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lunes, 27 de febrero de 2012

La tumba de Drácula: El anime de Drácula y Wolfman a juicio por Blade

La saga desarollada por Marv Wolfman y Gene Colan fue adaptada parcialmente en una película producida para televisión en 1980 por la compañía japonesa Toei (Dragon Ball, Los caballeos del Zodiaco, Sailor Moon…) dentro de un contrato de licencia con Marvel que permitió a cada empresa hacer lo que creyese conveniente con los personajes de la contraria. Dentro de este ambiente Toei produjo también el Spiderman japonés, o Supaidaman, y Battle Fever J como una “versión” del Capitán América.


El Spiderman japonés y la Tumba de Drácula, la misma época

La cinta fue estrenada en EEUU unos años depués, en 1983, con el título Sovereign of the Damned (El Señor de los Condenados) y en España en 1984, aunque no recibió precisamente buenas críticas. La trama adapta con bastante libertad el último tramo de la colección, Tomb of Dracula #45-70, de manera muy apresurada, a veces ingenuamente y en otras de forma casi surrealista (no faltan los expertos en artes marciales, por ejemplo). Un detalle que molestó fue que los nombres de los personajes estuviesen cambiados: Quincy por Hans, el perro Santo por Elijah, etc. Lo que más me llama la atención es que esta adaptación escapase de la censura original de los cómics mostrando sangre e insinuando desnudos sin ningún tipo de complejo, lo cual seguramente afectó a su distribución en Norteamérica. A pesar de sus errores globales, que no son pocos, la película consigue sus escasos mejores momentos cuando imita el dibujo de Colan y se sigue al pie de la letra el relato original.

Una de las escenas más ridículas

De todos modos me imagino que en Marvel no se ofenderían mucho por la adaptación porque Toei sería la empresa encargada de animar el capítulo piloto de Pryde of the X-men de 1989.

Mencionamos en un post anterior que en 1998 Blade fue trasladado al cine de la mano de la productora New Line Cinema. La película estaba dirigida por el difícilmente reivindicable Stephen Norrington sobre el guión de David S. Goyer y en general tuvo una acogida más que aceptable: Blade no sólo consiguió 70 millones de dólares en EEUU sino otros 130 a nivel mundial. En esta cinta Wesley Snipes interpretaría el papel más recordado de su carrera junto a Kris Kristofferson como Whistler, Stephen Dorff como Deacon Frost y el cameo de la ex-actriz porno Traci Lords.


Lo cierto es que el personaje era bastante diferente del que conocían los lectores hasta ese momento. De pronto se trataba de una persona taciturna y con dificultades para relacionarse que contaba con la ayuda de un maestro llamado Whistler. Perdió su nacionalidad británica, su reciente estética rockera/metalera se llevó al extremo y se le añadió la necesidad de tomar un suero para saciar una sed de sangre creada para la ocasión. Por primera vez se le conocía además con el seudónimo de “el que ha visto el Sol” (“daywalker” en la versión original), ya que ahora se trataba de un medio-vampiro. Sus estacas de madera tampoco debieron de convencer por lo que fueron sustituidas por otras de plata y una katana.

Realmente la primera aparición de esta versión heavy del cazavampiros tuvo lugar 3 años antes en la serie de animación Spider-man: The Animated Series. Su presencia se debía a que estaba persiguiendo a un estudiante universitario, Michael Morbius, transformado genéticamente en un chupasangre al que Spiderman y el Castigador también trataban de capturar. Un detalle curioso es que en aquella ocasión Whistler fue doblado por el actor Malcom McDowel, el protagonista de La naranja mecánica.

Blade, Whistler y Spiderman en los dibujos animados de 1995

¿Quién se inventó a Whistler y a esta versión de Blade? John Semper (productor ejecutivo y principal guionista de esta serie animada) los reivindica como obra suya: “No se estaba produciendo ninguna película de Blade en aquel momento". "No podría haber habido una película de Blade si yo no lo hubiese utilizado en la serie y hubiese llamado eficazmente la atención de Avi [Arad]”. Por su parte, David S. Goyer defiende que el Blade que se vio en la serie de dibujos se basaba en su guión y que fue él el que creó a Whistler. Personalmente me inclino más por la versión de Goyer, su personalidad me encaja mejor con esta reinterpretación.

