oh!) pero al menos su inteligencia y habilidades ponían en verdaderos aprietos al superhéroe contra el que luchaba.

Otros villanos que empezaron a ser muy recurrentes a partir de 1947 fueron:

  • Sportsmaster (All American Comics #85): Crusher Crock era un deportista todoterreno que decidió dedicarse al crimen utilizando aparatos relacionados con el deporte.
  • The Icicle (All-American Comics #90): el científico Joar Mahkent inventó una pistola de frío y comenzó una carrera delictiva.
  • The Sky Pirate (Green Lantern #27): cometía delitos disfrazado de bucanero y viajando en un dirigible pintado y decorado como si fuese un barco.
  • The Fool (Green Lantern #28): un cerebro criminal que se hacía pasar por estúpido por su forma de vestir y los crímenes que llevaba a cabo. También tenía un pequeño aeroplano a motor.
  • Knodar, el Último Criminal (Green Lantern #28): este individuo, originario del siglo XXV (una época en la que el crimen no existe porque todo el mundo tiene lo que necesita para vivir), decidió viajar a nuestro presente para poder continuar cometiendo delitos.

Una secuencia de peleas contra Icicle de 1948, dibujada por Alex Toth

Posiblemente lo más llamativo de los últimos números del personaje es la aparición de Streak, el Perro Maravilla, un animal creado por Robert Kanigher que empezaría a ser el compañero del justiciero esmeralda a partir de Green Lantern #30 (1948) dibujado por Alex Toth. Se trataba de un pastor alemán seguramente ideado para aprovechar la popularidad de Rin Tin Tin (su última película, The Return of Rin Tin Tin, había sido estrenada en 1947) que consiguió atraer a más lectores que el superhéroe principal de la colección. No sólo llegó a protagonizar portadas en las que el justiciero esmeralda estaba ausente sino que tras la cancelación de la revista viviría sus propias aventuras por separado en Sensation Comics. Más tarde Kanigher resucitaría el concepto de perro aventurero para crear la colección The Adventures of Rex The Wonder Dog en 1952. Se podría decir que Streak fue el precedente de otros perros ayudantes de los superhéroes como Krypto o Ace el Bat-sabueso, los dos de 1955.


Streak, chupando cámara en portadas de Alex Toth

En octubre de 1948 se publicó el último número de All-American Comics, el #102, después de haber sustituido en las portadas de los últimos números al superhéroe por vaqueros del far west. Comics Cavalcade dejó el género de aventuras y superhéroes en su número #30 (enero 1949) con el que empezó a dedicarse en exclusiva a los funny animals. La colección Green Lantern aguantó hasta el número #38, en mayo de 1949. El último reducto que le quedó al personaje desde entonces para exhibirse junto al resto de la JSA fue la colección All Star Comics a partir del número #53, pero será sólo por poco tiempo porque a partir del número #58 la colección pasó a titularse All Star Western y a contener historietas del Oeste.

En ninguna de estas historias los personajes tuvieron la oportunidad de despedirse de los lectores. Green Lantern desapareció del mapa durante 9 años hasta la publicación de Showcase #22 en el que Julius Schwartz, John Broome y Gil Kane lo versionarían para crear a Hal Jordan. Sin embargo los lectores seguían recordando al primer Lantern (Roy Thomas en la primera carta de los lectores pidió el regreso de Doiby y Harlequin) por lo que DC lo recuperaría finalmente en 1963 en la la historia Crisis en Tierra-1 (Justice League of America #21). Con el tiempo el origen del primer Green Lantern sería reescrito para acomodarse al de la policía intergaláctica de Oa, pero eso ya sería otra historia.

