jueves, 17 de noviembre de 2011

Reivindicando el espectáculo y el entretenimiento

Soy culpable de ser joven. Yo, cuando cojo un libro, cuando veo una película o cuando leo cómics me gusta encontrarme algo entretenido.

Insisto en pedir perdón por mi edad: soy joven. Los libros que saco de la biblioteca o me compro son de terror, de suspense, de ciencia ficción, de mitología, de fantasía… Las películas que veo suelen tener los mismos registros. Las series de televisión que me gustan son aventuras futuristas, invasiones extraterrestres, investigaciones policiales, comedias…

En los cómics me pasa lo mismo. Me gustan los superhéroes, claro, pero disfruto de otros temas. Me gusta la serie negra (Balas perdidas, Camino a la Perdición…), la fantasía (Bone, Conan…), la ciencia ficción (Y: el último hombre, El eternauta…), el humor (miles de ejemplos, destaco sólo a Ricardo Peregrina)…

Pero no especialmente los dramas.



Especialmente no me gusta cuando se camuflan con trascendencia. No me convence que una historia guste más porque es “profunda” en vez de porque está bien ejecutada y sea original. Si me cuentas los mismos argumentos de siempre, con las viñetas más rectangulares y monocordes que se te ocurran… pero lo disfrazas con un “pero habla de un tema MUY IMPORTANTE”, no me gusta. El cartelito de “basado en hechos reales” le dará prestigio y publicidad, pero no lo hace mejor cómic.

A lo mejor me equivoco, pero creo que en este país faltan cómics de entretenimiento. Me faltan historias en las que simplemente el autor diga: “quiero que te lo pases bien, no quiero ser profundo ni postmoderno”. Parece que el simple espectáculo esté mal visto, cuando realmente es algo igual de complicado.

Todavía me sorprende lo sólido que es el guión de la trilogía de Regreso al Futuro, lo bien construido que está. Y todo ese esfuerzo, todo ese trabajo, tienen como único objetivo… entretener. Divertir al público. No es una película que podamos describir como “tonta” o “para pasar una tarde”. Al contrario, es una historia realmente inteligente y arriesgada.

Pero sólo quiere entretener.



Leo a Jason (Yo maté a Adolf Hitler, El carro de hierro…) y me sorprendo de lo bien que teje la acción, el thriller, el suspense. Las persecuciones, las muertes, la venganza, el amor. Osamu Tezuka (Adolf, Ayako, Kiri-Hito…) me parece un guionista apasionante. Scott Pilgrim es una cosa muy entretenida. Me gustan las escaramuzas y peleas del Príncipe Valiente. Todavía quiero saber qué le ocurre a Rick en Los Muertos Vivientes. Lobo solitario y su cachorro me parecen una cosa tremenda. Me gusta Blueberry, me gusta XIII, Tintín, Astérix

Me parece que realmente todo esto está mal visto entre los autores españoles. Me da la sensación de que piensan que hacer este tipo de historias es “rebajarse”. Leo hablar mucho de “novelas gráficas”, pero muy poco de tebeos o cómics.

Pero puede que todo esto sea sólo una tontería mía.