viernes, 27 de abril de 2012

Novedades del stand de autoeditores (Salón de Barcelona 2012)

Jóvenes fenómenos de Internet, pioneros de la distribución digital, talentos por descubrir ysuperventas se juntan en un mismo stand del Salón del Cómic de Barcelona.

Por tercer año consecutivo, los Autoeditores vuelven al Saló, presentándonos esperadas
continuaciones de sagas consolidadas -Pardillos, Crónicas PSN o Superbarna- y obras
totalmente nuevas, como Juego de Tronados, Preydator, El Vosque o Amor Deambulante.

Las novedades del stand mezclan fantasía y humor con cómics de superhéroes, historias de
amor, zombies y parodias de las series más punteras. Un catálogo muy variado en el que
destaca el sexto y último volumen de Pardillos, saga que ya lleva vendidas más de 30.000
copias en toda España. Este volumen es de los primeros en nuestro país en financiarse a
través de micropagos por Internet, con los que logró una recaudación récord.



Pero, ¿quiénes son los Autoeditores? Son gente enamorada de los cómics que asume todo
el trabajo, desde la producción hasta la venta, pasando por la maquetación y el marketing. El
autoeditor va más allá de donde llegan las editoriales convencionales, con la voluntad de darse
a conocer y hacer llegar su obra a los lectores.

En resumen: autores jóvenes y novedades frescas que ningún visitante del Saló debería
perderse.


jueves, 26 de abril de 2012

El Green Lantern de 1940 - Decadencia, supervillanos y cancelación

A partir de 1945, con el final de la Segunda Guerra Mundial, comienza la decadencia de los superhéroes que llevaría finalmente a las cancelaciones masivas de 1949. Comienza una etapa de cambios y experimentos, como empezar a narrar historias de ciencia ficción o fantasía de manera más regular. De todos modos la popularidad de Green Lantern bajó y su figura empezó a ser sustituida por la de otros personajes en las portadas de All-American Comics a partir de 1946.

Se decidió que Green Lantern regresase a All Star Comics a partir del número #24 (primavera 1945) para hacerle más publicidad al personaje en un número en el que la Sociedad de la Justicia se reunía para analizar por qué Alemania era el país más violento de la historia y en el que se llegó a la conclusión de que debía de ser reeducada para ser aceptada, con reservas, de nuevo en el mundo. No estamos ante un producto de elevada calidad intelectual, eso está claro. El número #27 de esta colección tuvo otro mensaje educativo para intentar favorecer la reinserción social y el respeto a los inválidos provocados por el reciente conflicto. El recuerdo de la guerra se siente también en las colecciones del luchador del anillo: en un enfrentamiento contra el Sportsmaster Green Lantern argumentará que EEUU necesita los deportes para alejarse de las guerras.

Nada más derrotar a los nazis los superhéroes de
DC analizan la inevitable maldad de Alemania
La Sociedad de la Justicia propone exigencias
a Alemania para asegurar la paz mundial.

A principios de 1946 debieron de empezar a llegar nuevos guionistas a las colecciones de Green Lantern que desconocían su historia o sus poderes. Esto explicaría la gran cantidad de nuevos superpoderes que siguen apareciendo número a número. Un momento muy llamativo que lo demuestra tiene lugar en el Comic Cavalcade #15 (invierno 1945-46) cuando por primera vez en seis años Alan Scott dice que los lamas tibetanos le dieron la Linterna y éstos se comunican con él a través de los siglos.

Desorganización editorial: en 1946 un guionista que no conocía el origen de Green
Lantern escribe que Alan Scott recibió la linterna de manos de lamas tibetanos

Se necesitan cambios para volver a subir las ventas y estos no se hacen esperar. Aparecen nuevos secundarios como Molly Mayne, la secretaria de Alan Scott (a veces tenía otras secretarias diferentes, puede que por la descoordinación entre guionistas), o J. J. Lentil, el patrocinador de la cadena de radio. Las mujeres que habían permanecido ajenas a las tramas desde hacía años de pronto empiezan a cobrar importancia en los argumentos, especialmente las que son bonitas, y comienzan a aparecer villanos estrafalarios y coloridos hasta debajo de las alfombras.