Más información
The Steranko History of Comics (1970)
AlterEgo #65 (2007)
AlterEgo #102 (2011)
Del tebeo al manga 3 (2008)

Editores de la DC: los pioneros (Un tebeo con otro nombre)
Green Lantern I (Universo DC)

Entrevista a Irwin Hasen (Twomorrows)
Entrevista a Martin Nodell (Twomorrows)
Blog sobre la investigación de Nobleman para escribir un libro sobre Bill Finger

jueves, 19 de abril de 2012

El Green Lantern de 1940 - Primeros años y la 2ª Guerra Mundial

Las historias de Green Lantern consistieron en sus primeros años en enfrentamientos con delincuentes y crímenes relativamente comunes. Eran ingeniosos casos de detectives y serie negra que involucraban a gángsters y chantajistas, ladrones, carteristas, empresarios sin escrúpulos, políticos corruptos, maltratadores, etc. Eran cómics bastante duros y dramáticos con una relativa crítica social (contra el esclavismo, el maltrato animal, el racismo, la intolerancia religiosa…) y bastantes grises morales. Los únicos elementos que se salían del tono pulp eran el colorido y la fantasía de los superpoderes y el humor tontorrón de Doiby.

Igual que el Hombre Enmascarado, Green Lantern dejaba una impresión
de su anillo en la cara de los malvados al darles un puñetazo

Con el paso de los años los cómics se dulcificarían y tendrían un tono de cuento, se centrarían en personajes imposibles con una característica exagerada: el hombre que siempre estuvo de buen humor, la persona que siempre fue la primera en todo, etc. No tengo muy claro a qué guionista se debe este cambio de actitud.

Entre 1942 y 1945 la influencia de la Segunda Guerra Mundial aunque no fue exagerada sí se hizo evidente. Un par de números de la colección Green Lantern mostraron a Alan Scott y a Doiby Dickles alistándose en el ejército para luchar directamente contra el ejército nazi, mientras que hacia al final de la guerra comenzaron a aparecer mensajes más insistentes en estas revistas: acompañamientos de una o dos páginas en los que se hacía propaganda (ahorrar papel, comprar bonos…), pareados al final de cada página con más mensajes patrióticos, o incluso publicidad para comprar bonos dentro de las propias viñetas (parecida a la de los chicles Dunkin de los tebeos de Bruguera). En una ocasión se publicó una historia breve de nazis quintacolumnistas y en otro número Alan Scott tuvo que realizar un programa de radio especial dedicado a la guerra. En cualquier caso, aparecieron muchos menos nazis en estos cómics que comunistas en las historietas de Marvel escritas por Stan Lee.


Publicidad para comprar bonos de guerra
 Publicidad para reciclar papel
Rimas propagandísticas, cada una al final de una página de un cómic.
Un ejemplo: "Las latas en un montón de basura es otra forma de decir ¡Heil!"

La aparición de elementos que ahora consideramos típicos de los superhéroes son escasísimos en estos primeros años. No es hasta 1943 cuando Green Lantern se enfrenta con un villano de ciencia ficción al viajar al año 3042 (pasará mucho tiempo hasta que una ciencia ficción tan descarada vuelva a aparecer por la serie) y hasta el Comic Cavalcade #13 (invierno 1945) yo no hablaría de “supervillanos”. En este número tiene lugar el regreso de Solomon Grundy, un zombi creado por Alfred Bester y Paul Reinman en el All American Comics #61 que está formado por plantas y madera… y por tanto es invulnerable al poder de anillo verde. Al volver a la vida, cuando unos criminales le preguntaron por su nombre, respondió diciendo que sólo recordaba la frase “nacido un lunes”, por lo que le bautizaron con el título de la canción infantil que contiene ese verso:

Solomon Grundy,
Nacido en un lunes,
Bautizado el martes.
Casado el miércoles.
Enfermó el jueves.
Empeoró el viernes.
Murió el sábado.
Enterrado el domingo.
Ese fue el fin.
De Solomon Grundy

Una pelea de “espadas láser” en el Green Lantern #7, una de
las escasísimas historias de ciencia ficción de este personaje

El invencible Solomon Grundy

Por otro lado, el primer malo disfrazado de manera extravagante sería el Lagarto, un pirómano que sólo actuaba en días de lluvia, en el Green Lantren #16 (verano de 1945). Sin embargo, lo cierto es que antes que Solomon Grundy ya habían aparecido otras mentes criminales que no caerían en el olvido en las siguientes décadas.