Por otra parte, tanto Marv Wolfman como Gene Colan recibieron únicamente crédito en la película como creadores del personaje pero ninguna recompensa económica (hay casos peores, como el de Gerry Conway, totalmente ignorado en las tres adaptaciones de Punisher). Wolfman denunció a Marvel, a New Line y a la juguetera Toy Biz pidiendo 35 millones de dólares en compensación por la apropiación de los derechos de autor de Blade, Deacon Frost y otros personajes más, pero el juicio fue retrasado varias veces hasta el año 2000 debido a que Marvel se encontraba todavía en bancarrota bajo la protección del Capítulo 11. El guionista reclamaba que había creado a este cazavampiros antes de entrar en Marvel (como ya hemos comentado) y que en ningún momento había firmado ningún contrato de cesión de su propiedad. Jim Shooter, al que recordamos por su enfrentamiento con Wolfman, testificó en contra del creador de Bullseye y la Gata Negra recordando que en todos los cheques de la editorial para freelancers se incluía el siguiente texto: “Todos los trabajos del beneficiario son y deben ser considerados trabajos realizados por encargo, propiedad de Marvel Entertainment Group Incorporated”.

Según el veredicto final del juez, el uso que Marvel había hecho de estos personajes había sido suficientemente diferente de la concepción inicial del guionista como para protegerlos de su reclamación, y por tanto no se trataba de una situación similar a la de Siegel y Shuster con la creación de Superman. En palabras del juez Roderick McKelvie, “la corte mantiene que los personajes que Wolfman creó mientras estaba empleado en Marvel fueron realizados a instancias y a cuenta de Marvel y son, por tanto, trabajos hechos por encargo”. Por cierto que, desde que terminó el juicio y según ha comentado este guionista, en Marvel tienen prohibido darle cualquier tipo de trabajo.



Otros ejemplos de guionistas que intentaron recuperar o cobrar derechos de autor
por su trabajo mediante un juicio y fracasaron son Steve Gerber por Howard el Pato
en 1981, los herederos de Jack Kirby por los personajes de éste (Capitán América, Thor,
X-men, Vengadores, etc.) en 2010 y Gary Friedrich por el Motorista Fantasma 2011

Más allá del juicio y volviendo a la película, el éxito económico de ésta animaría a Marvel a seguir cediendo más licencias para el cine que al poco tiempo conseguirían sacar a la empresa de la quiebra. La primera de estas cintas sería la mucho más que correcta X-men (2000) de Bryan Singer, a la que le seguirían Spiderman (2002), Hulk, Daredevil (2003), etc.

Por otro lado, Marvel decidió aprovechar la popularidad televisiva y cinematográfica del semivampiro-cazavampiros para publicar nuevos cómics. Al mismo tiempo que su aparición en los dibujos animados de Spiderman se inauguró la colección Blade: The Vampire Hunter, cancelada a los 10 números, mientras que con la película se sucedieron una colección de diferentes miniseries. De los cómics de esta etapa destacó especialmente el Peter Parker: Spider-Man #8 (1999), en el que Morbius convirtió finalmente a Blade en el medio-vampiro popularizado por el cine.

Una de las portadas del Blade de 1995

Con el juicio por los derechos de Blade resuelto la secuela de la primera película no se hizo esperar. De nuevo el guión sería responsabilidad de Goyer, mientras que la dirección recaería en el imaginativo Guillermo del Toro. A pesar de eso a Blade II (2002) le encuentro los mismos defectos y virtudes que a la primera entrega.

Un caso totalmente aparte es Blade III: Trinity (2004), escrita y dirigida esta vez por David S. Goyer en solitario. A los acostumbrados Wesley Snipes y Kris Kristofferson se les unió Jessica Biel como Abigail Whistler, Ryan Reynolds como Hannibal King y Dominic Purcell como Drácula, además de la aparición del luchador de wrestling Triple H como vampiro brutote. Esta vez la adaptación de los cómics de Tomb of Dracula iba a ser más evidente (de hecho se puede ver la portada del TOD#55 en una escena) con la aparición de Hannibal King y Rachel Van Helsing. Sin embargo, el estreno de la película Van Helsing (Stephen Sommers, 2004) motivó a Goyer a cambiar a Rachel por la hija del mentor de Blade. La idea de que los vampiros cultivasen humanos recuerda a otro cómic de Wolfman y Colan, The Curse of Dracula, publicado en Dark Horse y ya mencionado en algún post anterior. El resultado final de la cinta es muy olvidable.


Por último, se ha producido también una serie de televisión en 2006 con actores reales (Sticky Fingaz en el papel de Blade), cancelada a los doce capítulos, y una serie de animación recién estrenada el 13 de enero de 2012.



Concluye en: ¿Los cómics satánicos de Marvel?

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