El villano más importante de esta última época sería precisamente una villana, Molly Mayne, la secretaria de Alan Scott que ya se ha mencionado. Ésta utilizaba su identidad secreta de la villana Harlequin para conseguir seducir a su jefe como secretaria al mismo tiempo que pretendía que Green Lantern se enamorase de su identidad de cerebro criminal. En sus manos se encontraban unas gafas especiales con las que podía hipnotizar y producir alucinaciones, y una mandolina que siempre acababa golpeando al superhéroe en la cabeza porque era de… madera. Como villana realmente era más juguetona que malvada por lo que poco a poco comenzó a reinsertarse en sociedad colaborando con Green Lantern en su lucha contra el mal (a pesar de lo molesto que éste se sentía por los piropos de la muchacha). Sin embargo, lo que podría haber sido una evolución interesante terminó en el Green Lantern #34 cuando se descubrió que Harlequin había sido desde el principio la agente secreta H-9 al servicio del FBI... algo que no tenía mucho sentido con todo lo que se había visto hasta el momento.

Harlequin, la archivillana que le robó el corazón a los lectores

Las chicas no habían sido frecuentes dentro de los cómics de Green Lantern por lo que los cambios de 1947 resultaron contradictorios en el tratamiento que se les daba. Por un lado, sorprenden los continuos esfuerzos que realizaba el protagonista para esquivar a una secretaria tan atractiva y a otras mujeres. Al mismo tiempo, Green Lantern organizó un sexista concurso de belleza en traje de baño para atrapar a Harlequin. La personalidad de esta villana no era especialmente compleja (su única motivación era el amor, ¡oh!) pero al menos su inteligencia y habilidades ponían en verdaderos aprietos al superhéroe contra el que luchaba.

Otros villanos que empezaron a ser muy recurrentes a partir de 1947 fueron:

  • Sportsmaster (All American Comics #85): Crusher Crock era un deportista todoterreno que decidió dedicarse al crimen utilizando aparatos relacionados con el deporte.
  • The Icicle (All-American Comics #90): el científico Joar Mahkent inventó una pistola de frío y comenzó una carrera delictiva.
  • The Sky Pirate (Green Lantern #27): cometía delitos disfrazado de bucanero y viajando en un dirigible pintado y decorado como si fuese un barco.
  • The Fool (Green Lantern #28): un cerebro criminal que se hacía pasar por estúpido por su forma de vestir y los crímenes que llevaba a cabo. También tenía un pequeño aeroplano a motor.
  • Knodar, el Último Criminal (Green Lantern #28): este individuo, originario del siglo XXV (una época en la que el crimen no existe porque todo el mundo tiene lo que necesita para vivir), decidió viajar a nuestro presente para poder continuar cometiendo delitos.

Una secuencia de peleas contra Icicle de 1948, dibujada por Alex Toth

Posiblemente lo más llamativo de los últimos números del personaje es la aparición de Streak, el Perro Maravilla, un animal creado por Robert Kanigher que empezaría a ser el compañero del justiciero esmeralda a partir de Green Lantern #30 (1948) dibujado por Alex Toth. Se trataba de un pastor alemán seguramente ideado para aprovechar la popularidad de Rin Tin Tin (su última película, The Return of Rin Tin Tin, había sido estrenada en 1947) que consiguió atraer a más lectores que el superhéroe principal de la colección. No sólo llegó a protagonizar portadas en las que el justiciero esmeralda estaba ausente sino que tras la cancelación de la revista viviría sus propias aventuras por separado en Sensation Comics. Más tarde Kanigher resucitaría el concepto de perro aventurero para crear la colección The Adventures of Rex The Wonder Dog en 1952. Se podría decir que Streak fue el precedente de otros perros ayudantes de los superhéroes como Krypto o Ace el Bat-sabueso, los dos de 1955.


Streak, chupando cámara en portadas de Alex Toth

En octubre de 1948 se publicó el último número de All-American Comics, el #102, después de haber sustituido en las portadas de los últimos números al superhéroe por vaqueros del far west. Comics Cavalcade dejó el género de aventuras y superhéroes en su número #30 (enero 1949) con el que empezó a dedicarse en exclusiva a los funny animals. La colección Green Lantern aguantó hasta el número #38, en mayo de 1949. El último reducto que le quedó al personaje desde entonces para exhibirse junto al resto de la JSA fue la colección All Star Comics a partir del número #53, pero será sólo por poco tiempo porque a partir del número #58 la colección pasó a titularse All Star Western y a contener historietas del Oeste.

