lunes, 3 de octubre de 2011

Pafman Redevuelve

Hace 24 años se publicaron en el Mortadelo #5 las primeras páginas de Pafman, un personaje creado por Joaquín Cera como “relleno de las revistas de Mortadelo en los años 80” (como se ironiza dentro del álbum de esta reseña). Este enmascarado logroñés nació como una ligera parodia de Batman, un superhéroe torpón y de andar por casa ayudado por una mezcla de gato y persona que recibía el nombre de Pafcat. El humor y el dibujo resultaban una interesante combinación de la escuela Bruguera (especialmente de Francisco Ibáñez) y de Akira Toriyama (Dragon Ball, Dr. Slump…) con la cual se forjaron centenares historias que fueron disfrutadas por los lectores durante varios años, hasta que en 1996 Ediciones B decidió cancelar todas las revistas de historietas, en las que también se publicaba este personaje.

Pafman redevuelve (Joaquín Cera). Ediciones B. 2004.

Casi siete años después, el editor Francisco Sánchez (guionista de Chernóbil - La Zona para la editorial Glénat) animó a Joaquín Cera para que recuperase al personaje en una nueva colección de álbumes. El dibujante no las tenía todas consigo, pero aún así no se puede negar que dio el do de pecho en un álbum muy profesional que volvía a presentar a Pafman con algunos añadidos para esta etapa, como un nuevo traje y nuevos secundarios.

En 2004, un grupo de científicos encuentran a Pafman y a Pafcat en el Antártico. ¿Qué hacen ahí y qué les ha ocurrido para estar congelados desde hace siete años? ¡No hay tiempo de resolver esas dudas! Lucas Grimore y sus secuaces están atacando la gran metrópoli internacional de Logroño utilizando supervillanos y programas de televisión basura para chantajear a la población. Por suerte la sobrina de Pafman, Tina Tonas, les ayudará a ponerse al día.

Se nota que Cera tiene esta vez tiempo para poner todas sus ganas en cada frase, cada línea y cada viñeta. Al igual que en aquellas páginas de los 90, Pafman Redevuelve muestra una altísima densidad de gags por página (tanto visuales como argumentales), algo que es una rareza en los tebeos de humor, a lo que se añade un dibujo más depurado y un coloreado de más calidad. El humor se basa en el absurdo sin límites, los juegos de palabras, el humor físico (golpes, caídas...) y las numerosas referencias culturales (cine, TV, publicidad, deporte, cómic…), con los cuales se desarrolla en esta ocasión una crítica a los programas de telerrealidad y el mundillo de la farándula y el famoseo.

La edición es impecable. No sólo el diseño de la portada y la contraportada son icónicas y divertidas, sino que el añadido de unos extras similares a los de un DVD redondean la experiencia de reencontrarse (o descubrir) al personaje. El color de las portadas, por cierto, es del propio Joaquín Cera. A esto se une además la recuperación de 44 páginas del Pafman clásico para continuar de manera simbólica la recopilación en Olé inacabada en 1997.

Leer Pafman Redevuelve es una experiencia satisfactoria, es recuperar el gusto del humor por el humor pensando en el público de todas las edades. Este álbum rescata del olvido a un personaje que, como tantos otros, nunca debió de desaparecer.