Uno de los supervillanos más importantes de DC, Vandal Savage, hizo su primera aparición en el Green Lantern #10 de 1943, escrito por Alfred Bester y dibujado por Martin Nodell. En este cómic se desvela que hace un millón de años esta persona era sólo un cromañón cualquiera que recibió los efectos de un extraño meteorito que cayó en la Tierra. Comprobó que se había vuelto inmortal por lo que a lo largo de las eras adoptó las identidades de Keops, Julio César, Gengis Khan… para después ser consejero de Felipe II de España (en el incidente de la Armada Invencible), de Napoleón y de Bismark. Gracias a que tiene un millón de años de experiencia su inteligencia es superior a la de cualquier otro individuo y, ya que en la actualidad se encontraba muy aburrido, decidió utilizarla para derrocar la democracia de EEUU y gobernar como dictador. Puso a Green Lantern en serias dificultades al descubrir su identidad secreta y sus debilidades pero aún así el héroe le consiguió detener.

Primera página de Vandal Savage, con su orejitas picudas

Un personaje más interesante que Vandal Savage sería el Gambler (Green Lantern #12, 1944), un villano que, al estilo de los de Batman, está obsesionado con hacer apuestas y asumirlas incluso si las pierde. Además de eso también es un experto del disfraz tan bueno como el Joker, algo que demuestra en una ocasión disfrazándose de Doiby Dickles para escapar de la cárcel. Steve Sharpe era un chaval que después de graduarse en el instituto le pidió a una chica el matrimonio, a lo que ella le respondió con una negativa porque no quería que él fuese tan apostador como su padre y su abuelo. Sin embargo, poco después se la encontró saliendo con un amigo suyo que había ganado mucho dinero en unas apuestas. Totalmente deprimido esa noche provocó accidentalmente que un coche blindado se estrellase contra un árbol con lo que de algún modo llegó a la conclusión de que debía de aprovecharse de la suerte que se le presentase por delante. Se llevó el dinero que pudo del camión y a partir de entonces vivió una vida criminal imitando la arriesgada vida de su abuelo.


Otro villano curioso es Cooley, un leprechaun influido seguramente por el Mr. Mxyzptlk de Superman (de 1944) que aparece únicamente en dos números, el All-American Comics #70 y el #74 (1945). Traído desde Irlanda en avión por accidente, el primero que lo encuentra es un gánster que intenta que lo ayude a cometer crímenes al mismo tiempo que este duende cree erróneamente que Doiby es su tío. Cuando Alan Scott detiene a la banda decide utilizar su anillo para congelarlo y decorar con él su chimenea para evitar que divulgue su identidad secreta en público. Su segunda aparición tiene un guión similar, pero termina con el regreso del leprechaun a Irlanda.

Continúa en: El Green Lantern de 1940 - Decadencia, supervillanos y cancelación

jueves, 12 de abril de 2012

El Green Lantern de 1940 - Autores, colecciones y Doiby Dickles

Nunca tengo claro si Bill Finger es un guionista conocido o no por el gran público. Finger habría estudiado medicina si no fuese porque la Gran Depresión obligó a su padre a cerrar la tienda de trajes que tenía, por lo que en su lugar tuvo que dejar sus estudios para ayudar a su familia trabajando como taxista o vendedor de zapatos aunque su sueño realmente fuese convertirse en escritor. Comenzó su carrera como guionista escribiendo los argumentos de las tiras cómicas de Bob Kane en las que Finger curiosamente no firmaba. Era lo que se conoce como un “negro” de Kane. La misma suerte correría cuando creasen juntos a Batman. A pesar de escribir los guiones, elegir los nombres de los personajes o sugerir el color gris, la capucha con orejas, los guantes, etc., para el diseño del superhéroe Bob Kane nunca permitiría que el nombre de Finger apareciese en los créditos junto al suyo.

Atención al detalle: Alan Scott es zurdo a pesar
de excepciones como esta magnífica portada

Finger era una rara avis dentro de los guionistas de cómics de la época. Se obsesionaba con la documentación, acudía a museos y compraba revistas casi de manera enfermiza para dar una buena base a sus historias. Acumuló un gran archivo en su casa para tener referencias en sus cómics: sobre gatos para historias de Catwoman, sobre pájaros para historias del Pingüino… Por esto Finger tenía problemas para las fechas de entrega pero al mismo tiempo era el único guionista que daba fotos y referencias visuales a los dibujantes para ayudarles.

