El plan de
Thanos en
Vengadores: Infinity war (2018) era tan ridículo que al poco del estreno el público ya se burlaba de él. Si su motivación para conseguir el poder de un dios era evitar que se agotasen los recursos naturales de todo el universo, ¿por qué decidió exterminar a la mitad de la vida? ¿Esa vida a la que destruyó incluía animales y plantas (es decir, también recursos), o sólo a seres inteligentes? ¿Por qué, en lugar de un genocidio galáctico, no duplicó los recursos de cada planeta? ¿O por qué no fue aumentando los recursos naturales del universo periódicamente? ¿El problema es que hay pocos recursos o que están mal repartidos? Con el poder del Guantelete del Infinito incluso podría haber duplicado el valor energético de los alimentos o haber implantado en todos los cerebros del universo un par de lecciones de economía sostenible. Existían muchas alternativas.
El personaje original del cómic era más complejo de como se ha mostrado en la pantalla. En
El Guantelete del Infinito (la saga en la que se basa la película) el villano era un símbolo: el ánimo destructor (el tánatos) atraído por la propia
Muerte y aconsejado por
Mefisto (el mal). De hecho una cosa que admiré de
Jim Starlin es que hubiese identificado estos tres conceptos como personajes diferentes. Es decir, ni la muerte ni el tánatos son necesariamente malos, por ejemplo, pero existe esa relación entre ellos. En el plan de Thanos de este cómic, la destrucción de la mitad de la vida del universo respondía simplemente al instinto que representa, el impulso hacia la muerte. Era una representación tan fiel de este instinto que, siguiendo la psicología de
Freud, Thanos llegaba a ser auto destructivo. No sólo buscaba el daño de los demás, sino que incluso se derrotaba a sí mismo.
No creo que transformar este simbolismo psicológico/filosófico en un problema de distribución de los recursos galácticos sea un error. El error ha sido no profundizar en la nueva motivación. Por eso salí decepcionado de
Infinity war. No me interesaba ver una segunda parte que me contase cómo los héroes más poderosos de la Tierra se vengaban de Thanos, no quería ver más escenas de animación con peleas. Lo que me interesaba es que se explicase que el plan de Thanos estaba mal, ya sea porque matar está feo o porque la economía galáctica debería ser demasiado complicada como para arreglarla chasqueando los dedos.
[A partir de aquí y hasta el final entro en detalles de la trama de
Vengadores: Endgame]
En
Vengadores: Endgame (2019) nadie pretende desmontar la lógica de su proyecto eugenésico. Sólo se mencionan tres consecuencias de la muerte de la mitad de la población, dos negativas y una positiva: muchos gobiernos del planeta han caído, la gente echa de menos a sus familiares y amigos fallecidos, y han entrado ballenas en el río Hudson porque se ha reducido contaminación. Para uno de los dos problemas, Thanos da con la solución: si se borra la memoria de la gente, dejarán de estar tristes.
Me hubiese gustado ver de verdad las consecuencias de un universo en el que la mitad de la población se deshace en polvo. ¿Realmente la economía mundial mejoraría, como piensa Thanos? Y si es así, ¿cómo? ¿Cómo afectaría a la producción en cadena, al transporte, a las colas en los supermercados...? Me hubiese gustado ver muchísimo más que el grupo de terapia del principio. Preferiría comprobar con imágenes, con hechos, que Thanos se equivocaba, que no se puede usar un atajo mágico para resolver un problema a escala galáctica, pero incluso aceptaría la posibilidad contraria, que la película defendiese que el plan tenía una base lógica.
Me ocurre lo mismo con el final. Cuando se vuelve a utilizar el Guantelete para devolver a la vida a todas las víctimas de Thanos, ¿qué criterio sigue ese hechizo? Imaginemos un avión en pleno vuelo en el que, en su momento, toda la tripulación se hubiese desvanecido. El avión se habría estrellado y habrían muerto todos los pasajeros. Al final de
Endgame, ¿resucitan la tripulación y los pasajeros, o solo la tripulación? Por lo que comenta
Spiderman, las personas que vuelven a la vida aparecen de la nada en el mismo sitio que desaparecieron en su momento. En el caso del avión de antes, ¿la tripulación aparecería a doce mil metros de altura en medio del Atlántico, flotando en el océano o en el fondo del mar? ¿Cómo se resentiría la economía mundial con una población que se duplica de un día para otro? ¿Cómo perjudicaría a esta gente el haber estado desaparecidos todo este tiempo? ¿Tendrían que ponerse al día en los avances tecnológicos y sociales que ha habido mientras estaban fuera?
En las películas de
Star wars o
El Señor de los Anillos no hay ninguna intención de desmontar ideológicamente a los villanos porque
Palpatine y
Sauron son planos, son personajes que buscan poder a cualquier precio, destruyendo a quien se ponga por delante. No se puede derrotar a Thanos de la misma manera porque con él se ha pretendido fabricar un personaje más complejo, un personaje altruista que se ha sacrificado para salvar al universo. Por esto tampoco me convence que, para acabar con él, en
Endgame veamos un asesinato en masa. Marvel como productora ha querido vender una imagen progresista apoyada especialmente en
Black Panther (diversidad cultural) y
Capitana Marvel (feminismo). ¿Cómo encaja el «ojo por ojo» en esa imagen de marca, cómo encaja esta incoherente defensa de la pena capital?
Aprecio el esfuerzo que ha habido por crear un universo de veintidós películas y cómo todas han sido necesarias para llegar hasta aquí, incluso las más atroces. Me gusta el sentido del humor y la complicidad que se ha creado con el gran público, con los niños y los adultos. Hay muchos detalles que me gustan, pero, dejando a un lado la desastrosa lógica de los viajes en el tiempo,
Endgame me falla especialmente por el mensaje. Acabo con una provocación: no creo que los cómics de superhéroes hubiesen aguantado tantos años si hubiesen contado historias como las que hemos visto en el cine.