En ninguna de estas historias los personajes tuvieron la oportunidad de despedirse de los lectores. Green Lantern desapareció del mapa durante 9 años hasta la publicación de Showcase #22 en el que Julius Schwartz, John Broome y Gil Kane lo versionarían para crear a Hal Jordan. Sin embargo los lectores seguían recordando al primer Lantern (Roy Thomas en la primera carta de los lectores pidió el regreso de Doiby y Harlequin) por lo que DC lo recuperaría finalmente en 1963 en la la historia Crisis en Tierra-1 (Justice League of America #21). Con el tiempo el origen del primer Green Lantern sería reescrito para acomodarse al de la policía intergaláctica de Oa, pero eso ya sería otra historia.

Más información
The Steranko History of Comics (1970)
AlterEgo #65 (2007)
AlterEgo #102 (2011)
Del tebeo al manga 3 (2008)

Editores de la DC: los pioneros (Un tebeo con otro nombre)
Green Lantern I (Universo DC)

Entrevista a Irwin Hasen (Twomorrows)
Entrevista a Martin Nodell (Twomorrows)
Blog sobre la investigación de Nobleman para escribir un libro sobre Bill Finger

viernes, 20 de abril de 2012

El arca de las historietas nº3

La revista de historietas "El arca de las historietas" llega a su tercer número, coincidiendo con el próximo Salón del Cómic de Barcelona (3 a 6 de mayo).
Allí estaremos, en El Salón, compartiendo stand con la editorial "Letrablanka", junto al stand de "Autoeditores". Así que allí os esperamos a tod@s los que queráis/podáis pasaros. Habrá firmas de los autores, regalo para los que compréis la revista en el stand e incluso complementos exclusivos de "diecisietecosas" (www.diecisietecosas.com) elaborados para la ocasión.
Podéis ver el trailer realizado por Francisco Rodríguez:


Y para los que no podáis estar en El Salón, posteriormente la revista estará a la venta en la web, pudiendo recibirla en casa sin gastos de envío en el modo normal (para recibirla certificada consultarnos tarifas) y en las librerías especializadas del país.


Más info: http://elarcadelashistorietas.blogspot.com

jueves, 19 de abril de 2012

El Green Lantern de 1940 - Primeros años y la 2ª Guerra Mundial

Las historias de Green Lantern consistieron en sus primeros años en enfrentamientos con delincuentes y crímenes relativamente comunes. Eran ingeniosos casos de detectives y serie negra que involucraban a gángsters y chantajistas, ladrones, carteristas, empresarios sin escrúpulos, políticos corruptos, maltratadores, etc. Eran cómics bastante duros y dramáticos con una relativa crítica social (contra el esclavismo, el maltrato animal, el racismo, la intolerancia religiosa…) y bastantes grises morales. Los únicos elementos que se salían del tono pulp eran el colorido y la fantasía de los superpoderes y el humor tontorrón de Doiby.

Igual que el Hombre Enmascarado, Green Lantern dejaba una impresión
de su anillo en la cara de los malvados al darles un puñetazo

Con el paso de los años los cómics se dulcificarían y tendrían un tono de cuento, se centrarían en personajes imposibles con una característica exagerada: el hombre que siempre estuvo de buen humor, la persona que siempre fue la primera en todo, etc. No tengo muy claro a qué guionista se debe este cambio de actitud.

Entre 1942 y 1945 la influencia de la Segunda Guerra Mundial aunque no fue exagerada sí se hizo evidente. Un par de números de la colección Green Lantern mostraron a Alan Scott y a Doiby Dickles alistándose en el ejército para luchar directamente contra el ejército nazi, mientras que hacia al final de la guerra comenzaron a aparecer mensajes más insistentes en estas revistas: acompañamientos de una o dos páginas en los que se hacía propaganda (ahorrar papel, comprar bonos…), pareados al final de cada página con más mensajes patrióticos, o incluso publicidad para comprar bonos dentro de las propias viñetas (parecida a la de los chicles Dunkin de los tebeos de Bruguera). En una ocasión se publicó una historia breve de nazis quintacolumnistas y en otro número Alan Scott tuvo que realizar un programa de radio especial dedicado a la guerra. En cualquier caso, aparecieron muchos menos nazis en estos cómics que comunistas en las historietas de Marvel escritas por Stan Lee.


Publicidad para comprar bonos de guerra
 Publicidad para reciclar papel
Rimas propagandísticas, cada una al final de una página de un cómic.
Un ejemplo: "Las latas en un montón de basura es otra forma de decir ¡Heil!"