Si el comisario Gordon avisa a Batman con un foco,
Doiby avisa a Green Lantern con fuegos artificiales verdes

En 1945, en el GL#19, Doiby añadió los fuegos artificiales
a su taxi, pero parece que seguian siendo insonoros

Poco después Doiby incluiría en el taxi un localizador que avisaba a Alan Scott cuando
estaba en peligro, pero esto duró muy pocos números y volvería a los fuegos artifiales

Además de a Batman y a Green Lantern Bill Finger creó a otros personajes como a Wildcat junto al dibujante Irwin Hasen (Sensation Comics #1, 1942). Su sencillo origen consiste en que el boxeador Ted Grant decidió convertirse en un luchador contra el crimen después conocer el argumento de los cómics de Green Lantern y pensase imitarle. Otro personaje que Finger creó en ese mismo número fue Little Boy Blue, que quiso convertirse en superhéroe después de leer un cómic de… Wildcat.

Ted Grant oye hablar sobre Green Lantern...

... y pone la idea en práctica.

Irwin Hasen por cierto fue junto a Everett E. Hibbard uno de los primeros “negros” de Martin Nodell que empezaron a trabajar prácticamente al principio de la colección en el All-American Comics #23. En las historias en las que Nodell no participaba Bill Finger firmaba en primer lugar y debajo de él Nodell estampaba su nombre en el lugar donde deberían ir los verdaderos dibujantes. Entre los guionistas que desarrollarían después las historias (sin firmar) se encontraban los escritores de ciencia ficción Henry Kuttner y Alfred Bester además de guionistas de la plantilla de National como Bob Kanigher y John Broome. Entre los dibujantes acabarían llegando Paul Reinman, Carmine Infantino, Joe Kubert o especialmente Alex Toth entre 1947 y 1949, que llegó a rediseñar el anillo y el emblema del pecho del personaje.


Primera y última páginas de una rareza: Alfred Bester protagoniza y hace las veces de narrador en el
Comic Cavalcade #6 (1944) en el que escribe una historia hipotética para, según sus palabras, demostrar
a su mujer que Green Lantern y Doiby Dickles consiguen vencer a sus enemigos usando la inteligencia
y no la suerte. El editor Sheldon Mayer aparece al final para despedir a Bester y contratar a la susodicha.

Destaco a Hasen sobre el resto de dibujantes por crear junto a Bill Finger al extrañísimo sidekick de Green Lantern, el peculiar Doiby Dickles, en el All-American Comics #27. Doiby es un conductor de taxis (como lo fue Bill Finger) con un físico parecido al actor Ed Brophy que decidió vestirse como este superhéroe para luchar contra las injusticias. Al enmascarado le cayó en gracia y decidió adoptar como ayudante a este alivio cómico armado con una llave grifa que da puñetazos levantando las rodillas. Su característica más llamativa es su fuerte acento neoyorkino: pronuncia Derby (su nombre) como "Doiby", Gertrudix (el de su taxi) como "Goitrude", y llama a Green Lantern simplemente con un "Lantrin". Doiby acabará descubriendo la identidad secreta de Alan Scott en el All-American Comics #35, algo que a este justiciero no le importaría. Sin embargo, Doiby nunca utilizará ningún tipo de máscara por lo que los criminales sabrán dónde vive y acudirán a atacarle en manada por ser el socio de un superhéroe. Hubiese sido un bonito gesto por parte de Green Lantern haberle cosido un traje de Robin...

Doiby Dickles, con una llave grifa dispuesta a abrir cabezas

Green Lantern y Doiby, un dúo dinámico

Las páginas de peleas en la década de los 40

Green Lantern se convierte prácticamente de la noche a la mañana en el personaje más popular de la editorial All-American Publications junto al Flash de la Edad de Oro. No sólo protagonizaba la historia principal de la revista mensual All-American Comics (desde abril de 1939) sino que también compartía la colección trimestral Comic Cavalcade junto a Flash y Wonder Woman (desde el invierno de 1942) y obtendría su propia revista trimestral, Green Lantern, de tres historias cortas por número (otoño de 1941) que en 1946 pasó a bimestral. Además participó en el primer crossover de superhéroes entre editoriales, National y All-American. Es decir, es uno de los miembros fundadores de la Sociedad de la Justicia en el All Star Comics #3 (invierno de 1940-41), aunque junto a Superman, Batman y Flash dejó pronto la colección para convertirse en un miembro honorario. La colección consistía inicialmente en reuniones de los diferentes superhéroes para contarse sus propias aventuras para poco después narrar misiones que les afectaban a todos pero en la que cada uno actuaba por separado y por tanto cada parte estaba dibujada por un equipo creativo diferente.

