lunes, 25 de mayo de 2015

Popeye: volumen 2 (E. C. Segar)



El segundo tomo de esta colección entra definitivamente en la imagen del Popeye más reconocible, especialmente por la coletilla del "soy el que soy" y las espinacas como el origen de su fuerza extraoridinaria. Creo que el humor es un género que envejece mucho peor que el drama. El Popeye de Segar no me parece que sea un cómic que provoque las mismas carcajadas contundentes actualmente que las que creo que debió de provocar en su época, pero sus aventuras son interesantes y los personajes están muy bien construidos. En ese sentido, la guerra entre Nazilia y Tonsylvania me parece lo mejor de estas páginas. También es un reflejo los años 20. Se ambienta en la Depresión y al final de la Ley Seca, por lo que Segar presenta a Popeye dando dinero a los pobres con frecuencia (el "Banco de Salida", por ejemplo) y se permite burlas continuas contra una ley que ni los reyes de su tira cómica obedecen.