La aparición de elementos que ahora consideramos típicos de los superhéroes son escasísimos en estos primeros años. No es hasta 1943 cuando Green Lantern se enfrenta con un villano de ciencia ficción al viajar al año 3042 (pasará mucho tiempo hasta que una ciencia ficción tan descarada vuelva a aparecer por la serie) y hasta el Comic Cavalcade #13 (invierno 1945) yo no hablaría de “supervillanos”. En este número tiene lugar el regreso de Solomon Grundy, un zombi creado por Alfred Bester y Paul Reinman en el All American Comics #61 que está formado por plantas y madera… y por tanto es invulnerable al poder de anillo verde. Al volver a la vida, cuando unos criminales le preguntaron por su nombre, respondió diciendo que sólo recordaba la frase “nacido un lunes”, por lo que le bautizaron con el título de la canción infantil que contiene ese verso:

Solomon Grundy,
Nacido en un lunes,
Bautizado el martes.
Casado el miércoles.
Enfermó el jueves.
Empeoró el viernes.
Murió el sábado.
Enterrado el domingo.
Ese fue el fin.
De Solomon Grundy

Una pelea de “espadas láser” en el Green Lantern #7, una de
las escasísimas historias de ciencia ficción de este personaje

El invencible Solomon Grundy

Por otro lado, el primer malo disfrazado de manera extravagante sería el Lagarto, un pirómano que sólo actuaba en días de lluvia, en el Green Lantren #16 (verano de 1945). Sin embargo, lo cierto es que antes que Solomon Grundy ya habían aparecido otras mentes criminales que no caerían en el olvido en las siguientes décadas.

Uno de los supervillanos más importantes de DC, Vandal Savage, hizo su primera aparición en el Green Lantern #10 de 1943, escrito por Alfred Bester y dibujado por Martin Nodell. En este cómic se desvela que hace un millón de años esta persona era sólo un cromañón cualquiera que recibió los efectos de un extraño meteorito que cayó en la Tierra. Comprobó que se había vuelto inmortal por lo que a lo largo de las eras adoptó las identidades de Keops, Julio César, Gengis Khan… para después ser consejero de Felipe II de España (en el incidente de la Armada Invencible), de Napoleón y de Bismark. Gracias a que tiene un millón de años de experiencia su inteligencia es superior a la de cualquier otro individuo y, ya que en la actualidad se encontraba muy aburrido, decidió utilizarla para derrocar la democracia de EEUU y gobernar como dictador. Puso a Green Lantern en serias dificultades al descubrir su identidad secreta y sus debilidades pero aún así el héroe le consiguió detener.

Primera página de Vandal Savage, con su orejitas picudas

Un personaje más interesante que Vandal Savage sería el Gambler (Green Lantern #12, 1944), un villano que, al estilo de los de Batman, está obsesionado con hacer apuestas y asumirlas incluso si las pierde. Además de eso también es un experto del disfraz tan bueno como el Joker, algo que demuestra en una ocasión disfrazándose de Doiby Dickles para escapar de la cárcel. Steve Sharpe era un chaval que después de graduarse en el instituto le pidió a una chica el matrimonio, a lo que ella le respondió con una negativa porque no quería que él fuese tan apostador como su padre y su abuelo. Sin embargo, poco después se la encontró saliendo con un amigo suyo que había ganado mucho dinero en unas apuestas. Totalmente deprimido esa noche provocó accidentalmente que un coche blindado se estrellase contra un árbol con lo que de algún modo llegó a la conclusión de que debía de aprovecharse de la suerte que se le presentase por delante. Se llevó el dinero que pudo del camión y a partir de entonces vivió una vida criminal imitando la arriesgada vida de su abuelo.


Otro villano curioso es Cooley, un leprechaun influido seguramente por el Mr. Mxyzptlk de Superman (de 1944) que aparece únicamente en dos números, el All-American Comics #70 y el #74 (1945). Traído desde Irlanda en avión por accidente, el primero que lo encuentra es un gánster que intenta que lo ayude a cometer crímenes al mismo tiempo que este duende cree erróneamente que Doiby es su tío. Cuando Alan Scott detiene a la banda decide utilizar su anillo para congelarlo y decorar con él su chimenea para evitar que divulgue su identidad secreta en público. Su segunda aparición tiene un guión similar, pero termina con el regreso del leprechaun a Irlanda.