Por aclarar un poco la situacion de la editorial All-American, ésta fue fundada por Max Gaines y Jack Liebowitz en 1938 financiados por Harry Donenfeld, dueño de National (que poco después sería la exitosa editorial de Superman y Batman). De este modo se puede decir que en muchos aspectos eran la misma editorial aunque hubiese cierta independencia entre ellas. En 1946 Donenfeld compró All-American y todos sus cómics comenzaron a ser publicados bajo el sello de National. Por cierto que con el dinero de la transacción Max Gaines fundaría EC, una editorial que haría historia pocos años después al ser heredada por su hijo, William.

Flash, Wonder Woman y Green Lantern solían protagonizar
portadas humorísricas en Comic Cavalcade

Green Lantern como miembro fundador de la Sociedad de la Justicia

Si hasta ese momento Martin Nodell había ocultado su verdadero nombre bajo el sencillito anagrama “Mart Dellon” con la publicación de la colección Green Lantern (1941) empezó a firmar con él. Esto se debe a que en el primer número de la serie aparecieron las fotos y biografías tanto de Bill Finger como la suya. Por supuesto, de Finger se omitió cualquier relación con la creación de Batman. Nodell dejaría de todos modos los superhéroes pronto. En 1947 se fue de DC para trabajar en Timely (futura Marvel) de donde quedó tan decepcionado por el bajísimo sueldo y las pocas perspectivas de futuro que abandonó definitivamente el mundo de los cómics en 1950. Trabajó desde entonces como publicista, la profesión en la que volvería a crear a otro personaje muy popular, Pillsbury Doughboy, conocido en España como Poppy Fresco. Acabó volviendo con el tiempo al mundo de los cómics, pero sólo para asistir a convenciones de cómics y alguna historieta puntual.

 Biografía de los dos autores en el Green Lantern #1

 Poppy Fresco

Continúa en: El Green Lantern de 1940 - Primeros años y la 2ª Guerra Mundial

jueves, 5 de abril de 2012

El Green Lantern de 1940 - Creación, poderes y Gotham

En la década de 1930 las primeras revistas de historietas, los comic-books, vendían bastante bien, de cada ejemplar se imprimían como mínimo unos 200.000 ejemplares. Sin embargo, con los primeros números de Superman en Action Comics se llegó a alcanzar el medio millón de copias lo que tuvo como consecuencia comprensible una superpoblacón inmediata de justicieros coloridos en los kioskos: Batman, Wonder Woman, Flash, Capitán América... Uno de los más importantes de esta lista sería el Green Lantern original, un superhéroe con un anillo verde capaz de hacer cualquier cosa si el poseedor tenía la fuerza de voluntad necesaria para utilizarlo.

La idea original surgió de Martin Nodell, un ilustrador nacido en Pennsylvania en 1915 que se había mudado a Nueva York durante la década de los 30. Al igual que otros dibujantes de cómics de la época buscaba una idea básica a partir de la cual desarrollar un superhéroe enmascarado, algún elemento icónico del cual sacar unos poderes llamativos. La inspiración esencial vendría de un viaje en metro durante el cual vio a un obrero con dos linternas. La roja avisaba al conductor del vagón de un peligro por el que debía detenerse mientras que la linterna verde transmitía seguridad. Nodell anotó el nombre y diseñó al personaje imitando el estilo de la Grecia clásica y las ropas anchas de Douglas Fairbanks disfrazado de pirata (aunque con el tiempo otros dibujantes las sustituirían por mallas ajustadas por error). La parte del anillo comenta Nodell que estuvo inspirada por el ciclo de óperas El anillo del nibelungo de Wagner, pero esto a mí personalmente me parece poco creíble.

All-American Comics #16, 1940, primera aparición de Green Lantern.
Esta portada está dibujada por Sheldon Moldoff, uno de los negros de Bob Kane.

Con todo esto en mente Nodell escribió y dibujó tres páginas de una historia que incluía (según comentaría en una entrevista del año 2000) el primer juramento del anillo y el nombre del superhéroe. Cuando el editor de All American Publications, Sheldon Mayer, recibió estas páginas estuvo mucho menos que satisfecho: “había tomado el modelo de Superman y añadido la fórmula de Aladino. No sé si incluía el anillo, pero tenía el héroe con la lámpara mágica. No quise editarlo”. Sin embargo, necesitaba personajes para rellenar las revistas por lo que le encargó a Bill Finger, co-creador y guionista de Batman, que reescribiera y terminara esta primera historia por la cual aparece acreditado como co-creador. Además parece que Mayer también ordenó que se añadieran más colores al traje.

Finger aparece acreditado como creador del personaje

Finger comentaría en 1972 con Jim Steranko sus ideas a la hora de dar forma al personaje. Su principal influencia sería el cuento de Aladino, del libro Las mil y una noches. Al igual que en el relato, tenemos involucrados tanto una lámpara mágica como un anillo que cumplen deseos. De hecho, el primer cómic de Green Lantern también tiene una parte ambientada en la china milenaria y la primera linterna verde se forja con el aspecto de una lámpara oriental. En este sentido Finger añade que propuso "Alan Ladd" para el nombre del personaje como guiño a “Aladdin”, pero que el editor Sheldon Meyer lo encontró ridículo y lo sustituyó por Alan Scott. Sobre el comentario de Meyer en el anterior párrafo no descartaría incluso que en la propuesta de Nodell no hubiese ningun anillo y fuese Finger quien lo añadiese.

En el All-American Comics #38 Green Lantern desvelará que su nombre completo
es Alan Wellington Scott (es descendiente del Duque de Wellington) justo después
de luchar contra un descendiente de Napoleón que controla un grupo de gansters

Este superhéroe se presentó en el All-American Comics #16 (1940) del siguiente modo: Hace miles de años la “llama verde” cayó en un meteorito de metal verde sobre China. Allí anunció que actuaría en tres ocasiones, para traer muerte, para traer vida, y para otorgar poder. La tercera de éstas se cumplió cuando Alan Scott, un ingeniero ferroviario, encontró una lámpara de metal verde fabricada a partir de una milenaria lámpara oriental, fabricada a su vez con el metal del meteorito. La lámpara le ordenó fabricar un anillo a partir de ella con el cual tendría el poder suficiente para hacer justicia. Se refería a que un empresario había volado un puente para trenes por no haber recibido el contrato de su construcción, una explosión de la cuál Alan fue el único superviviente. Tras vengar la muerte de los inocentes se diseñó un traje “tan estrafalario que una vez que me vean nunca me olviden” (en palabras de Alan Scott) y empezó a luchar contra el crimen.

La primera linterna verde es una lámpara china
Un loco convierte la lámpara oriental en la linterna verde actual. En un
retcon posterior se le transformó en un paciente de Arkham Asylum.

Una de las tres páginas del origen escrito y dibujado por Martin Nodell. En su versión, la identidad
civil del personaje es Willard Mason, un profesor de la Universidad Pueblo. No se encuentra en
el tren durante el choque, la lámpara se le aparece durante un sueño y es moreno en vez de rubio.

No se puede decir que los poderes del anillo sean limitados en absoluto. Con él Green Lantern puede volar, atravesar paredes (a través de la "cuarta dimensión"), crear luz sólida, leer el pensamiento, hacer transparentes los objetos, producir ceguera, hipnotizar, paralizar, producir tanto calor como para fundir metal… Con los años los nuevos guionistas, ignorantes de las primeras historias del personaje, olvidarían algunos de estos poderes y añadirían otros en función de las necesidades de los argumentos, como transformar algunos objetos, dar vida a la materia inerte, hablar por teléfono, encoger de tamaño a personas, ionizar las nubes para producir lluvia, viajar en el tiempo…

El primer diseño del anillo con una pequeña llama dentro.