Continúa en: El Green Lantern de 1940 - Decadencia, supervillanos y cancelación

lunes, 16 de abril de 2012

Los Vengadores, reseña del preestreno del día 15 de Marzo

Este domingo 15 se organizó un preestreno de Los Vengadores (en 2D y VOS) para 400 personas en los cines Callao de Madrid al que los dos Colodrillos de este blog asistimos. Ésta es una pequeña reseña de la película que cumple una norma muy estricta: no destripar absolutamente nada.


El motivo para no querer hacer “spoilers” es para no perjudicar la magnífica promoción que se ha hecho hasta ahora. Cualquiera que se haya visto todos los tráilers, los anuncios y las fotos no ha visto realmente ni un 2% de lo que se va a encontrar en el cine. El argumento es bastante simple, pero aún así funciona muy bien y sorprende desde el primer minuto, eso lo aseguro. Todo lo que parecían grandes momentos en los tráilers se mejoran o se les da la vuelta, como si se hubiese jugado con las expectativas. No sé de quién es el mérito pero bravo por los que han hecho la publicidad.

La película es desde el primer minuto una película de Joss Whedon, con su estilo en el guión y la dirección, y eso se nota en los típicos recursos que siempre utiliza en sus guiones y que aquí no mencionaré excepto su magnífico sentido del humor. No se nota ningún tipo de interferencia por parte del productor Kevin Feige, algo que sí perjudicó a las anteriores cintas de cada personaje. Aquí Whedon disfruta con unos personajes a los que quiere y que le interesan en todos los sentidos, tanto como personalidades enfrentadas como superpoderes diferenciados. Por primera vez un verdadero fan de superhéroes hace una película de superhéroes y se nota.

Uno de los temas que más preocupaban a los aficionados era que Tony Stark superase al resto de personajes en importancia. Ahora mismo puedo decir que eso es completamente absurdo, y de hecho voy a decir que los personajes que le superan son realmente Hulk, Capitán América y Nick Furia. Nick Furia, el Ultimate (y qué bien hecho está, llega a donde Mark Millar sólo lo había insinuado), lógicamente tiene un protagonismo que hasta ahora no había podido disfrutar. El Capitán América es perfectamente coherente con sus ideas y con lo que se espera de él, un personaje mil veces mejor tratado que en su propia película. Pero si de verdad alguien destaca sobre el resto es Hulk en lo que voy a considerar su primera película de verdad. Hulk no es sólo Hulk en su forma de pensar y destruir, sino que Bruce Banner tiene más profundidad psicológica en una sola frase que la que Ang Lee no supo darle en dos horas de metraje (y me gusta, con reservas, la película de Ang Lee).

Todo esto lo consigue Whedon sin disimular el género que está utilizando. Hasta ahora las mejores películas de superhéroes eran aquellas que disimulaban el género, que lo combinaban con otros subgéneros o lo trataban de una manera pedante y solemne (El Caballero Oscuro y Batman Begins, digo). En este caso estamos hablando de una película 100% superhéroes, 100% peleas en mallas ajustadas, 100% locuras sin sentido que sólo funcionan cuando hablamos de este tipo de personajes. Voy a decir que es la primera película de superhéroes de verdad. Hasta ahora se había intentado, pero por fin alguien lo ha hecho.

Todas las películas recientes de Marvel fallaban sin excepción en su último tercio, una pelea irrelevante contra un villano sin personalidad. Whedon ha estructurado la película de tal modo que precisamente por fin ese tercio final justifica toda la película, todo gira alrededor de ese clímax. Los personajes se lucen, brillan con luz propia y dan sus mejores momentos cuando llega la batalla final. El espectador, que tal vez empezaba un poco cínico con los primeros 15 minutos, cae entregado con un desenlace perfecto, con tensión y movimiento continuo.

Va a ser una película de ver varias veces. Está llena de momentos, detalles, frases, gestos… hay mucha densidad argumental. Yo mismo la volveré a ver en cuanto se estrene (algo que no suelo hacer) y estoy más que seguro de que no seré el único.

El dato: hay escena post-créditos. Es ligeramente previsible si llevas un tiempo siguiendo las películas Marvel pero de todos modos va a sorprender.

viernes, 13 de abril de 2012

Ibéroes num. 2: Día Libre

Cuando se publicó El invierno del dibujante (Paco Roca, 2011) muchos lectores se sorprendieron del valor que tuvieron aquellos cinco dibujantes de Bruguera para autoeditar su propia revista, Tío Vivo, en 1957. Sin embargo, este tipo de riesgos se siguen tomando actualmente y cojo este segundo número de Ibéroes como ejemplo. Igual que en aquellos años 50 este cómic está realizado por un dibujante que quiere hacer cómics entretenidos, con libertad y conservando los derechos de su obra... arriesgándose a no contar con el respaldo de una industria que le respalde y proteja en lo que haga falta. Afortunadamente ha llovido mucho desde la época del Tío Vivo y estoy seguro de que a Íñigo Aguirre le irá mucho mejor que a Escobar, Cifré y el resto.