La mejor característica del anillo es realmente su aura, que funciona como un escudo para cualquier objeto del mismo material que la lámpara, es decir, metal (balas, cuchillos…), pero que del mismo modo deja atravesar a la madera, la cerámica, las piedras, el veneno, etc. Con los años esta invulnerabilidad al metal se convertiría en una inexplicable vulnerabilidad exclusiva a la madera. En 1947, en plena decadencia, la situación se convertirá en algo ya completamente ridículo cuando los cuadros de texto utilicen la expresión “¡Y así Green Lantern es derrotado por su némesis, la madera!”. En la misma época, en una segunda tergiversación, se afirmará que el anillo no puede afectar a objetos de este material y volverá a ser inexplicablemente vulnerable a las balas.

Otra debilidad del anillo es que debía recargarse cada 24 horas (es decir, en cada cómic) pronunciando el juramento “…Y liberaré mi luz sobre el oscuro mal, porque las cosas oscuras no pueden permanecer bajo la luz… ¡la luz de Green Lantern!”. En 1944 este lema fue reescrito, aunque no se tiene claro por mano de quién. Julius Schwarchz, editor de DC entre las décadas 50 y 70 y agente literario de Alfred Bester, sostenía que su autor había sido éste último aunque Bester aseguró en una entrevista de 1979 que el lema ya estaba ahí cuando él llegó a la colección. El juramento en cuestión fue:

In brightest day, in blackest night,
No evil shall scape my sight,
Let those who workship evil’s might
Beware my power, Green Lantern’s light!

Una posible traducción, pensada por Diego Núñez Mezquita para mantener la rima, podría ser la siguiente:

En la noche más oscura, en el día más brillante,
Ningún mal escapará a mi ojo vigilante.
Que aquellos que del mal no se aparten
Teman mi poder, ¡la luz de Green Lantern!

El primer juramento, 1940

A pesar de la palabra “dark”, el juramento definitivo llegó en los Comics
Cavalcade #4 (en la imagen), All-American #53 y Green Lantern #9, otoño de 1943.

El anillo no es en absoluto un instrumento amoral, sino que sólo puede ser usado para
el bien y se basa en la fuerza de voluntad. En el All-American Comics #22 se puede ver cómo
el anillo también actúa por su cuenta, ataca a quien pretende utilizarlo para hacer daño.

Un detalle interesante que distingue a Alan Scott de otros alter egos como Bruce Wayne o Clark Kent es que no ocultaba a Green Lantern bajo una personalidad de civil pusilánime, sino que era igual de combativo y resuelto que el luchador esmeralda. En algún caso incluso se preocupaba de diferenciar sus estilos de lucha civil y superheróico.

El primer secundario de la colección fue también el primer interés amoroso del héroe, Irene Miller, secretaria de Alan Scott que se dejó ver sólo en media docena de números en el primer año. Su segunda aparición coincide precisamente con el cambio de profesión de Scott, que de la noche a la mañana pasa de ser ingeniero ferroviario a locutor radiofónico en el All American Comics #20, aunque con el tiempo pasaría a trabajar también de ingeniero de sonido. La desaparición de Irene Miller fue gradual y pasaría desapercibida ya que realmente aportaba poco a las historias.

Alan Scott sustituyó a Irene Muller por "esto", ay...

En sus inicios Alan Scott cambiaba más de ciudad que de chaqueta. Sus primeras aventuras se ambientaban tanto en Metrópolis como en Nueva York, pero al entrar a trabajar como locutor en los estudios Apex se fijó su ciudad como Capitol City… aunque en alguna viñeta se viese la silueta del edificio Chrysler o se comentase que vivía en la misma ciudad que el Flash original, Keystone City (Green Lantern #10). Tras la 2ª Guerra Mundial, con el GL#12 (1944) el personaje se mudó de manera definitiva a Gotham (donde trabajaría para la emisora WMCG hasta el GL#19 y para la emisora WXYZ desde entonces), aunque por desgraciada esto no significó ningún cruce entre el guerrero esmeralda y el caballero oscuro.

Continúa en: El Green Lantern de 1940 - Autores, colecciones y Doiby Dickles

lunes, 13 de febrero de 2012

La tumba de Dracula: Larga no-vida y prosperidad

Ya que Gene Colan se encontraba de nuevo con ánimos de dibujar al señor de los vampiros los editores decidieron abrir una colección en blanco y negro en la que se narrasen nuevas aventuras de este personaje, Tomb of Dracula Magazine. Se trataría del mismo Drácula, pero sin secundarios regulares y con cierta libertad para mostrar violencia, sangre y sexo. No habría que esperar mucho tiempo para leer el primer número ya que a los dos meses de haber concluido la anterior colección se ponía a la venta la nueva.