Tres años después de La Guerra de las Rosas llega ahora Ibéroes num. 2: Día Libre con las mismas virtudes que aquel primer cómic. Es decir, es una mezcla de humor y aventuras realizada con mucha inteligencia y que en ningún momento cae en la parodia o la ridiculización del género. De nuevo las páginas son densas y están repletas de detalles argumentales en contraste con el decompressive storytelling que se ha puesto de moda al otro lado del charco. A esto hay que añadir que además de para hacer avanzar las tramas y las subtramas también hay sitio para curiosidades como el análisis de ciertos superpoderes ineficientes o guiños al Capitán Haddock en las formas de vestir del Capitán Bakalao o a cierto anillo rojo de rabia.

En lo que se diferencia de la anterior entrega es que esta vez no tenemos una historia de grupo. En su lugar cada personaje vive un aventurilla individual que Íñigo Aguirre utiliza para poder profundizar en la personalidad de cada miembro. El Representante se enfrenta con su pasado como sidekick durante el Franquismo, Andy Androide visita a su familia y sufre a la prensa del corazón, Tina Gelatina aprieta las tuercas a la discoteca de su tía por rozar la ilegalidad y el Abad Abraham se enfrenta al Escuadrón Neocón del cliffhanger del anterior número. Al final los personajes que más juego dan son los gemelos Birli & Birloque mientras que Viriato y Ramón del Valle tendrán que esperar otra oportunidad para poder destacar sobre el resto. Especialmente Ramón del Valle, que es mi debilidad personal.

Si en el guión se nota que estos tres años se han invertido bien se puede decir que en el dibujo la calidad es similar. Podría decir una obviedad como que el dibujo y el color (este último de Javier Tartaglia) están trabajados al detalle, pero es que va más allá. Íñigo no se dedica a dibujar rostros mínimamente expresivos como hacen otros sino que se lo pasa bien con la amplísima variedad de gestos que quiere dibujar, con la variedad de vestuario de sus personajes, los edificios, las peculiaridades de cada ciudad, etc.

Otro de los detalles que me enamoran de esta colección es el cariño que se nota en la rotulación, las onomatopeyas, los bocadillos... Se aprovechan todas las posibilidades para dar expresividad a los diálogos, destacar los nombres de los personajes o, simplemente, hacer más legible el cómic. Puede que sea una colección de recursos simplemente nostálgicos, para parecerse a los tebeos de hace unas décadas, pero también deja claro que Ibéroes es un cómic al que no le avergüenza serlo, que no quiere parecer un trasunto de una película o un libro. Es decir, algo raro en el cómic actual.

Vuelvo al principio: con lo que más me quedo es con esto esté autoeditado. El resultado es brillante y difícilmente puede decepcionar a nadie: ¿cómo puede ser que ninguna editorial haya apoyado a un cómic tan sobresaliente o a otros similares? Merece la pena echarle al menos un vistazo en la tienda.

jueves, 12 de abril de 2012

2º Ciclo de Animación Japonesa en Madrid: Akira

Dado el éxito del Primer Ciclo de Animación Japonesa, el Cinesa Proyecciones de Madrid vuelve a repetirlo. La primera película del ciclo es otra vez la clásica Akira.


Autor: Katsuhiro Otomo
Duracción: 124 minutos

Día de proyección: 12 de Abril
Hora: 20.30 horas
Precio de la entrada: 3€
Argumento:
Japón es un país al borde del colapso enfrentado en continuas crisis políticas. En secreto, un equipo de científicos ha reactivado por orden del ejército un experimento para encontrar a sujetos que puedan controlar el arma definitiva: una fuerza denominada "la energía absoluta". Uno de ellos es Kaneda, un joven pandillero líder de una banda de motoristas.
Durante una pelea, su mejor amigo, Tetsuo, sufre un extraño accidente y termina ingresado en unas instalaciones militares. Allí los científicos descubrirán que es el poseedor de la energía absoluta. Pero Tetsuo no se resignará a convertirse en un conejillo de indias... y muy pronto se convertirá en la amenaza más grande que el mundo ha conocido.