Un pin-up de presentación del primer número

En esta serie Drácula sería devuelto a la vida por una misteriosa mujer, Ebbers, que planeaba resucitar también a su marido utilizando a este vampiro y una extraña piedra mágica. Al mismo tiempo, la subtrama presentaba a Sandy Sommers, una mujer de baja autoestima que se sentía culpable por no poder resistir el poder hipnótico de Drácula. El segundo número, con una historia de 36 páginas dibujadas por Steve Ditko, se convirtió en una tremenda decepción para los lectores… y seguramente también para Wolfman. Aunque el guionista se esforzase en crear una historia a la medida del dibujante, combinando el horror y el surrealismo de los cómics por los que destacó Ditko en Charlton y en Marvel respectivamente, el dibujante simplemente abocetó apresuradamente una historieta de estética ingenua y agradable. La filosofía del dibujante en aquella época consistía en no venderse al mainstream y esforzarse sólo en sus "obras de autor", lo que realmente le perjudicaba más a él mismo que a los demás. El tercer número combinaría guiños al TOD#17 (con cameos de Rachel Van Helsing y Frank Drake) y a El exorcista, adaptación dirigida por William Friedkin en 1973.

Una ilustración del sexto número

Todo habría ido bastante bien si no hubiese sido porque en el primer número un alto cargo (seguramente Jim Shooter) decidió sustituir al entintador regular Tom Palmer por Bob McLeod. Los motivos de esta decisión no eran precisamente artísticos, sino políticos. Con el ascenso de Shooter a editor en jefe se dio punto y final a los años en los que cada guionista era editor de su propia colección, ahora ese segundo puesto lo ocuparía otra persona. Cambiar al entintador era la forma de poner en su sitio a Marv Wolfman, de recordarle quién mandaba realmente ahí.

Al guionista no le costó captar el mensaje y dejó la editorial poco después. Antes de eso, sin embargo, le dio tiempo para escribir un breve cameo de Drácula en los cómics de los hombres de James T. Kirk en el Star Trek #4 de Marvel, dibujado por Dave Cockrum y Klaus Janson. El último número de Wolfman sería el TOD Magazine #3 (1980), tras el que sería sustituido principalmente por Roger McKenzie. Jim Shooter se encargaría de escribir el último número (el #6) de esta colección, debido al cual acabo discutiendo con Gene Colan sobre narrativa y dibujo. No era el primer desencuentro entre ambos pero sí sería el último, el que le motivó al ilustrador a macharse a DC junto a Wolfman y no volver hasta nueve años después.

"Así que he sido resucitado en una nave estelar, ¿no? ¡Muy bien!"

“No era sólo yo”, explicó Jim Shooter. “A los guionistas con los que trabajaba, con la excepción de Marv Wolfman en Tomb of Dracula, les sacaba de sus casillas y venían a mí a quejarse de que ellos habían escrito un argumento pero Colan lo había ignorado, había dibujado grandes viñetas en las primeras páginas y 16 en la última. Intenté hablar con él y alguna vez le pedí que volviese a dibujar cosas. Porque él era Gene Colan y le pagaría por volver a dibujar cosas”. La opinión del dibujante, por su parte, era que Shooter le hacía la vida imposibe: “Me acosaba. No podía soportarlo. Me daba miedo, lo hacía. Me afectaba tanto que no podía vivir”.

Sin embargo, en DC valoraron y mucho los méritos de Wolfman y Colan en estas series. Por ejemplo, juntos crearon Night Force, una nueva colección que continuó el tipo de historias terroríficas por las que eran conocidos en Marvel. Colan estaba encasillado como dibujante de historias oscuras, por lo que se le encargaría dibujar a Batman junto al guionista Gerry Conway, aunque por otro lado en equipo con Roy Thomas se dedicaría a recrear a Wonder Woman con el nuevo traje de la W en el pecho. Wolfman por su parte crearía New Teen Titans junto a George Pérez, una de las colecciones de superhéroes más importantes de la historia.

En el último número Drácula amenazó con un "¡Volveré!". Y así fue.

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